Las vísperas de la Romería

Rocío 2022: La Virgen ya está vestida de Pastora para su regreso a la aldea 33 meses después

La Virgen del Rocío, con su esclavina de color rosa empolvado.

La Virgen del Rocío, con su esclavina de color rosa empolvado. / Hermandad Matriz de Almonte

La cuenta atrás ha comenzado. La Virgen del Rocío ha amanecido este martes vestida de Pastora, un claro síntoma de que quedan escasos días para que regrese a su santuario en la aldea, después de permanecer 33 meses en la parroquia de la Asunción de Almonte

Una estancia prolongada por culpa de la pandemia del Covid y a la que el próximo sábado se le pondrá fin cuando, a última hora, los almonteños la saquen del templo para recorrer durante la noche y la madrugada del domingo las calles de la localidad de la que es patrona. 

Al amanecer llegará al Chaparral, donde las camaristas la cubrirán para emprender el Camino de los Llanos. Más de 15 kilómetros que la llevarán a la marisma. Al atardecer -el momento del Lubricán- será descubierta para luego entrar en el santuario con las últimas luces del día. Se pondrá fin, así, a casi tres años de ausencia desde que abandonara la aldea en agosto de 2019, como marca la tradición cada siete años. 

La Blanca Paloma, vestida de Dama Viajera, aguarda su traslado a la aldea. La Blanca Paloma, vestida de Dama Viajera, aguarda su traslado a la aldea.

La Blanca Paloma, vestida de Dama Viajera, aguarda su traslado a la aldea. / Hermandad Matriz de Almonte

Para esta ocasión, la Virgen vuelve a usar las galas de Dama Viajera (conocidas popularmente como de Pastora) con las que se vistió para la Venida a Almonte en 2019. El conjunto está conformado por una saya procedente de un manto antiguo del siglo XVIII (enriquecido con canutillo y pedrería), un manto burdeos cuya tintada se obtuvo en Milán y una esclavina bordada de color rosa empolvado. Todas estas piezas fueron confeccionadas por Mamé de la Vega, hijo, sobrino y hermano de las camaristas.

Las novedades son el traje del Divino Pastorcito, realizado con un brocado del siglo XVIII, regalo de la Asociación de Vecinos de El Rocío en 2020; y el sombrero, de copa alta y elaborado a mano en Panamá natural. Destaca en él el ala, cubierta con un tejido del XVIII, el mismo que se emplea en la lazada que lo rodea y que cae por los cabellos de la Virgen. 

La Blanca Paloma luce esta indumentaria en los últimos días de estancia en Almonte, a la espera del anhelado regreso a la Marisma, donde volverá a ser vestida de Reina para la romería de Pentecostés, que se celebrará la próxima semana tras dos ediciones suspendida.  

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