Nuestros ídolos del aire
La Fiera | Crítica
La ficha
** 'La Fiera'. Drama-aventuras, España, 2026, 113 min. Dirección: Salvador Calvo. Guion: Alejandro Hernández. Fotografía: Ángel Iguácel. Música: Roque Baños. Intérpretes: Carlos Cuevas, Miguel Bernardeau, Miguel Ángel Silvestre, Candela González, Stéphanie Magnin, José Manuel Poga.
El cine español ya tiene su Top Gun. Cambien el Ejército del Aire, la amenaza bélica, los cazas supersónicos y sus pilotos-modelo de punta en blanco por el deporte de alto riesgo, los hombres-bala y su irrefrenable adicción a la adrenalina, súmenle hechos y personajes reales (Carlos Suárez, Darío Barrio y Álvaro Bultó) y unas buenas prestaciones técnicas, y tienen servida en formato panorámico, drones y música de Roque Baños esta Fiera para amantes del gran espectáculo.
Los guionistas han querido añadirle algo más al asunto quizás para darle más empaque: la historia humana, la tragedia (anunciada), el conflicto entre la pasión y la familia, el lugar de las mujeres-compañeras-esposas en la ecuación más allá de la heroicidad y la camaradería masculinas como asunto central. Son esos los temas y derivas de un filme que usa también el dispositivo documental y el acercamiento a cada personaje para activar narrativamente su viaje internacional con destino Paquistán y paradas en los picos, riscos, cañones, paredes verticales y castillos sobre los que escalar o sobrevolar con CGI de última generación.
Calvo se confirma como cineasta de aventura, manta y gran escala (1898. Los últimos de Filipinas, Adú, Valle de sombras), se toma en serio sus materiales de producto de plataforma de deportes extremos y no aprieta demasiado a unos actores tan disciplinados, arquetípicos y atléticos como faltos de verdadera alma. Imaginen que una escena cumbre del filme es esa en la que el personaje de Miguel Ángel Silvestre llega por la noche al apartamento de una señorita para culminar la faena amorosa, pero al ver que vive en un ático frente a la Gran Vía llama a los colegas y se vuelve a su casa a por el equipo necesario para saltar desde la terraza. Pues eso.
Temas relacionados