El director Ang Lee afronta con 'La vida de Pi' su reto tecnológico
CINE
El realizador taiwanés ha rodado en 3D la adaptación al cine del exitoso best-seller firmado por Yann Martel.
Si de algo no se le puede acusar a Ang Lee es de inmovilismo. Frente a tantos directores que se pasan la vida haciendo la misma película, el taiwanés nunca ha temido afrontar las temáticas más variadas. Desde comedias costumbristas como Beber, comer, amar, que le puso en el mapa, hasta melodramas con amantes homosexuales en Brokeback Mountain, pasando por el cine de acción made in China de forma poética (Tigre & Dragón), el cine de superhéroes en clave de autor (el primer Hulk, que puso de los nervios a la Marvel con su poca heroica versión) o la adaptación de Jane Austen (Sentido y sensibilidad). Tampoco desdeñó meterse en las aguas de un género tan hollywoodense como el Western, con un Cabalgar con el diablo que desconcertó a los amantes del cine de vaqueros. Su último film hasta la fecha fue la maravillosa Deseo, peligro, donde volvía al melodrama con más que clase.
Y es que Lee siempre ha dado a su variopinta filmografía su sello de poesía y humanismo, incluso en la desabrida La tormenta de hielo, en la que destripaba a la familia media americana sin piedad. Esta capacidad de riesgo le ha llevado a afrontar la adaptación de La vida de Pi, el exitoso best seller de Yann Martel. El autor consiguió publicarlo en 2001 tras recorrerse bastante editoriales que no creyeron en ella, y que se perdieron los jugosos ingresos de siete millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Hasta el recién reelegido Barack Obama mostró en público su admiración por la novela. Desde el principio, la historia llamó la atención de diversos directores, como M. Night Shyamalan, Alfonso Cuarón o Jean-Pierre Jeunet, pero ninguno llegó a buen puerto. Y es que gran parte de la novela transcurre en un bote salvavidas, con un chico y un tigre de protagonistas, lo que era bastante disuasorio. Al final el proyecto de adaptar La vida de Pi cayó en las manos de Ang Lee, que es el que lo ha llevado a cabo.
En un nuevo giro en su carrera, el taiwanés ha entrado de lleno en la era digital, rodando esta película en 3D, formato en el que podrá verse en los cines de la bahía gaditana. Además, ha usado en abundancia efectos especiales, como los necesarios para recrear momentos espectaculares como el hundimiento del barco o el tigre coprotagonista, que está completamente digitalizado, en un reto tecnológico con pocos precedentes. Lee ha optado por unos actores desconocidos encabezados por Suraj Sarma, descubierto en un casting de 3.000 aspirantes, aunque Gerard Depardieu es uno de los secundarios. Un hecho curioso es que Tobey Maguire, que ya trabajó con Ang Lee en dos ocasiones, iba a encarnar al periodista al que Pi le cuenta su increíble odisea, pero al final el director decidió que era demasiado conocido para el efecto que buscaba.
La historia nos presenta a Pi, un chico hindú que se ha criado en el circo de su familia. Cuando tiene 17 años deciden trasladarse a Canadá ante la complicada situación de su país. El barco donde navegan naufraga y Pi se ve en un bote en compañía de unos cuantos animales del circo. Entre ellos, el tigre, Richard Parker. Intenta así sobrevivir abandonado en el océano con tan peligrosa compañía. A falta de ver su carrera internacional, ya se habla de que La vida de Pi puede ir a los Oscars del próximo año, ceremonia que Ang Lee ya conoce bien, pues ganó la estatuilla con Brokeback Mountain.
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