Mercado del Arte

Murillo no se vende pero sí su discípulo

  • Un lienzo de Juan simón Gutiérrez, joyas, pinturas coloniales y un cuadro del jerezano José Gallegos y Arnosa rematado en 20.000 euros animan la primera sesión de la subasta de Isbilya

Momento de la subasta de pintura antigua con la obra de Juan Simón Gutiérrez a puja. Momento de la subasta de pintura antigua con la obra de Juan Simón Gutiérrez a puja.

Momento de la subasta de pintura antigua con la obra de Juan Simón Gutiérrez a puja. / Juan Carlos Muñoz

Isbilya Subastas ha presentado en su primera licitación de la temporada, que concluye esta tarde, uno de los catálogos más potentes de los últimos años. Esto no bastó ayer, sin embargo, para que las paletas se animaran ante los lotes de seis cifras por lo que los lienzos de Murillo, Zurbarán y Luca Giordano que salían a puja se quedaron sin comprador tras atraer, eso sí, a numeroso público a la sala del barrio de Los Remedios, donde se agotó todo el aforo. Ni San Carlos Borromeo de Zurbarán, cuya autoría certificó la experta Odile Delenda, ni la Paciencia de Job de Murillo, obra que salía por 300.000 euros y que avalaban los catálogos de Diego Angulo y Enrique Valdivieso, hallaron comprador. También se quedó en casa la pintura de Luca Giordano San Agustín y el milagro de la concha. Mejor suerte tuvo la Inmaculada de Francisco Varela, un artista sevillano activo en el primer tercio del siglo XVII del que se conocen pocas obras. La que presentaba Isbilya, de notable factura, se remató por el precio de salida: 15.000 euros.

Si el lienzo de Murillo no atrajo a ningún bolsillo pudiente no ocurrió lo mismo con el lote 61, un óleo sobre lienzo certificado por Valdivieso como obra de una de las personalidades artísticas más cercanas al genio sevillano: el asidonense Juan Simón Gutiérrez (1634 - 1718), de cuya muerte se cumplen este mes 300 años. Su San José con el Niño se vendió por los 9.000 euros del precio de salida y confirma el interés del mercado por este discípulo de Murillo de quien el Bellas Artes de Sevilla custodia su obra maestra: Santo Domingo confortado por la Virgen y santas mártires. Inmediatamente después se adjudicó un interesante cuadro de escuela francesa del XVIII titulado Las reinas de Persia a los pies de Alejandro Magno (La tienda de Darío) que salió por 5.000 euros.

Clientes observando el cuadro de Murillo 'La paciencia de Job'. Clientes observando el cuadro de Murillo 'La paciencia de Job'.

Clientes observando el cuadro de Murillo 'La paciencia de Job'. / Juan Carlos Muñoz

La pintura colonial sigue en ascenso entre la clientela de la firma que dirige José Muñoz y llamaron la atención los remates alcanzados por la Inmaculada con San José y Santa Teresa de escuela mexicana del XVII, con un atractivo dibujo del demonio al que pisa la Virgen y del coro de ángeles músicos y querubines. Se vendió en 12.000 euros, la misma cantidad que alcanzó otra atractiva pintura mexicana, La educación de la Virgen del artista novohispano Cristóbal de Talavera, el miembro más destacado de una familia de pintores activa en Puebla a finales del XVII y principios del XVIII. Incluso la pintura colonial aparentemente más humilde disparó las pujas y alborotó la tarde, como ocurrió con un elegante Retrato de caballero pintado en el siglo XIX que pasó de 400 euros a 3.200. Asimismo triplicó su precio el sensual retrato colonial de la Dama con vestido verde que salía por 740 euros.

No obstante, el mejor remate de esta primera jornada en pintura lo obtuvo, en 20.000 euros, un lienzo del XIX pintado por José Gallegos y Arnosa (Jerez de la Frontera, 1857- Anzio, Italia, 1917), titulado Mañana de oración. Isbilya ya destacaba en el interior de su catálogo esta obra donde el pintor refleja la luz del sur en el patio de un cortijo con un magistral tratamiento de los vestidos que llevan los fieles campesinos y los curas y monaguillos. En general, la pintura costumbrista obtuvo unas ventas notables, como certificaron los remates de Joven con pandereta de José García Ramos (4.600 euros), la Fiesta andaluza de Cabral Bejarano (5.500) o la Vista de la bahía de Cádiz del malagueño Ricardo Verdugo Landi (2.500).

Por 15.000 euros se adjudicó un trabajo del pintor sevillano del XVII Francisco Varela

Salían ayer también a subasta importantes lotes de joyas antiguas que obtuvieron una calurosa acogida, caso de un pendentif de diamante de época victoriana sellado en Liverpool que se remató en los 10.000 euros de su precio de salida, o la sortija de platino y diamantes que encontró destino por 7.500.

Esta tarde, a partir de las 18:00, continúa la subasta y los lotes más destacados tienen que ver con la pintura contemporánea, especialmente con el lienzo del aragonés Dino Valls, que sale a partir de 6.000 euros, y con los muebles y exornos del último palacio barroco de Barcelona. Se trata del contenido del Palau Moxó: miles de muebles, objetos y obras de arte que decoraban este edificio vendido en 2017 y que albergará apartamentos de lujo en el corazón del barrio Gótico de la capital catalana. Isbilya sacará a puja esta tarde un centenar de ellos, como dos hermosos bargueños del siglo XVIII en madera de ébano y carey (desde 5.000 euros) o una mesa mallorquina de nogal (1.600). Pueden contemplarse en la planta alta de la sala en la calle Virgen de la Antigua.

Además, en paralelo a esta primera licitación de otoño, Isbilya ha puesto en el mercado diversas obras en venta directa cuyos precios debían consultarse in situ. Ayer, varios clientes particulares se interesaron, según confirmó José Muñoz, por la Inmaculada de Juan de Mesa y por el lienzo Expulsión de los mercaderes del templo pintado por el Guercino hacia 1634 y procedente de la Casa Barbieri.

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