Vía Augusta
Alberto Grimaldi
Ayesa como síntoma
Primero fue el rechazo de los kilos de más y la construcción de la mujer rectilínea como arquetipo. Más tarde, la reacción de las chicas con esos kilos de más ante este nuevo canon y la implantación en la sociedad de que las curvas son salud. Ahora, aquellas curvas saludables se han descarrilado y proponen un modelo desde las redes sociales que puede invitar a las mujeres a lucir su sobrepeso sin complejos, y si es en la playa y luciendo biquini mejor aún. Se llama fatkini, y es el nuevo modelo de fotografía femenina que está arrasando principalmente en Instagram.
Este verano, cientos de chicas que no cumplen con los cánones de belleza impuestos desde las pasarelas se han animado a posar en biquini olvidando que no son perfectas tal y como les impondría la sociedad. Buscan la aceptación, luchar contra el estereotipo y hacer ver a todas las mujeres que pueden sentirse bellas (y de hecho lo son) pesen cincuenta o cien kilos. El movimiento está enmarcado bajo un eslogan que dice "pierde el odio y no los kilos", que muestra el rechazo a dañar el cuerpo con dietas imposibles y la reacción ante una sociedad que las llama "gordas".
Sin embargo, este aluvión fotográfico puede tener consecuencias nefastas sobre la salud de las que las protagonistas no tienen por qué ser conscientes y de las que por norma general no se habla ni en medios ni en redes. Si los problemas derivados de la extrema delgadez ya son habituales gracias a la exposición de imágenes de chicas que no llegan a su peso mínimo saludable (anorexia, bulimia, pérdida abrupta de la menstruación, menorrea o problemas estomacales que en casos extremos llevan a la muerte), todavía no se habla tanto de los efectos negativos que puede tener sobre el organismo el sobrepeso.
Exceder los kilos que teniendo en cuenta el parámetro de la altura recomienda el 'Índice de masa corporal' puede causar diabetes, fallos en el sistema locomotor (problemas en las articulaciones o espalda), trastornos cardiovasculares e incluso accidentes cerebrovasculares en los peores casos. Aunque de la misma manera que no todas las mujeres delgadas tienen anorexia, sino que en muchos casos su delgadez responde a su propio metabolismo, no todas las mujeres curvilíneas tienen que estar enfermas.
Una de las abanderadas de las mujeres con sobrepeso es la modelo de tallas grandes Tess Munster, que ha hablado así sobre su cuerpo: "Mi panza es una zona a la que aún sigo aprendiendo a querer aunque le agradezco todo lo que ha hecho por mí. Es redonda y está cubierta de estrías por llevar a mi hermoso hijo en ella". Agradecidas o no a sus cuerpos voluptuosos, muy pocas comentan su estado de salud, si los hábitos alimenticios que siguen les están aportando beneficios en sus organismos o si por el contrario su obesidad se está convirtiendo en un problema médico.
Que la belleza no se mide en kilos es algo que empieza a calar poco a poco en la sociedad, aunque este tipo de movimientos que causan furor vuelven a poner el tema sobre el tapete de las tertulias. Delgada o gorda, la clave está en no promulgar ni un modelo u otro, sino un estilo de vida saludable.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios