A la caza de 46.000 votos 'guiris'
Las listas electorales de 48 municipios de la provincia contienen a 120 candidatos extranjeros Apenas una quincena tienen posibilidades reales de ser elegidos y muy pocos de gobernar
El ingeniero Lars Ake Olofsson es el primer sueco concejal en un ayuntamiento español. Durante los últimos cuatro años ha sido el responsable de Urbanismo y Obras de Benahavís. "Ha manejado cerca del 70% del presupuesto del municipio", reconoce el alcalde, José Antonio Mena (PP). Olofsson ocupa ahora el tercer puesto en la candidatura popular, mientras que el octavo corresponde al escocés Peter Lawrie Letters. "Benahavís tiene 8.000 habitantes, de los que 5.800 son extranjeros", subraya José Antonio Mena para poner de relieve el interés que tiene este colectivo.
La comunidad extranjera afincada en la Costa del Sol no es particularmente activa en el escenario político. De los 143.445 europeos que viven en la provincia con derecho a participar en las elecciones municipales más los residentes procedentes de 10 países con los que España tiene firmados tratados de reciprocidad (seis de Latinoamérica, más Islandia, Nueva Zelanda, Cabo Verde y Noruega), únicamente 40.671 han solicitado ejercer su derecho al voto. El alcalde y candidato del PP por Benahavís resume claramente este comportamiento: "No son muy activos políticamente, pero sí reivindicativos. Cuando tienen un problema no dudan en exponerlo de forma directa y pedir soluciones. No son de los que se quedan en casa quejándose sin hacer nada".
El Observatorio Europeo de Gerontomigraciones de la Universidad de Málaga realizó tras las elecciones municipales de 2011 un estudio que ponía de manifiesto esa desafección que siente la comunidad extranjera hacia la política local. El informe aludía a la "abulia cívica" que motiva la escasa participación junto a otros obstáculos como el idioma, la falta de información sobre el proceso electoral y el obstáculo añadido de la inscripción previa para poder ejercer este derecho. Esto no significa, sin embargo, que no desplieguen un gran activismo social en la Costa del Sol para presionar contra la demolición de viviendas ilegales ni que hayan pasado desapercibidos en la estrategia electoral de los partidos tanto tradicionales como emergentes.
Aunque el número de foráneos que se ha inscrito para votar el próximo 24 de mayo solo representa el 3,6% del censo provincial, en 18 municipios supone más del 10%. Los electores de otros países son, por tanto, un bocado apetecible para los partidos y los candidatos extranjeros son la mejor vía para llegar a ellos.
Rafael Durán coautor del estudio elaborado por la Universidad de Málaga indicaba tras las elecciones de 2011 que los extranjeros insertados en las candidaturas operan como "reclamos para compatriotas" y "puentes idiomáticos" para acercarse a una comunidad que no acaba de hacerse con las riendas del español. De hecho, el alcalde de Benahavís confiesa que en el tú a tú prefiere desenvolverse en inglés con su candidato escocés. "Es más fácil", resume.
La presencia de algo más de 120 extranjeros en las listas electorales presentadas para las elecciones del 24 de mayo en 48 municipios de Málaga es claramente expresivo de este interés y de esta necesidad por acceder a una población que suele vivir un tanto aislada, fundamentalmente por su limitado manejo del español.
El activismo social ejercido por esta comunidad al que aludía tanto el investigador de la Universidad de Málaga como el alcalde de Benahavís ha sido particularmente significativo en la Axarquía a causa del conflicto originado por las viviendas ilegales. La asociación Save Our Homes in Axarquía nació en 2008 exclusivamente para hacer valer la voz de los europeos contra la demolición de las casas construidas fuera de planeamiento. Ahora ha derivado en un movimiento que ha movilizado el voto extranjero, ha captado el interés de las formaciones clásicas por acercarse a este electorado y, al mismo tiempo, ha llevado también a los europeos residentes a tomar protagonismo en la vida política local. Empiezan a no querer ser únicamente "puentes idiomáticos".
De hecho, 17 municipios de la Axarquía disponen de candidatos extranjeros y a esta comarca pertenecen los pueblos de la provincia con más electores registrados para el 24-M. La Viñuela figura en cabeza, con 512 ciudadanos de otros países inscritos para ejercer su derecho al voto. Representan el 35% del censo. Detrás, se sitúan Frigiliana, Sedella y Alcaucín, con un 29% de extranjeros en el censo. Después figuran Benahavís (27%), Casares (26%), Cómpeta (26%), Árchez (21%) y Comares (20%).
Mario Blacke y Philip Smalley son cofundadores de Save Our Homes in Axarquía . En las municipales de 2011 dieron un paso adelante e irrumpieron en política. El primero ha sido concejal no adscrito en Alcaucín y el segundo edil andalucista en La Viñuela. Ambos se han tenido que conformar con ejercer la oposición durante los últimos cuatro años. Ahora han dado otro paso y encabezan la candidatura de Ciudadanos en sus respectivos municipios. Su decisión ha desatado un pequeño maremoto.
Smalley ha afinado los cálculos. Si todos los extranjeros votan la lista que lidera y en la que únicamente aparece un español, conseguirá tres concejales y, por tanto, será la llave del Ayuntamiento de La Viñuela. El asunto no ha pasado desapercibido entre sus contrincantes. Un cartel con la imagen de José Juan Jiménez alcalde y candidato socialista ondea colgado de las farolas del centro del pueblo. A la izquierda se lee "We are like you. We are La Viñuela". A la derecha su traducción exacta en español. No es el único gesto. El PSOE, que gobierna el municipio con mayoría absoluta desde las primeras elecciones democráticas, ha fichado para la cita electoral del 24-M a Ria O`Brien, una irlandesa de pasado laborista residente desde hace un par de décadas en La Viñuela que trae en su bagaje haber sido entre 1977 y 1983 la primera alcaldesa de Dungarvan, una localidad de 20.000 habitantes del condado de Waterford, al sur de Irlanda. Ria ocupa el tercer puesto en la lista. Las posibilidades de que sea concejala son muy reales.
Es la primera vez que los socialistas incorporan un candidato extranjero en la lista electoral por este pueblo. "El colectivo es importante y es oportuno darles voz y participación", afirma José Juan Jiménez. La candidatura popular en La Viñuela que encabeza Alejandro Morales también incorpora residentes de otros países europeos. "Son un grupo importante y activo. La mejor manera de hacernos eco de sus inquietudes es a través de representantes de su propia nacionalidad", explica. No es la primera vez que el PP integra en sus listas por este municipio a foráneos. En esa ocasión la candidata más activa es Christine Elizabeth Stott, una vecina inglesa que confiesa que su aventura política se debe tanto al interés que le despierta el programa del PP como a la confianza que le merece su candidato.
La Viñuela es una excepción porque son pocas las listas electorales que han reservado puestos con opciones reales de ser elegidos para los residentes no españoles. De los 120 candidatos, apenas 15 tienen una oportunidad a su alcance. La mayoría ocupa posiciones de salida. Son nombres concebidos como material de relleno.
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