Elecciones generales

El PSOE andaluz rectifica en parte y coloca a los ministros como cabezas de listas

  • Los susanistas Miguel Ángel Heredia y Micaela Navarro son enviados al Senado, pero en Sevilla se mantiene el pulso

María Jesús Montero, en la Plaza de España de Sevilla. María Jesús Montero, en la Plaza de España de Sevilla.

María Jesús Montero, en la Plaza de España de Sevilla. / Juan Carlos Vázquez

La dirección del PSOE andaluz ha rectificado las listas de las elecciones generales que votó la militancia, pero sólo en parte. El acuerdo aún no es posible. El pulso de la dirección de Susana Díaz a Pedro Sánchez se mantiene, por el momento. Todos los ministros andaluces serán quienes encabecen las candidaturas y, en el caso de Cádiz, el vizcaíno Fernando Grande-Marlaska. Además, aquellos a los que los sanchistas señalaron como líderes de la rebelión contra Pedro Sánchez hace tres años han sido enviados el Senado, pero la pugna se mantiene con fuerza en Sevilla, donde un miembro de la Ejecutiva federal, Francisco Salazar, ni siquiera aparecen en la nómina de candidatos.

Juan Cornejo, por parte andaluza, y José Luis Ábalos estuvieron negociando hasta el viernes por la noche, pero Ferraz no aceptó la última propuesta, de ahí los desacuerdos en varias provincias. El PSOE andaluz propuso la inclusión de todos los ministros y miembros de la Ejecutiva federal, aunque algunos debería ir al Senado. Esto no se aceptó.

La dirección sevillana del PSOE llevó a la militancia a enviar a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, al puesto undécimo, pero el comité provincial lo ha rectificado este sábado. Así, la ministra será ahora la número uno, según esta propuesta, seguida del diputado Antonio Pradas, la diputada Carmen Cuello y el delegado del Gobierno en Andalucía y miembro de la Ejecutiva federal, Alfonso Gómez de Celis. Esta lista sigue sin agradar a Ferraz, más cuando otro miembro de la dirección nacional, Francisco Salazar, no está entre los candidatos.

Antonio Pradas fue el más votado por la militancia, pero Ferraz lo señala como la persona que reunió las firmas para descabalgar a Pedro Sánchez de la secretaría general. Ferraz hubiese aceptado lo que se ha hecho en Jaén y en Málaga con otros dos dirigentes andaluces que se rebelaron contra Sánchez. Así, el malagueño Miguel Ángel Heredia no está en la lista del Congreso, sino del Senado. Y lo mismo ocurre con Micaela Navarro en Jaén, que pasa al Senado. Como cabezas de lista en estas dos provincias se han colocado a dos sanchistas: Ignacio López y Felipe Sicilia, respectivamente. Huelva es el caso más llamativo, ya que María Luisa Faneca, también de la Ejecutiva federal, irá en el primer puesto.

Faneca fue la única andaluza en la anterior dirección que no dimitió para forzar la salida de Pedro Sánchez. Desde que acompase al hoy presidente del Gobierno en unas vacaciones en la provincia de Huelva, fue señalada como contrincante interna y apartada de los cargos regionales.  

El pulso entre susanistas y sanchistas ya indica que no todas las provincias se han comportado del mismo modo, algunas han cedido por completo ante Ferraz, mientras en Cádiz, Sevilla, Córdoba y Almería se mantiene el pulso. Es especialmente grave en la última, por lo que es posible que el comité federal de listas del día 15 de marzo altere los puestos.

La elaboración de las listas provinciales no está bien regulada, comienza con una votación de los militantes, que es una suerte de tanteo no decisorio; los comités provinciales aprueban un primer orden, lo que se ha hecho este sábado, y el comité federal termina por aprobarlas. Por eso se da por seguro que los sanchistas más destacados entrarán en el Congreso.

El ministro Luis Planas será el número uno por Córdoba, y le sigue la diputada María Jesús Serrano y el diputado Antonio Hurtado. El desafío es similar al de Cádiz o Sevilla, ya que la única concesión al sanchismo es el ministro, todos los demás son susanistas. Ferraz explicó a las direcciones regionales que Pedro Sánchez desea un grupo parlamentario en el Congreso que le sea leal, no desea pasar por experiencias anteriores, cuando fue descabalgado del liderazgo por su oposición a votar en contra de la investidura de Mariano Rajoy. Con las decisiones de los comités provinciales, esto se cumple sólo en parte.

El caso de Sevilla es el más grave para Ferraz. Primero, porque se incluye a Pradas de número dos y, después, porque Alfonso Rodríguez Gómez de Celis es el cuarto, a pesar de que es el secretario de Política Municipal en la dirección federal. El desafío se completa con el ostracismo de Salazar, que ha sido propuesto por la poderosa agrupación de Dos Hermanas. La dirección susanista propuso que Salazar fuese al Senado, pero Ferraz no quiso.

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