Sanidad

Sevilla estrenará una escuela para diabéticos en 2020

  • El innovador proyecto, que empezará su andadura en enero, es una iniciativa del Hospital Victoria Eugenia

Una farmacéutica realiza un test rápido de glucosa a una diabética.

Una farmacéutica realiza un test rápido de glucosa a una diabética. / D.S.

Sevilla estrenará una escuela de diabetes el próximo año, un original proyecto impulsado por el Hospital Victoria Eugenia y que está orientado a los más de 400.000 pacientes que sufren la enfermedad, diagnosticada o no, en la provincia. El responsable de la Unidad de Hisquemia del Hospital Victoria Eugenia y asesor médico-científico de la Asociación de Diabéticos de Sevilla (ADIASEV), Antonio de la Cuesta, junto al médico internista y presidente de dicha organización no gubernamental sin ánimo de lucro, José Ricardo Ruiz Morales, ha avanzado a este diario que el proyecto estará operativo en apenas dos meses.

La Asociación tiene previsto que en enero de 2020 se empiecen a organizar foros en los que pacientes que posean este trastorno se reúnan de forma periódica en la sede de la misma, en el Hospital Victoria Eugenia ubicado en la Avenida de la Cruz Roja, para resolver y solucionar cualquier tipo de dudas con la presencia de especialistas en esta patología.

Estas reuniones dispondrán de todo tipo de materiales como diversos medios audiovisuales cedidos por el propio hospital, institución a la que el propio De la Cuesta ha querido agradecer su compromiso y pleno apoyo a esta organización que se desarrolla en base a tres objetivos: asistir, ayudar e informar al paciente. De esta forma no son derivados a otras patologías y son directamente atendidos por un correcto especialista.

Esta organización nace para que "los pacientes tengan todos los medios a su alcance para combatir la enfermedad", afirma Ruiz, insistiendo en que "hay un gran desconocimiento, al menos un 40% de la población no sabe que padece diabetes".

Las claves fundamentales para un diabético

  • Estar bien informado. Si una personas tiene plena constancia de su enfermedad y todo o que acarrea, puede prevenir todas aquellas complicaciones como por ejemplo los factores de riesgo cardiovasculares. Éstos son más difíciles de solucionar si no se detecta a tiempo. También ayuda que el especialista proporcione una información generalizada sobre lo que es la diabetes, tanto al paciente como a sus familiares o allegados.
  • Extremar la dieta. El paciente tiene que suprimir todo aquellos alimentos con un alto nivel de azúcares y, también, aquellos que presenten, de forma masiva, hidratos de carbono.
  • Hacer ejercicio físico. Correr, andar o, en definitiva, que el cuerpo esté en movimiento para quemar el azúcar. De forma que, el organismo pueda equilibrar la insulina con la glucosa.
  • Fraccionar la alimentación. Se recomienda hacerlo en pequeñas cantidades y adecuadas a digestiones rápidas y a quemar rápidamente todos los nutrientes para contrarrestar la energía.
  • Realizar revisiones periódicas. La vista se debe examinar, como mínimo, una vez al año aunque se recomienda que de hagan dos exámenes anuales. Dentro de los factores de riesgo, como el colesterol y la hipertensión entre otros, se deben revisar al menos 2 meses al año.

Estadísticas

Según el presidente de la asociación, de los cerca de dos millones de habitantes de Sevilla, más de 400.000 padecen diabetes, tanto diagnosticada como no. A este dato le sigue el de toda la comunidad andaluza, que llega a los dos millones y, hasta los ocho en toda España. Un hecho que, como dice este especialista, "es la pandemia del siglo XXI y avanza a una velocidad vertiginosa". Un hecho que hace más necesaria la inauguración de este tipo de escuelas destinadas a concienciar a los pacientes de esta enfermedad prevalente.

Experiencia de un diabético de la Asociación

Ángel León, secretario de la Asociación y socio número uno de la misma, cuenta que hace unos años llevaba una vida muy ajetreada sumado a un alimentación con un alto grado de azúcares mientras trabajaba. Un día, comenzó a verse ciertas rozaduras que empezaban a producir pus, a lo que no le dio mucha importancia.

Más adelante, un fuerte dolor en los costados le hizo acudir urgentemente al Hospital Macarena, donde le derivaron al doctor de la Cuesta, a quien le agradece el evitar la amputación de sus dos piernas, "aún recuerdo lo que me dijo cuando llegué aquí: eres muy joven, voy a ver si soy capaz de ponerte un tratamiento de choque para que, en el peor de los casos, pierdas solo el dedo gordo", a lo que añade, "y así fue, no sabía que era diabético".

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