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Análisis

helena arriaza

Pilar Rubio, coge el micrófono

Unode los momentos que más dio que hablar la semana pasada en televisión fue cuando Pilar Rubio se sometió a la prueba de apnea en El Hormiguero. La colaboradora estuvo más de cuatro minutos bajo el agua. Es de admirar, pero es cuanto menos innecesario. Está bien que quiera superarse a sí misma. Algunos de los retos que realiza en el programa de Pablo Motos son para aplaudirle. Pero otros son completamente absurdos y lo único que hacen es ocupar un tiempo que se podría aprovechar en otras cosas como en que Pablo Motos atienda al invitado de la noche.

Pero esto lleva a una reflexión que va más allá de lo inútiles o no que son las pruebas que Pilar realiza. La pregunta que hay que hacerse es: ¿Dónde quedó la reportera de Sé lo que hicisteis que encandiló a los espectadores con su espontaneidad y sus preguntas incómodas? Tras participar en el emblemático espacio de La Sexta como reportera, Pilar pasó a ser presentadora. Primero de Mira quién baila, donde no despertó sensaciones ni para bien ni para mal. Y después en Operación Triunfo. Un trabajo que se caracteriza por ser la primera vez que el concurso musical se acortó y terminó antes de tiempo. Quizá no todo fuera culpa de Pilar, pero lo cierto es que su trabajo como conductora del formato no convenció a la audiencia. Como tampoco convenció años más tarde presentando Ninja Warrior. Lo mismo sucede con los trabajos que ha hecho como actriz. Para que el público vea más al personaje que a la persona, cuando se trata de alguien tan conocido, es necesario que esa persona sea profesional de la interpretación. Y a ella no se le da demasiado bien. Esta semana se estrena el documental protagonizado por Sergio Ramos en Amazon Prime Video. Pilar Rubio, mujer del futbolista, es uno de los grandes reclamos de este proyecto. Esto se debe a que es una de las mujeres más influyentes del país. Así que el problema no está en su forma de ser. Por lo general cae bien, crea tendencia, recibe numerosos elogios. El problema es el sitio que le dan.

Es casi imposible que Pilar Rubio vuelva a ser reportera algún día. Pero sería un acierto. Ya que estamos en una época en la que en la televisión está de moda la nostalgia, sería un buen momento para que Pablo Motos le hiciera un favor y le enviara a la calle. Hay veces que nos empeñamos en dar puestos que se consideran mejores a determinados rostros. Pero hay que tener presente qué es lo que mejor se le da a cada uno y cuál es su potencial para que ocupen el sitio adecuado y poder dar todo de sí mismos. Y sin duda el de Pilar es micrófono en mano.

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