El Betis, ante un baño de realidad: sin plus en el banquillo ni en la planificación

Análisis

La superioridad del Atlético en la pizarra, amén de la física y en cuanto a calidad de sus mimbres, fue de principio a fin · Ruibal, de lateral a delantero, un retrato del mercado invernal en Heliópolis

La crónica del Betis-Atlético

Imagen de desolación e impotencia de los jugadores del Betis al final del partido ante el Atlético.
Imagen de desolación e impotencia de los jugadores del Betis al final del partido ante el Atlético. / Antonio Pizarro

Hay derrotas en el fútbol que suponen un baño de realidad. Y el mejor ejemplo fue la encajada por el Betis ante el Atlético de Madrid para caer eliminado de la Copa del Rey de forma indigna.

Problemas tácticos sin respuesta

Fue un baño de fútbol del cuadro colchonero del minuto uno al 90. Un baño táctico de Diego Simeone al plan de Pellegrini en la pizarra. Dos veces le ha hecho ya lo mismo el argentino al chileno este curso, ambas en casa, y el resultado, victoria rojiblanca, aunque en la Copa fue todavía más hiriente. Si al Betis, sin balón y con balón le suele costar habitualmente ante equipos de no tanto nivel, ante un grande como es este Atlético pareció un muñeco en manos de un boxeador todo el encuentro.

La libertad de Baena para meterse por dentro hacía saltar a uno de los centrales y eso lo aprovechaba Lookman con su velocidad para al espacio encontrarse como pez en al agua. La incapacidad verdiblanca desde el banquillo para frenar ese movimiento táctico fue patente, imponiendo los rojiblancos su superioridad física y de calidad en todas las líneas. Un espectáculo colchonero sacando el balón jugado desde atrás ante la presión de un Betis impotente a más no poder.

La distancia con los grandes

Una goleada encajada como ante Barcelona y Real Madrid este curso, pero que también se vieron ya antes, como la temporada pasada también en la Copa, por poner un ejemplo. Un ejemplo más de que a este Betis contra los grandes no le da, que la distancia es sideral y que sólo le da para navegar dentro de la comodidad entre el quinto y el sexto puesto por la mediocridad de nivel actual de la Liga, pues igual que la hay por abajo también la hay por arriba. No le da al Betis, al menos hasta ahora, para dar un salto más, ni plus del entrenador ni plus de plantilla, pues tanto el plan del chileno como la planificación quedaron al descubierto en la noche de ayer ante los más de 66.000 béticos que se dieron cita en La Cartuja para asistir a semejante bochorno.

Carencias sin respuestas en la planificación

Si el plus de Pellegrini cada vez aparece menos, y aun así todo queda este curso en sus manos, la planificación de invierno saltó por los aires a las primeras de cambio. No haber firmado un 9 en la ventana de enero no tiene justificación alguna, ni por parte de Pellegrini ni por parte del club. Ver a Aitor Ruibal pasar de lateral a delantro centro -ya el año pasado pasó en alguna ocasión en la Conference-, después de dos mercados de fichajes consecutivos, es la mejor prueba de que las cosas no se han hecho bien, sin olvidar el lateral izquierdo y otras posiciones a reforzar que ponen en evidencia que la hoja de ruta futbolística en Heliópolis requiere de un cambio de rumbo importante.

Con la medular actual no le da al Betis para dar un salto, en el lateral izquierdo hace falta una revolución total, Abde no tiene recambio de garantías, como extremo zurdo está Antony (Pablo García no es extremo por mucho que juegue ahí) y la delantera actual, salvo el Cucho, también es para reflexionar profundamente. Igual que lo es, y ya van muchas veces esta temporada, que hay partidos en los que el Betis dimite directamente, no compite y esa no solía ser la tónica habitual, por ejemplo, la temporada pasada.

Necesaria autocrítica del plantel

Una autocrítica que también debería aparecer en unos futbolistas desde dentro, como indicó uno de los capitanes, Bartra, al final del choque. Si no, el domingo… Ya no queda otra que esperar a verano para que el Betis tome decisiones, pero el techo se empieza a atisbar. A ver el Betis ante el primer rival potente que le toque en la Europa League, porque lo sucedido ante el Atlético fue un baño de realidad, un doloroso baño.

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