Las claves del día Suscríbete a nuestra 'newsletter' y recíbela cada mañana de lunes a viernes

real betis

El último tren de Israel

  • Dos delanteros centro, Mel y Oli, a los que está sumamente agradecido, le han cambiado la vida al extremo bético · El utrerano se reinventa después de debutar el 4 de diciembre de 2004 ante la Real

Si lo primero que se mira de su currículum futbolístico es la fecha de su debut en Primera División, nadie pensaría que estamos ante un chaval de 23 años que lucha a machamartillo por hacerse un hueco en el primer equipo del Betis. Y es que de la mano de Lorenzo Serra, y en un Betis que seis meses más tarde sería campeón de Copa, se vistió de largo en Anoeta el 4 de diciembre de 2004.

Doblas; Varela, Juanito, Melli, Luis Fernández; Joaquín, Cañas, Assunçao, Fernando (Capi, 73'); Edu y Oliveira jugaron aquel día frente a la Real Sociedad (1-0). Israel entró por Cañas, primo de su actual amigo y compañero y a la sazón capitán de aquel equipo, en el minuto 81.

El club se apresuró en blindar a este potente extremo de Utrera, con unas hechuras de poni que recordaban a Ángel Cuéllar y al que algunos se empeñaron en comparar con Joaquín. Le hizo un contrato profesional en vísperas de acudir a una concentración con la selección juvenil y, desde entonces, disputó siete partidos más de Liga, tres de esa Copa del Rey de la que es campeón (le hizo su único gol como bético al Mirandés junto al Ebro), dos de Champions y uno de la Copa de la UEFA.

"Siempre he escuchado hablar de eso, que era muy joven para estar ahí, pero por circunstancias mi nivel de juego no llegó. Los momentos que estuve, no estuve acertado, pero tampoco fue una decepción debutar tan pronto", comenta Israel, a quien su técnico mentor fue olvidando al curso siguiente y que pasó sin fortuna por el segundo equipo del Chelsea, en el que probó, y por el Mérida, en el que apenas jugó tras sufrir un accidente de automóvil en pretemporada junto al jefe de prensa del club emeritense.

"Éste debe ser mi tren definitivo para triunfar en el Betis", se conjura el extremo, a quien Oli rescató en el filial verdiblanco tras haber sido mirado de reojo por varios entrenadores, entre ellos todos los que han pasado por el primer equipo, quienes hicieron debutar al menos a una docena de canteranos. A Mel, empero, no le ha importado, como a otros, que la medallita de hacerlo debutar vaya a ir siempre colgada al cuello de Serra. Seguro que Israel estará tan agradecido a estos dos arietes que fueran del Betis como al técnico de Sa Pobla.

"El otro día fueron las cosas bastante bien y, además, marqué un gol que sirvió para ganar. A estas alturas de la temporada no me esperaba estar así. Yo siempre he tenido la idea de quedarme aquí, pero el año pasado tuve una etapa en el filial que para mí fue bastante positiva. Hubo un entrenador (Oli) que me hizo volver a tener confianza. Cuando acabó la temporada le dije al club que tenía la intención de no volver a jugar en el filial y, de momento, se está cumpliendo", se felicita Israel, quien ya piensa en renovar su contrato.

Tras partidos y minutos de mérito, un gol ante el Valladolid. El siguiente paso está claro. "La idea de todo el mundo es la de ser titular, no estar en el banquillo, pero, de momento... Estoy contento con los minutos que estoy sobre el campo", aclara el de Utrera, quien siempre pensó en esta segunda oportunidad para el triunfo: "Yo nunca he pensado en no volver a jugar con el Betis. Si hubiera sido así, me hubiera ido. Ahora ha cambiado todo. La gente tenía una idea de Israel del chaval que vieron hace cinco años, pero ahora soy una persona totalmente distinta, más madura. Además, tengo la suerte de contar con la confianza del técnico (Mel)".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios