Arte

'San Julián', la pulsión y la espiritualidad

  • Silvia Cosío reinterpreta la leyenda del santo, y el relato que escribió Flaubert sobre él, en una exposición que acoge Carmen Aranguren Fine Art

'Alquimia para el deseo (2)', una de las obras más llamativas de la muestra. 'Alquimia para el deseo (2)', una de las obras más llamativas de la muestra.

'Alquimia para el deseo (2)', una de las obras más llamativas de la muestra. / Belén Vargas

Cuando leía a W.G. Sebald, más concretamente el libro Campo Santo, la pintora Silvia Cosío quedó cautivada por una descripción que se hacía del relato La leyenda de San Juan el Hospitalario, de Gustave Flaubert. Sebald se confesaba "fascinado y aturdido" por una figura en la que convivían las pulsiones más bestiales y la espiritualidad más profunda, "una insaciable pasión por la caza y la vocación de santidad".

En los días siguientes, casi con la misma predestinación que guía los pasos de ese personaje, Cosío fue topándose en librerías con estampas que inmortalizaban la peripecia del santo -al que según la leyenda un ciervo le hizo una terrible profecía que acabaría cumpliéndose- o con un ejemplar de la obra de Flaubert. Aquellas coincidencias, "y el interés que tenía entonces en los cuadros de Patinir, y en hacer algo más personal desde ahí", señala la creadora, acabarían propiciando la nueva serie de la artista cántabra (Celis, 1976) afincada ahora en Cortegana: San Julián, un conjunto de 16 lienzos en los que Cosío reinterpreta la tradición sirviéndose de un vibrante cromatismo y un imaginario tan potente como sutil, y que puede verse hasta el 20 de diciembre en Carmen Aranguren Fine Art, donde hoy a las 19:30 la artista comentará sus obras en una visita guiada.

Cosío ha querido volcar en sus nuevos trabajos esa complejidad que atraviesa la narración de Flaubert. "Hay muchas versiones de la historia de San Julián, entre ellas la de La Leyenda dorada de Santiago de la Vorágine, pero suelen ser relatos hagiográficos al uso", asegura la pintora. "Y la obra de Flaubert, sin embargo, no es nada edificante ni maniquea: Julián pasa de la ferocidad, de la pulsión cinegética, a la santidad con una increíble riqueza de matices, hasta el punto de que he terminado la serie y aún hay detalles de ese texto ante los que me sigo preguntando".

La artista comentará esta tarde las obras de la exposición en una visita guiada

Cosío retrata a San Julián en la escena más icónica de su biografía, cuando un ciervo le anuncia que acabará asesinando a sus padres, pero el personaje no es más que un punto de partida para explorar asuntos como la relación del hombre con el mundo animal, la violencia, el destino, la culpa o la búsqueda de la redención. Flaubert escribió La leyenda de San Julián el hospitalario cuando se hallaba paralizado por la falta de inspiración y temía que no podría terminar una frase, pero Cosío se aproxima a esta leyenda y analiza las distintas cuestiones que le interesan con una poderosa inventiva. El impredecible recorrido reserva composiciones desafiantes y de turbadora belleza: Montaña de huesos dispone un particular osario con colores vivos y resplandecientes; en Niño con guante rojo, un muchacho carga con una escopeta ante un animal que no parece percibir la amenaza; y en Alquimia contra el deseo (2), un bodegón alegórico, la artista se pregunta por la atracción de la carne.

Un detalle de 'La visión de San Julián'. Un detalle de 'La visión de San Julián'.

Un detalle de 'La visión de San Julián'. / Belén Vargas

Algunas composiciones, como Escena de caza o Espectros del bosque, surgen de la propia investigación que llevó a cabo Flaubert al escribir su relato. "En sus notas, se refleja que no es un experto en la caza y apunta cómo va a la Biblioteca Nacional a buscar manuscritos medievales sobre el tema, como el Livre du Chasse de Gaston Phoebus. Allí da con dibujos que le ayudan a hacer descripciones pictóricas y llenas de color, lo que quise plantear en estas escenas, una más convencional y otra más fantasmagórica", explica la autora, seleccionada este año para el Premio BMW de Pintura.

Con motivo de la exposición, Carmen Aranguren y el sello Athenaica han editado un catálogo que, además de reproducir el relato de Flaubert y las pinturas de Cosío, investiga las diferentes referencias que han inspirado a la artista. Pintores como Cranach el Viejo, Durero o Valdés Leal o cineastas como Cimino o Weerasethakul aparecen en un libro en el que abundan escritores y pensadores como Zweig, Coetzee o Bataille. "Quizás tengo una metodología atípica", reconoce Cosío. "No suelo trabajar tanto con imágenes como con un cuaderno de citas, a menudo las lecturas me animan a trabajar".

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