La Biblioteca Colombina será cerrada parcialmente para reforzar el muro de Placentines

Catedral de Sevilla

La inspección revela la aparición de nuevas grietas y la reapertura de otras ya reparadas. Hace falta un recalce de más de 100.00 euros y el cierre parcial del edificio

La fachada de la Biblioteca Colombina hacia la calle Placentines / Juan Carlos Vázquez

La Biblioteca Colombina volverá a estar de obras casi tres años después y de nuevo parcialmente clausurada. El Cabildo Catedral ya dispone del proyecto básico y de ejecución de refuerzo del muro de fachada hacia la calle Placentines, del que los técnicos han concluido que se encuentra en situación de “equilibrio inestable” por diversas anomalías y patologías de carácter estructural. El objetivo es efectuar obras de consolidación de la cimentación y del terreno infrayacente sobre el que se asienta el muro debilitado. El proyecto, al que ha tenido acceso este periódico, contempla la reparación y reposición de la calidad constructiva y ornamental de los paramentos en la zona de intervención y de aquellos elementos ornamentales que resulten dañados por las obras.

Ubicación de la Biblioteca Colombina. Fuente: elaboración propia. / Dpto. de Infografía

El ala este del edificio deberá estar cerrado al acceso del público durante el período de ejecución de unas obras que, por el momento, están pendiente de la concesión de licencia por parte de la Gerencia de Urbanismo y del visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio.

Con anterioridad a estas nuevas patologías, de 2010 a 2014 se realizaron estudios, reconocimientos y análisis sobre el estado de conservación del edificio, que forma parte del conjunto de la Catedral de Sevilla. Se ejecutaron obras entre enero y marzo de 2016 que consistieron en el recalce de la cimentación del pilar situado en la esquina noroeste del Patio de los Naranjos (fachada oeste de la Biblioteca) y los dos muros transversales de la sala de juntas, localizada en el extremo sur del ala este del edificio.

Se trataba de una intervención parcial sobre el edificio, se actuó en los puntos que presentaban un mayor riesgo estructural en aquel momento, pero no se intervino en ninguna parte del muro oriental, que es el que ahora centra la preocupación de los técnicos por ser donde se han centrado los daños en los últimos tiempos.

El proyecto actual recoge una intervención focalizada sobre los elementos que presentan unas patologías más relevantes, centradas en los paramentos del cerramiento a la calle Placentines en las dos plantas de la edificación. Se ha realizado previamente un estudio detallado de la cimentación del edificio que ha sido fundamental para el análisis de las patologías del muro.

Intervención en la Biblioteca Colombina. Fuente: Cabildo Catedral. / Dpto. de Infografía.

Tras las obras de consolidación de 2016 se hicieron obras de supervisión y seguimiento en las que se pudo apreciar la existencia de fisuras en el paramento interior del muro de Placentines, en una zona que quedó fuera del ámbito de intervención de los últimos trabajos. Es más, las fisuras han aumentado de 2014 a mayo de 2018, fecha de la última inspección de la que se informa en el proyecto, donde se describen las aparecidas en el cuatrienio supervisado (2010-14)y las de nueva aparición (2018).

En el ala este hay fisuras verticales a ambos lados del hueco central de la sala de investigadores, y una fisura en el falso techo, perpendicular al plano de fachada. En la esquina sureste del edificio hay otra fisura, así como sobre el arco de la puerta de acceso a la Biblioteca. También se han detectado grietas en el arco del falso techo de escayola abovedado en la zona norte de la sala y en los paramentos norte y sur sobre el arco almohade.

El proyecto detalla que en la zona central del muro de Placentines han aparecido nuevas fisuras y se han reabierto otras que ya habían sido reparadas. Algunas fisuras de la zona Sur de la planta alta ya eran preexistentes y no se ha apreciado ninguna evolución.

En los paños situados en el extremo Norte del ala Este se tiene constancia de la existencia de fisuras previas a las obras de 2016, pero tras las últimas labores de mantenimiento no han vuelto a apreciarse en las visitas de inspección, por lo que se considera, en principio, que las zonas norte y sur del cerramiento de Placentines están estabilizadas.

Por este motivo, se plantea una intervención parcial de recalce del muro en su zona central (de unos 17 metros y con una superficie estimada de intervención de 90 metros cuadrados) sin que se pueda descartar la necesidad de tener que proceder a intervenciones futuras en otras zonas del mismo muro.

El estudio de la cimentación revela que no satisface las exigencias básicas de seguridad estructural. Se trata de una cimentación que está próxima a agotar el margen de seguridad, por lo que si bien no se han detectado graves anomalías o síntomas patológicos de importancia, de los cálculos realizados se puede extraer la conclusión de que la cimentación en cuestión se encuentra en una situación de “equilibrio inestable”. Por este motivo se considera necesaria una intervención de consolidación de la cimentación bajo los muros que constituyen el crecimiento hacia la calle Placentines.

La solución más eficaz y capaz de garantizar la estabilidad de los elementos de cimentación de los muros es la utilización de inyecciones de material en el terreno infrayacente, en la base de apoyo de los elementos de cimentación. Esta medida generará una estabilidad frente a futuros movimientos. Los futuros trabajos se aprovecharán para la ejecución de una calicata de investigación arqueológica en la zona de la intervención con el objetivo de obtener información específica de la cimentación.

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