De herencia, todo, menos los zapatos

  • El desgaste del calzado y su adaptación a la pisada de cada persona afecta al desarrollo de los pies de los niños que los reutilicen

Es importante que los zapatos tengan sujeción (hebillas, cordones o velcro). Es importante que los zapatos tengan sujeción (hebillas, cordones o velcro).

Es importante que los zapatos tengan sujeción (hebillas, cordones o velcro). / m. g.

El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía explica que la utilización de calzado heredado en los menores en edad escolar afecta al desarrollo de pies y extremidades inferiores. "Cada niño va adaptando los zapatos a su forma de caminar por lo que utilizar calzado ya desgastado y acomodado a una persona, puede provocar tanto molestias como afectar al desarrollo natural de la estructura del pie del menor", explica el presidente Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía, Jorge Barnés.

Los podólogos andaluces no recomiendan utilizar calzado usado en ningún momento aunque es especialmente importante no hacerlo antes de los 8 años de edad ya que es el período en el que se desarrolla el 80% de la evolución angular y torsional de los miembros inferiores.

Desde el punto de vista anatómico todos los pies son diferentes por lo que la forma de caminar de un menor se puede ver condicionada por un zapato reutilizado con desgaste en el tacón, en la parte superior y anterior o en la suela. "El uso de calzado adaptado a la pisada y modo de andar de otra persona puede llegar a perjudicar el desarrollo correcto del puente plantar, alterar la mecánica de la extremidad inferior o incluso favorecer la tendencia a pie plano y deformaciones", detalla Barnés.

Es recomendable al menos una visita anual al podólogo por parte de los menores en edad escolar. Como profesional sanitario especialista, el podólogo hará un seguimiento del desarrollo de la estructura del pie, estudios anatómicos y de la pisada, que le permitirán diagnosticar con exactitud y aplicar tratamientos diversos o plantillas adecuados al menor. "El uso adecuado de calzado en la infancia y la visita periódica de los niños a la consulta del podólogo prevendrá numerosas enfermedades, algunas de ellas de desarrollo en la edad adulta como la tendencia al pie plano o a padecer uña encarnada", afirma el presidente del Colegio Profesional andaluz.

Entre las principales recomendaciones, se encuentran: el mejor momento para probar el calzado es al final del día; no dar prioridad a la moda; calzado específico para cada actividad deportiva; las zapatillas con ruedines son juguetes. Su uso debe estar limitado como máximo a una o dos horas a la semana.

Por su parte, el servicio de Podología del Hospital Vithas Nisa Sevilla ofrece unos consejos orientativos para elegir el mejor tipo de zapato para el colegio. Entre ellos: los zapatos se deben probar con calcetines y de pie, cargando todo el peso del cuerpo sobre el calzado; es aconsejable que haya un espacio entre 5 y 15 mm entre la punta del dedo más largo y la punta del calzado; a ser posible, el material del calzado debe ser flexible y natural, que ayude a la transpiración y a la vez permita libertad de movimiento; debe ser ligero y carecer de costuras internas que puedan provocar roces; es aconsejable elementos de sujeción como cordones, hebillas, velcros… que impidan movimientos excesivos del calzado durante la marcha, así como los deslizamientos del pie hacia delante; la lengüeta debe ser suave y almohadillada para distribuir uniformemente la presión sobre el empeine; no es aconsejable el uso de botas de caña alta en niños, es preferible media caña, ya que facilitan el movimiento del tobillo.

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