Etapa 1 Vía de la Plata: Sevilla-Guillena

La larga recta entre Santiponce y Guillena La larga recta entre Santiponce y Guillena

La larga recta entre Santiponce y Guillena / E.S.B.

La primera etapa del Camino es muy urbana. La mayor parte es en ciudad o sobre carretera por lo que no resulta muy agradable. Sólo se sale en su último tercio y hay que tener cuidado porque el sol aprieta y no hay ninguna sombra.

San Isidoro del Campo visto desde el Camino San Isidoro del Campo visto desde el Camino

San Isidoro del Campo visto desde el Camino / E.S.B.

Parte de la Catedral de Sevilla. La primera señal del camino se sitúa en el suelo ante la Puerta de San Miguel. En la capital hispalense, el trazado discurre por la Avenida de la Constitución, García de Vinuesa, Zaragoza, Reyes Católicos, Puente de Triana, Castilla y avanza hasta Camas. Los polígonos industriales dan paso a Santiponce, donde el caminante puede pararse a ver San Isidoro del Campo o las ruinas de itálica.

El arroyo de Los Molinos, gran obstáculo antes de llegar a Guillena. El arroyo de Los Molinos, gran obstáculo antes de llegar a Guillena.

El arroyo de Los Molinos, gran obstáculo antes de llegar a Guillena. / E.S.B.

El camino sigue por una carretera sin arcén hasta un desvío que entra en un carril. Una inmensa recta lleva hasta la entrada de Guillena. Los únicos obstáculos son el arroyo de Los Molinos, que hay que vadear (aunque recientemente se le ha colocado una viga para cruzar) y el fango en las proximidades del final de la etapa cuando llueve.

Puede que para dedicarle un día como excursionista no sea muy atractivo, pero siempre es interesante conocer su trazado por Sevilla, buscando las flechas amarillas y las vieiras en el mobiliario de la ciudad.

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