Betis Freno en la carrera del crecimiento

  • El fracaso de la eliminación ante el Rennes obliga al Betis a no descuidarse en la Liga y aferrarse a la posibilidad de disputar la final de la Copa del Rey

  • Setién centra los focos de una gran parte de la afición por sus planteamientos y malas lecturas de partido

  • Pese a las lagunas en la planificación, el Betis tiene plantilla suficiente para haber eliminado al Rennes

Setién, a la conclusión del partido ante el Rennes. Setién, a la conclusión del partido ante el Rennes.

Setién, a la conclusión del partido ante el Rennes. / Antonio Pizarro (Sevilla)

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La eliminación ante el Rennes en los dieciseisavos de final de la Liga Europa ha supuesto un frenazo al crecimiento del Betis. Un fracaso que debe ser asumido con autocrítica y sin excusas, y con la obligación de hacer un análisis importante en Heliópolis de cara a lo que está por venir, la posibilidad de disputar una final de la Copa del Rey y la obligación de seguir vivo en Liga en la lucha por volver a participar en Europa, ya que no volver a jugar en el Viejo Continente sería un duro golpe (económico y deportivo) para un club que ayer vivió una difícil resaca.

ENÉSIMO REPASO TÁCTICO

El día después al adiós a las grandes noches europeas del balompié en el Benito Villamarín dejó muy enfadada a la mayoría de una afición que centró sus críticas en la figura de Quique Setién, sobre todo por comprobar que el repaso táctico de Julien Stephan al cántabro fue similar al de otros entrenadores que han pasado este año por el feudo de la Palmera. El técnico del cuadro galo aprendió la lección de los sucedido en Rennes y supo hacerle daño al Betis en sus principales defectos, los problemas a la hora de defender el balón parado, los centros laterales y el espacio a la espalda de William Carvalho, con Niang y Sarr en las bandas y Ben Arfa a sus anchas en la mediapunta. Mientras tanto, los verdiblancos, con Guardado y Joaquín en las bandas ante dos flechas en un Betis desenchufado en otro flojo inicio de partido (como en Roazhon Park y Butarque), con una lectura de partido de Setién que no fue la acertada y unos cambios incomprensibles (¿minuto 89, Emerson por Joaquín?) dentro de un dibujo inamovible con tres centrales hasta el final.

Así, la opinión de Andrés Guardado al final del choque coincidió con lo que piensan muchísimos béticos: "Si el equipo rival, normalmente, te estudia y sabe cómo jugamos, nosotros mismos potenciamos su forma de jugar. De esperarnos y de salir a la contra. ¿Por qué no son ellos los que están obligados a salir a ganar el partido? Podemos jugar a la contra de vez en cuando, no digo que en todo el partido. A veces cometemos el error de sentirnos siempre con la obligación de ir al ataque, de ser los obligados de buscar el área rival y tener esa prisa, por así decirlo. Hay que ser inteligentes y más maduros en este tipo de competiciones".

La cuestión del estilo y la identidad hace ya bastantes partidos que no aparece en un Betis que viene viviendo de la calidad de las individualidades, sobre todo de Canales y Lo Celso, y que sólo cuando le mete ritmo a ese fútbol de posesión, y entra en modo vertical, se convierte en un equipo casi imparable. Lo contrario es vivir es una realidad paralela llena de excusas (afición del Huesca, presupuestos, horarios...), sin autocrítica y con una evidente falta de ese ADN ganador tan importante de transmitir a un plantel con jugadores para competir en la élite, además de quedar solapado por la dimensión de un club como el Betis donde frases como "perder siempre es una opción" o "es el primer partido que perdemos en Europa y es el más importante. La trayectoria no ha sido mala", por parte del jefe del banquillo, chirrían en el aficionado bético.

LA PLANIFICACIÓN

Las lagunas son evidentes: falta de un killer (no sólo en enero) unida a pésima gestión de los recursos para la delantera por parte del banquillo y la ausencia de un futbolista para el lateral zurdo. A partir de ahí, buen equipo y buena plantilla que ha dado otro salto de calidad con respecto a la pasada temporada, con recursos más que suficientes para haber eliminado al Rennes (undécimo en la Ligue 1) y estar mejor colocados en la Liga en busca de la cuarta plaza. Si con dos buenos porteros, más Bartra, Sidnei, Mandi, Guardado, Joaquín, Carvalho, Lo Celso, Canales, entre otros, el Betis no es capaz de eliminar al Rennes...

La cuestión en análisis es ver cómo el Betis no es fiable arriba ni en defensa (seis goles el Rennes, tres el Leganés...), le cuesta cerrar partidos y saber jugar con ventaja en el marcador (como ante el Valencia y el Rennes) debido a que está encorsetado a una idea o estilo de juego, no maneja el otro fútbol...

EL RESURGIR

Los últimos 17 partidos del Betis en todas las competiciones: 3 victorias en Liga (Espanyol 1-3; Girona 3-2 y Atlético 1-0), 8 empates (Dudelange 0-0, Eibar 1-1, Real Sociedad 0-0 y 2-2, Espanyol 1-1 y luego pase posterior en la prórroga, Valencia 2-2, Rennes 3-3 y Alavés 1-1) y 5 derrotas (Huesca 2-1, Real Madrid 1-2, Athletic 1-0, Leganés 3-0 y Rennes 1-3). Aun así, y tras el varapalo europeo, el Betis tiene por delante la Liga, con una importante cita en Pucela, y sobre todo, la cita de Mestalla en busca de pasar a la final de la Copa.

El beticismo se aferra al partido ante el Valencia, esa gran bala a la que agarrarse para no sufrir otro varapalo que deje la temporada únicamente centrada en la Liga en busca de un puesto europeo. Por eso, muchísimos béticos estarán en la capital del Turia esperando lo mejor de sus jugadores (éstos son la única esperanza). "Este escudo nos obliga a levantarnos de nuevo. Seguiremos luchando y dándolo todo hasta el último momento. Muchas gracias afición por vuestro gran apoyo, por estar siempre, en las buenas y en las malas", expuso Feddal ayer en las redes sociales, un mensaje de líder, con hombría, cualidad que se antoja fundamental en un Betis obligado a resurgir, con exigencia, sin inacción y con mentalidad ganadora.

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