IU acusa al gobierno de José Luis Sanz de llegar tarde y sin acuerdos respecto a la nueva tasa de residuos

El concejal Ismael Sánchez exige justicia fiscal para no castigar a las familias trabajadoras y recuerda que los grandes tenedores de viviendas y empresas son responsables de una mayor generación de residuos

El 2026 trae en Sevilla subidas de taxi y basura, pero baja el IBI y se mantienen las bonificaciones de transporte

2025: El gobierno de Sanz “intentará un acuerdo” para sacar adelante la nueva tasa de residuos

Ismael Sánchez, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla.
Ismael Sánchez, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla. / IU Sevilla

Ismael Sánchez, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla, ha criticado duramente la gestión del gobierno del PP en relación con la nueva tasa de recogida de residuos, cuya ordenanza finalmente tuvo que ser retirada ante la incapacidad del Ejecutivo municipal para alcanzar acuerdos con ningún grupo político.

Desde IU señalan que el gobierno local llega tarde y mal a una obligación legal que debía haberse abordado con planificación, diálogo y rigor técnico. “Ha empezado el 2026 y no hay ordenanza” para aplicar la nueva tasa de residuos, lo que a juicio de Sánchez demuestra que “el texto presentado carecía de coherencia, justicia social y sentido común, y que no respondía ni al espíritu ni a los objetivos de la normativa estatal y europea en materia de residuos”.

“Si yo puedo pagar el doble, ¿puedo contaminar el doble? Evidentemente no. La tasa de basura debe servir para cambiar comportamientos y proteger a quienes menos tienen, no para beneficiar a los de siempre”, concluye el portavoz del grupo municipal.

Izquierda Unida denuncia que la propuesta del PP castigaba de forma injusta a las familias trabajadoras, que iban a sufrir subidas reales de hasta un 150% en la tasa de basura, mientras que grandes tenedores de viviendas y empresas, responsables de una mayor generación de residuos, resultaban claramente beneficiados. Sánchez es contundente al respecto: “no vamos a permitir que se cargue el coste de la tasa sobre quienes menos capacidad económica tienen”.

El concejal explica que uno de los principales errores del planteamiento del gobierno municipal era confundir conceptos básicos: se pretendía calcular una cuota fija aplicando un criterio variable como el consumo de agua y, además, otorgar a esa parte fija un peso cercano al 80% del total de la tasa, relegando la parte variable —la realmente vinculada a la generación de residuos— a apenas un 20%. “Así no se incentiva ni la reducción de residuos ni el reciclaje, y se pervierte completamente el principio de justicia ambiental”, señala.

Sánchez recuerda que la cuota fija debe responder a la mera prestación del servicio, se utilice o no, y que su peso debe ser equilibrado. Por ello, el grupo defendía una estructura más justa, con un reparto 50% cuota fija y 50% cuota variable, que permitiera cumplir la ley sin penalizar a la mayoría social.

Desde IU insisten en que ordenanza tiene que haber, porque la ley hay que cumplirla y Sevilla no puede exponerse a sanciones o pérdida de fondos, pero advierten que no aceptarán una tasa injusta y desequilibrada. Sánchez ha tendido la mano para trabajar un nuevo texto que vaya en el verdadero espíritu de la norma: reducir la generación de residuos, fomentar el reciclaje y garantizar justicia fiscal y no convertir la tasa en un castigo para las familias trabajadoras. Ismael Sánchez lamenta que haya comenzado el 2026 y Sevilla no cuente con la ordenanza obligatoria.

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