Bajo Guadalquivir

La laguna de La Mejorada se seca

  • El colectivo ecologista ANEA denuncia la falta de control en las extracciones para el riego agrícola y reclama mayor protección para un paraje rico en avifauna

  • El Brazo del Este se queda sin agua

Aspecto desolador que presenta la laguna, en una imagen tomada por el grupo ANEA.

Aspecto desolador que presenta la laguna, en una imagen tomada por el grupo ANEA.

Cientos de peces agonizan en charcos de lodo y las aves han empezado a emigrar a otros parajes de la comarca ante la situación de la laguna de La Mejorada o lago de Diego Puerta. Se trata de un humedal artificial creado a raíz de una cantera de áridos que se utilizó para la construcción de la autopista de peaje AP-4 en los años 70 y desde hace unos años es una zona rica en avifauna dada su proximidad a las marismas del Guadalquivir y la puerta de Doñana. Pero estos días de verano se encuentra prácticamente seco, tal y como ha pasado también antes con otros humedales, como el del Brazo del Este, situado a nueve kilómetros.

La situación no es nueva, pues se ha repetido en años anteriores, según las denuncias realizadas por el grupo ecologista para la defensa de la naturaleza ANEA. La laguna cuenta con un punto de agua para riego autorizado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, al estar enclavada en una zona agrícola. "No discutimos que se use la laguna como embalse para riego, sólo que las extracciones se adecuen al año hidrológico y no pase lo que ha ocurrido", comenta José Manuel Benítez en nombre de este colectivo conservacionista. 

Ante situaciones parecidas en años anteriores, al margen del proceso administrativo seguido tras la denuncia, la laguna ha recibido aportes de agua adicionales para normalizar sus niveles. Pero el escasez de recursos hídricos este año complica esta solución que, según ANEA, provoca ya un problema de salubridad en la zona. Este colectivo se ha dirigido en varias ocasiones a la confederación para comunicarles la situación y prevenir lo que finalmente ha ocurrido, "pero este organismo siempre ha estimado que la extracción del agua que se estaba haciendo era la idónea".  

A pesar de que este humedal figure en el inventario andaluz, carece de una figura de protección y  catalogación ambiental administrativa, pero es un reducto de vida salvaje de muchas especies, algunas en peligro de extinción como es la garcilla cangrejera. El citado humedal ha sufrido en los últimos años incendios fruto del abandono y el vandalismo en la zona, en la que el grupo ANEA organiza periódicamente actividades de concienciación y limpieza.

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