Andalucía lanzará su primer nanosatélite en octubre
La operación se enmarca en un proyecto conjunto del consorcio europeo LifeWatch Eric, con sede en Sevilla, y la Consejería de Agricultura
Se trata de un aparato para observación de la Tierra con el objetivo de interpretar datos de biodiversidad y del impacto de las actividades humanas
Así es el el primer nanosatélite andaluz equipado para medir el impacto de las actividades agrícolas y ganaderas
La Consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Carmen Crespo, ha visitado en Sevilla la sede central tecnológica de LifeWatch ERIC, el consorcio europeo de infraestructuras de tecnología e innovación digital para vertebrar y potenciar la ciencia de datos abiertos a fin de afrontar mejor el cambio climático y la preservación de la biodiversidad y los ecosistemas.
Uno de los proyectos en marcha fruto de la colaboración entre LifeWatch ERIC y dicha Consejería es Smart Food. Con una inversión de 4,9 millones de euros y cofinanciado por Junta de Andalucía y Fondos Europeos Feder destinados desde el Ministerio de Ciencia e Innovación a la comunidad autónoma andaluza, busca poner a disposición del sector infraestructuras tecnológicas de monitorización para hacer un seguimiento innovador de los efectos que tienen en el entorno las diferentes prácticas de explotación de los recursos naturales, y la generación de nuevo conocimiento para la gestión sostenible de los ecosistemas implicados.
En ese contexto está encuadrada la producción y utilización del primer nanosatélite andaluz de observación de la Tierra, que será lanzado en octubre de 2023. La empresa encargada de su puesta en órbita es Space X y lo hará utilizando un lanzador Falcon 9 desde una de sus bases en Estados Unidos, la de Florida ó la de California. Es un nanosatélite dotado de una cámara multiespectral de muy alta resolución. Está siendo fabricado por la empresa Open Cosmos, de constitución original en Andalucía (Cádiz), y ha superado satisfactoriamente los hitos asociados al proyecto hasta el día de hoy.
Dicho nanosatélite formará parte de una constelación de 12 satélites de observación de la Tierra. De esta manera se posibilita el acceso a imágenes tomadas por el resto de los satélites de dicha constelación y se aprovecha al máximo sus capacidades. “Así se hace realidad el objetivo de pensar globalmente y actuar localmente, dentro del marco del Pacto Verde y Crecimiento Azul de la Unión Europea en sinergia con los ODS 2030”, señala Juan Miguel González Aranda, director general tecnológico de LifeWatch ERIC
Ello permitirá interpretar (meta)datos de la biodiversidad a tres escalas: una microescala centrada en los microorganismos del suelo y plancton marino; otra mesoescala con sensores, drones, etc. que ofrecen información, y a tiempo real ó histórico (publicaciones, bases de datos existentes) sobre la escala de la actividad humana; y otra macroescala que permitirá comparar, con las últimas tecnologías, lo que sucede en diferentes partes del planeta mediante el uso de dicho nanosatélite.
La misión de operación del nanosatélite, con tecnología diseñada por un equipo de expertos andaluces encabezado por el ingeniero Jaime Lobo, quien desde LifeWatch ERIC, y en base a un “know how” adquirido durante el desempeño de su carrera en la Agencia para el Programa Espacial de la Unión Europea (EUSPA), será gestionada desde Doñana, desde el eBRIC (Matalascañas-Almonte, Huelva).
“LifeWatch ERIC es de las entidades que refuerzan la envergadura del ecosistema espacial andaluz, revalorizado con la elección de la ciudad de Sevilla como sede de la Agencia Espacial Española”, afirma su Director General Técnico -CTO-, Juan Miguel González Aranda.
La gestión de dicho nanosatélite se hará desde el Centro de Control de Misión que estará situado en el e-BRIC, Centro Internacional de Investigación sobre Biodiversidad, que es una de las principales iniciativas del Programa Eco-Innovation Green Hub Andalucía. LifeWatch ERIC ya ha llegado a un acuerdo con la Universidad de Huelva para ubicar su sede en el Espacio Natural de Doñana, en los edificios que fueron configurados en su día para su Centro Internacional de Estudios y Convenciones Ecológicas y Medioambientales (CIECEM), que está en el Parque Dunar de Matalascañas. Se ha planificado una actuación integral de adecuación, adaptación y optimización de sus recursos, para dotarlo de equipamientos y servicios compartidos, con el objetivo de avanzar hacia la revolución verde a través de la digitalización.
1 Comentario