Finalmente, artroscopia

sevilla f.c.

Jesús Navas pasará por las manos de Mikel Sánchez el jueves al reproducírsele dolor en el tobillo en la sesión de ayer · La lesión se la produjo hace mes y medio y estuvo mal gestionada desde su origen

Jesús Navas intenta tapar a Luis Fabiano poco antes de que se le reprodujera el dolor.
Jesús Navas intenta tapar a Luis Fabiano poco antes de que se le reprodujera el dolor.
Eduardo Florido / Sevilla

02 de noviembre 2010 - 05:02

Después de muchas pruebas, tanto médicas como físicas, Jesús Navas tendrá que pasar por el trance del quirófano. El jugador sevillista tiene previsto visitar la clínica del doctor Mikel Sánchez el jueves, para que el prestigioso especialista le realice una artroscopia con el objeto de reubicar el pequeño hueso sesamoide que le está produciendo dolor en su tobillo izquierdo. El periodo de baja es de varias semanas, según el resultado de la intervención y también según el daño que haya producido en los tendones la partícula ósea que se le movió. La mala nueva se conoció tras el entrenamiento del Sevilla en la mañana de ayer, cuando Jesús Navas se reincorporó al trabajo normal con el resto de compañeros para ver si respondía el tratamiento que estaba llevando, pero al girar el tobillo en un centro se le reprodujeron las molestias.

Se trata de una extraña dolencia la que lo tendrá de baja cerca de un mes. El hueso en cuestión es una pequeña partícula incrustada en el tendón sometido a la compresión y a la fuerza de tensión habituales, que actúa como polea entre los ligamentos. Al habérsele movido, le produce un agudo dolor en determinados giros de la articulación.

La lesión del palaciego, nada habituado a los quirófanos ni a los largos periodos de baja, ha estado mal gestionada desde su mismo origen, pues sufrió un simple esguince en el encuentro ante el París Saint-Germain. Hay que recordar que Jesús Navas, dado que Antonio Álvarez ya había realizado todos los cambios en el minuto 61, tuvo que terminar el partido lesionado. Al poco de salir Perotti se lastimó el palaciego, que hubo de completar unos 25 minutos con el tobillo elongado.

Ahí comenzó el carrusel de infortunios del futbolista. Dados su carácter y su enorme voluntad para ayudar al equipo, reapareció ante el Borussia Dortmund 14 días después, un periodo lógico para un esguince leve de tobillo si no se le hubiera movido de su sitio el hueso sesamoide. Desde entonces, y pese a anunciarse su presencia ante el Atlético de Madrid, no ha vuelto a jugar. Entonces se adujo que sufrió una sobrecarga muscular en el recto anterior, una molestia distinta a la articular. Pero tras el parón liguero que siguió al encuentro con los madrileños, y cuando parecía que ya había remitido ese problema fibrilar, le volvió a dar la cara el tobillo. Ha completado 8 partidos y se ha perdido 9, algo inusual en su trayectoria.

El club decidió entonces poner en manos del doctor Mikel Sánchez el tobillo del jugador. Jesús Navas viajó junto a Juan Ribas, jefe médico del Sevilla, a Vitoria el 18 de octubre e incluso pernoctó allí para someterse a una profunda revisión por el especialista vasco. Se le hizo un TAC multicorte el primer día y el 19, mientras el equipo viajaba a Lviv, se sometió a diferentes pruebas radiológicas. Tras la batería de pruebas en la clínica USP La Esperanza, el doctor Sánchez le diagnosticó la infiltración de factores de crecimiento para intentar evitar la intervención quirúrgica, además de unos días de reposo absoluto para ver cómo iba respondiendo la articulación y si el hueso se reubicaba por sí mismo de forma natural. La semana pasada se sometió a una nueva prueba física de campo en la que las sensaciones fueron positivas, aunque ni el mismo Gregorio Manzano se atrevió a descartar de forma absoluta el paso por el quirófano.

Pero acertó el técnico con su reticencia a descartar la artroscopia, como prueba el escueto comunicado que el club colgó ayer en su web anunciando la inevitable intervención debido a que el tratamiento conservador no ha tenido el resultado esperado. En teoría, la artroscopia corregirá definitivamente la molesta posición del huesecillo.

Se trata de la segunda lesión de calado que sufre Jesús Navas. La primera fue en noviembre de 2006, cuando sufrió un esguince de rodilla ante la Segoviana, en otro infortunio, pues Juande Ramos lo sacó por Duda faltando diez minutos y con la eliminatoria copera resuelta. En aquel curso, el de mayor éxito de la historia del Sevilla, se perdió un mes por aquella inoportuna lesión. Ahora puede llegar a los dos y medio en total.

El extremo, por su físico, suele anticipar los plazos de recuperación ante lesiones menores de tipo articular o muscular. Quizá ello también haya influido en esos vaivenes en los distintos partes que ha ido ofreciendo el club. Y podría haberle impelido a no observar excesivo dolor cuando reapareció en Dortmund. Hoy, en un acto de patrocinio médico, el doctor Ribas tiene la ocasión de explicarlo todo.

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