Lucha contra la pandemia

El desconcierto se propaga por Madrid del brazo del Covid-19

  • Aguado reconoce que la situación "va empeorando" y pide al Gobierno central que se implique

  • Sánchez y Ayuso se reunirán para perfilar estrategias conjuntas

  • Los consejeros madrileños de Sanidad y Justicia descartan ahora los confinamientos selectivos anunciados el miércoles   

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, este jueves. El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, este jueves.

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, este jueves. / Rodrigo Jiménez (EFE)

El volantazo de los estrategas del Gobierno de la Comunidad de Madrid ante el ingente avance de la pandemia es vertiginoso el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso (PP) ha pasado de lamentar que el estado de alarma que Pedro Sánchez estableció entre marzo y junio le dejara las manos atadas en la gestión del combate al virus a solicitar ahora la implicación del Ejecutivo central en la búsqueda de soluciones.

“La situación de la epidemia en Madrid no va bien. Está empeorando. Vamos a necesitar hacer más esfuerzos", ha manifestado este jueves en una comparecencia sin preguntas el vicepresidente y portavoz del Gobierno madrileño, Ignacio Aguado (Cs). 

La petición de auxilio al Gobierno central ha sido diáfana. "¿Alguien piensa que una pandemia se va a solucionar únicamente con un Gobierno regional?". "Es imposible acabar con una epidemia de estas características desde un Gobierno regional", ha lamentado Aguado, quien ha pedido a Sánchez que “se implique de forma contundente”.

Aguado se distinguió durante el estado de alarma por sus críticas a su instauración (aunque es cierto que Cs lo respaldó siempre en el Congreso), criticó los criterios del Gobierno central para no conceder el cambio de fase y reclamó autonomía a Moncloa para gestionar la pandemia.

Como hizo la presidenta de la Comunidad de Madrid, uno de los principales arietes de Sánchez durante el estado de alarma. La dirigente popular siempre ha abjurado de este instrumento y ha reclamado que fueran las autonomías las que tomaran las decisiones

“El Gobierno nunca ha dejado de estar implicado, desde el minuto uno”, le ha contestado a Aguado la vicepresidenta Carmen Calvo. La número dos del Gobierno de Sánchez ha subrayado que es el Gobierno regional el "tiene la obligación de tomar decisiones si lo considera oportuno" ante el avance de la pandemia.

"Como ha dicho el ministro (Salvador) Illa, estamos esperando a que la Comunidad de Madrid, que tiene la obligación de tomar decisiones si lo considera oportuno, lo haga, para que nosotros ayudemos y reforcemos en todo lo posible", ha abundado la vicepresidenta.

En esta línea, Sánchez le ha enviado una carta a Ayuso en la que le propone una reunión para abordar la situación sanitaria en la Comunidad de Madrid y analizar las medidas que se pueden tomar al alimón entre ambas administraciones.

Ayuso se ha puesto a disposición de Sánchez para concertar una reunión "cuanto antes" y ha hecho hincapié en que Madrid requiere "estrategias conjuntas". 

¿Confinamientos selectivos?

Este mano a mano entre los Gobiernos central y regional se produce un día después del desconcierto que se vivió este  miércoles en el seno del Gabinete de Díaz Ayuso al hilo el anuncio del viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, de medidas "más drásticas" para frenar la pandemia y hasta sugirió "confinamientos selectivos" en zonas con más incidencia, restricciones a la movilidad y concentración de personas.

Un extremo que ha desmentido este jueves el consejero madrileño de Justicia, Enrique López, que ha pedido a los ciudadanos "tranquilidad" y ha recordado que de lo que se trata es de reducir la movilidad y los contactos innecesarios, pero no de "encerrar".

"La palabra confinamiento genera zozobra", ha admitido López, si bien ha recalcado que no se trata de "encerrar" a la población de los distritos y localidades con más incidencia de casos, sino que, si es necesario, se limitará la movilidad salvo para las salidas necesarias.

La situación es tan peliaguda que Ayuso está estudiando la reapertura del hospital de campaña del Ifema ante el aumento de contagios y de la presión hospitalaria con 2.761 ingresados  por coronavirus, según un informe de la Consejería de Sanidad madrileña.

Desaparecida en combate

La presidenta madrileña está desaparecida en combate y aún no ha dicho esta boca es mía ante la confusión generada entre los madrileños por el anuncio de confinamientos selectivos.

Delega en sus consejeros. El de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, ha grabado un vídeo en el que señala que el Ejecutivo regional está trabajando en una “propuesta para tomar decisiones en el sentido de restringir la movilidad y reducir la actividad en las zonas con mayor transmisión del virus”, y en el que precisa que hasta mañana (el viernes) no se “anunciará con mayor detalle”. La palabra confinamiento ha desaparecido del mapa dialéctico del Gobierno madrileño. 

Las zonas más afectadas son los barrios del sur, como Puente de Vallecas  (1.240 casos por 100.000 habitantes), Usera, Villaverde y Carabanchel. Entre las ciudades dormitorio destacan Parla, Getafe, Alcorcón y Alcobendas.

La confusión se está apoderando de los madrileños ante los globos sonda de Ayuso bajo esa larga sombra del confinamiento. Las dudas brotan cual virus en esos barrios particularmente. ¿Podremos ir a trabajar?  ¿Podremos llevar al os niños al colegio? ¿Podremos ir de compras? ¿De paseo? Con los confinamientos descartados (por ahora), la clave está en el alcance de la limitación de la movilidad. 

Sin dar pistas sobre lo que aprobará este viernes el Gobierno madrieño, Aguado ha hecho un “llamamiento” a todas las administraciones, fuerzas políticas y ciudadanos a darse una “tregua política”, “abandonar los rifirrafes” y a “ofrecer soluciones conjuntas”.

Illa: "Lo que haga falta"

No será por Illa. El ministro de Sanidad nunca dice una palabra contra nada que haga una comunidad. Hasta este jueves, en el que ha urgido a hacer “lo que haga falta” para controlar la epidemia, descartando, eso sí, activar un estado de alarma local. “Hay recorrido previo antes de llegar ahí”, ha manifestado.

Lo que haga falta. Madrid no es solo el epicentro de la pandemia. También de las redes de carreteras y ferrocarriles. Y de las consiguientes idas y venidas de miles de personas cada día. Igual que recibe a otras tantas procedentes de regiones limítrofes (Castilla-La Mancha y Castilla y León) para trabajar.

En consecuencia, la evolución de la enfermedad en sus fronteras es una cuestión nacional porque el efecto dominó alcanzaría sin remedio al resto de España. Mientras tanto, retumban los tambores de una moción de censura contra Ayuso de la mano del socialista Ángel Gabilondo. Turno para Ciudadanos, el único partido que según el CIS meiora sus expectativas electorales. Todos los trenes pasan por Madrid. 

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