Artes Escénicas Tras las huellas de Georges Perec

  • Aurélien Bory presenta esta noche en el Central su pieza 'Espaece'

Una imagen de la impresionante escenografía creada por Aurélien Bory. Una imagen de la impresionante escenografía creada por Aurélien Bory.

Una imagen de la impresionante escenografía creada por Aurélien Bory. / Cristophe Raynaud de Lage

Es curioso cómo pueden surgir afinidades entre personas de distintas latitudes, de diferentes profesiones e incluso de distintas épocas. Porque una extraña y verdadera afinidad es la que existe entre el artista multidisciplinar Aurélien Bory y el escritor francés Georges Perec (1936-1982).

Hijo de un matrimonio de judíos polacos emigrados a Francia, Perec militó hasta su muerte en el grupo de experimentación literaria Oulipo y solía utilizar en su literatura diversas características formales (matemáticas, aritméticas, geométricas) para expresar un universo de fuertes ecos autobiográficos. Uno de sus libros, Especies de espacios, publicado en Francia en 1974 y en español en 1999, constituye el punto de partida de este extraño invento escénico que Aurélien Bory ha creado por y para él, denominándolo con una mezcla de los dos términos que componen el título del libro: Espaece.

El objeto de dicho libro, según Perec, “no es explorar el vacío, sino más bien lo que hay alrededor o dentro de él”. Y eso es lo que, sin palabras, trata de hacer Bory en el escenario, con todas las leyes físicas que lo atraviesan. “Yo trato de poner la especie (humana) en el espacio, o incluso hacer que la especie y el espacio coincidan”, dice el creador de este espectáculo, que obtuvo un rotundo éxito en el Festival de Aviñón de 2016. En él, un actor, un bailarín, una cantante, una contorsionista y un acróbata rinden homenaje al escritor que, en su obra, busca inútilmente las huellas de una madre que logró ponerlo a salvo cuando era un niño antes de desaparecer para siempre de su vida, probablemente para ir a parar a la cámara de gas de Auschwitz.

La escenografía creada para esta pieza consiste en una impresionante construcción compuesta de cuatro enormes paneles de madera en movimiento que se pliegan y se despliegan continuamente como las páginas de un libro. Como un libro que crece y crece hasta colonizar toda la escena dando vida a un ballet de formas en continua evolución. En medio o en torno a ella, los intérpretes van componiendo una infinidad de imágenes. El actor, Olivier Martin-Salvan, es Perec niño, conmovedor y divertido al mismo tiempo, mientras que la cantante (Claire Lefilliâtre) se mueve por la escena cantando a capella como una mujer asustada y desesperada lo haría por el caos de la Alemania nazi.

Aurélien Bory (1972), que dejó la física por el circo, lleva años explorando el espacio y la arquitectura teatral, y alternando trabajos como escenógrafo, director de escena, coreógrafo, artista plástico y hasta urbanista.

En 2000 fundó en Toulouse su Compagnie 111 con la que ha realizado once trabajos internacionalmente reconocidos, algunos de los cuales hemos tenido ocasión de ver en el Teatro Central. Entre ellos, Plan B, Plus o moins l’infini, Sans objet, Azimut (en torno a los orígenes espirituales de la acrobacia marroquí) o Plexus, un premiado solo de la bailarina japonesa Kaori Ito con una escenografía realmente asombrosa. En 2008, el artista recibió el premio Creador sin Fronteras que concede el gobierno francés.

Espaece, de Aurélien Bory, estará hoy y mañana a las 21:00 en el Teatro Central.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios