Tomares

Desalojados de Sport Aljarafe alertan de que sus casas están siendo vandalizadas

  • Han entrado en dos viviendas en los últimos días, de las que se han llevado grifos, electrodomésticos y muebles

  • Los vecinos aseguran que en al menos una de ellas hay signos de que ha sido ocupada

El cierre metálico arrancado de una de las viviendas. El cierre metálico arrancado de una de las viviendas.

El cierre metálico arrancado de una de las viviendas. / M. G.

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Los vecinos desalojados de sus casas en la urbanización Sport Aljarafe de Tomares, por el problema del deslizamiento de la ladera, han denunciando que sus casas, que tuvieron que abandonar en distintas tandas en el año 2016, están siendo vandalizadas.

En los más de dos años que han pasado desde entonces, ya han entrado varias veces en algunos de los once inmuebles. Pero en los últimos dos días han constatado que una o varias personas han entrado en otras dos casas de la calle Recreo que dan a la ladera, hacia el polígono El Manchón y es más difícil de vigilar. Han arrancado un cierre metálico de una ventana y vallas y se han llevado o están amontonando cosas en el interior para sacarlas.

Según explicó Rocío Santiago, una de las vecinas, se han llevado los grifos que han encontrado, están arrancando los muebles de los baños y las cocinas, así como los electrodomésticos (vitrocerámicas, calentadores...) que ya han sacado de las casas o tienen preparados para llevarse. Asimismo, han encontrado enseres (platos y ropa, que no son de los propietarios) que evidencian que podrían estar haciendo vida en el interior de una de ellas. “Es como si por las casas hubiera pasado un tsunami”, explica gráficamente.

Cortinas arrancadas y armarios revueltos, en una de las casas. Cortinas arrancadas y armarios revueltos, en una de las casas.

Cortinas arrancadas y armarios revueltos, en una de las casas. / M. G.

Los propietarios, que están pagando hipotecas pero no pueden habitar sus casas, han interpuesto denuncias por estos hechos ante la Guardia Civil y la Policía Local de Tomares y han vuelto a mostrar su frustración e impotencia por no poder hacer nada más. La mayoría está viviendo de alquiler o, como ocurre con una de las afectadas por estos últimos actos vandálicos, en casa de familiares.

Dado que el plan para estabilizar la ladera no se acaba de poner en marcha y se habla de nuevos estudios por parte del Instituto Geológico y Minero de España, los afectados han llegado a solicitar que al menos se les permita entrar en sus casas para hacer un mantenimiento mínimo y reponer vallas y otros elementos de cerramiento que han sido forzados e impedir que sean ocupadas.

Pero la orden de desalojo decretada por Urbanismo se mantiene, ante el riesgo de que el deslizamiento provoque daños mayores en las casas, que ya presentan grietas y están apuntaladas en parte.

Un calentador de agua arrancado de la pared. Un calentador de agua arrancado de la pared.

Un calentador de agua arrancado de la pared. / M. G.

Los primeros vecinos desalojados, en abril de 2016, sí tuvieron unas semanas para recoger sus enseres y hacer la mudanza. Aún así recuerdan que es imposible trasladar una casa entera. Los que fueron desalojados en octubre de 2016, apenas tuvieron unas horas para recoger lo básico y no accedieron ya a ningún tipo de ayuda para hacer la mudanza. Dejaron la mayor parte de sus enseres en el interior.

La confianza de era que podría volver en un tiempo y arreglar sus viviendas, pero con el abandono de estos años y los actos vandálicos empiezan a ver cada vez más remota esa posibilidad. El colectivo estudia movilizarse este otoño para exigir soluciones y ayudas.

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