El Premio Nacional de Diseño de Moda reconoce a Elio Berhanyer

El jurado distingue al diseñador cordobés por su trabajo "incansable y autodidacta", su "pasión y entrega" y por tratar de "embellecer lo cotidiano" y ser "un referente internacional de la moda española"

Elio Berhanyer, tras su desfile en la Cibeles Madrid Fashion Week en septiembre de 2010.
Carmen Martín (Efe) / Madrid

14 de octubre 2011 - 05:00

Fue la moda la que eligió "como pareja de baile" al modisto Elio Berhanyer, quien tras conocer ayer que era el nuevo ganador del Premio Nacional de Diseño de Moda, concedido por el Ministerio de Cultura, confesó que "después de 66 años" sigue "enamorado y bailando con ella".

Este cordobés autodidacta, que ha marcado una época de la moda española, recibe este reconocimiento tras su despedida de las pasarelas el pasado año, cuando se vio obligado a cerrar su taller por culpa de la crisis.

Elio Berhanyer, maestro y decano de los diseñadores en activo de la alta costura española, obtuvo el galardón, dotado con 30.000 euros, por una trayectoria "de medio siglo tratando de embellecer lo cotidiano y por ser un referente internacional de la moda española", destacó el jurado.

Berhanyer es "un diseñador hecho a sí mismo, trabajador incansable y autodidacta en el que destacan su pasión y entrega, su capacidad de innovación y su huella como referente de la moda española en el ámbito internacional", subrayó también el comité evaluador de este premio, que en las dos ediciones anteriores fue para Manuel Pertegaz y Paco Rabanne.

"Su creatividad -según el jurado- se manifiesta también en un amplio abanico de expresiones culturales, especialmente en las artes escénicas, y en su vocación por transmitir el conocimiento y la experiencia a través de la enseñanza".

A sus 82 años, este cordobés que ha presentado a lo largo de su carrera más de 100 colecciones y más de 22.000 trajes, cifras que le ubican en el olimpo de la moda española e internacional, conoció la noticia a través de la propia ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.

Fue en 1960 cuando abrió su propia casa de costura. A partir de ese momento llevó sus piezas por todo el mundo y nueve años después comenzó a diseñar pret-á-porter, con colecciones que se han vendido en toda Europa, Japón y Australia. Esa misma década debutó en el teatro como escenógrafo, de la mano de Gustavo Pérez-Puig.

Sus diseños han vestido a artistas como Ava Gardner y Cyd Charisse, y a aristócratas como la duquesa de Alba o la condesa de Romanones, e incluso a la reina Sofía. En esta época dorada, Berhanyer tuvo la oportunidad de compartir momentos de gloria junto a Manuel Pertegaz y Pedro Rodríguez, modistos que manejaban las herramientas de la alta costura y que se vieron obligados a cerrar sus talleres en 1978.

Refugiado en su cátedra de Diseño de la Universidad de Córdoba -que este curso cumple su sexta edición-, desde que la crisis económica le obligara a echar el cierre a su taller madrileño y a cancelar su participación en la 53ª edición de Cibeles Madrid Fashion Week, Berhanyer tiene "ánimo e ilusión" más que suficientes para seguir trabajando.

Comprometido con la difusión del diseño nacional, Berhanyer, que durante las décadas de los 70 y 80 confeccionó los uniformes para la compañía aérea Iberia, fue uno de los creadores que junto a Angel Schlesser, Antonio Pernas, Devota&Lomba, Roberto Verino o Jesús Pozo fundaron la Asociación de Creadores de Moda de España en 1998 (ACME).

Modesto Lomba, presidente de ACME, manifestó ayer que a título personal se alegra muchísimo del reconocimiento: "Es un premio muy merecido". Como portavoz de la asociación considera que es "un reconocimiento a una trayectoria profesional y un trabajo que está aún vivo".

Juanjo Oliva, uno de los jóvenes diseñadores que siguen de cerca la carrera de Berhanyer, aseguró que es un "premio muy merecido a una trayectoria impecable, porque como persona y como profesional es maravilloso como pocos, ya que ha sabido entender el oficio y a sus clientes".

La alta costura ha sido la pasión de este diseñador que conoció a Balenciaga en Madrid durante una cena en casa de una amiga común. Con gran sentido del humor, el maestro de Guetaria se dirigió a él y le dijo: "Jovencito, véngase conmigo a París, que le sentaré en una silla y aprenderá a hacer ojales".

Berhanyer, en su empeño por tener identidad, personalidad y sello propio, ni aceptó la proposición de Balenciaga ni la de Yves Saint Laurent. "No quería trabajar bajo ninguna influencia y a día de hoy no me arrepiento", relata el creador, que a lo largo de su carrera ha confeccionado más de 600 trajes de novia. En 2002 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

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