urbanismo

Espadas bloquea el solar solicitado para la mezquita de Sevilla Este

  • Los técnicos entienden que los promotores carecen del derecho a exigir al Ayuntamiento que saque a licitación la parcela.

  • Destacan que la comunidad islámica puede realizar sus cultos en otros inmuebles de la ciudad.

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Los promotores de la gran mezquita de Sevilla Este carecen del derecho necesario para exigir al Ayuntamiento que saque a licitación la parcela elegida para su construcción. Ésta es una de las conclusiones del informe elaborado por el servicio de gestión urbanística y patrimonio municipal de suelo en el que se analizan los fundamentos jurídicos de la pretensión de la Comunidad Islámica Mezquita Ishbilia de que el terreno salga a licitación forzosa. "Es al Ayuntamiento de Sevilla a quien, como propietario de la parcela, corresponde exclusivamente analizar cuándo y para qué usos convocar un concurso sobre dicho terreno conforme a los principios normativos que rigen la gestión patrimonial de las administraciones públicas, sin que resulte en absoluto de aplicación por analogía el instituto de la expropiación forzosa por ministerio de la Ley". La resolución bloquea el solar solicitado por los promotores para levantar el proyecto de un gran templo musulmán en la ciudad.

Infografía sobre el solar elegido para la construcción. Infografía sobre el solar elegido para la construcción.

Infografía sobre el solar elegido para la construcción.

En el documento se argumenta que no existe en el ordenamiento jurídico de la Gerencia de Urbanismo la licitación forzosa de parcelas de los patrimonios públicos y municipales de suelo (PMS). Los funcionarios entienden que no sólo carece de fundamento jurídico, sino que sería perjudicial para el interés público. "No puede existir perjuicio indemnizable a favor de ningún particular por el hecho de que un Ayuntamiento no saque a licitación una parcela patrimonial de su titularidad". Señalan que la conclusión debe entenderse sin perjuicio de que Urbanismo se encuentra en permanente análisis para esta parcela y otras del patrimonio municipal con la idea de lograr las mejores posibilidades de explotación.

Los técnicos sostienen que la petición presentada por los promotores de la gran mezquita es genérica, ya que no permite conocer qué usos concretos prentenden llevar a cabo en un solar calificado como de interés público y social (SIPS) aparte de construir una mezquita. La parcela de 10.000 metros cuadrados ubicada entre la Avenida del Deporte y la calle Doctora Navarro Rodríguez, fue seleccionada tras desecharse otras situadas en La Negrilla o junto a Torre Triana, en la Isla de la Cartuja. "Una iniciativa en esta materia requiere de un mínimo grado de concreción y fundamentación de viabilidad por parte del interesado que posibilite el análisis de la administración que conduzca a una resolución estimatoria o denegatoria". En el informe se recoge que la solicitud formulada por la Comunidad Islámica Mezquita Ishbilia no es la única que muestra interés por el solar de Sevilla Este, ya que otras dos entidades presentaron el año pasado unos escritos para solicitar que una parte del terreno fuera licitado para usos educativos.

La Gerencia ha recibido otras dos peticiones para que el terreno tenga usos educativos

Una cuarta conclusión versa sobre la vulneración del principio de igualdad, ya que la comunidad islámica puede practicar sus cultos en otros inmuebles disponibles en la ciudad. Los expertos señalan que la Gerencia ha sacado varias convocatorias para otorgar derechos de superficie a favor de distintas comunidades religiosas diferentes de la Iglesia católica. Con todo, el informe jurídico considera que lo que procede "es la inadmisión de la solicitud de licitación forzosa formulada por la comunidad islámica".

Los promotores de la mezquita presentaron en junio un proyecto que contaba con una inversión de 60 millones de euros para construir un enorme centro comercial inspirado en el Dubái Mall, una biblioteca de 800 metros cuadrados, tiendas de lujo, restaurantes de calidad y hasta una obra social para las familias desfavorecidas. Este gran templo musulmán iba a generar más de 5.000 empleos.

En un primer momento, se contaba con que este dinero sería aportado por donantes de Emiratos Árabes Unidos, que destinarían un importante gasto a la prevención de enfermedades y a la atención primaria, así como a la creación de oportunidades para las familias más necesitadas, comedores sociales, reparto de alimentos, ayuda a la educación infantil y programas de formación de empleo. La idea era que el edificio religioso evocara al pasado andalusí de Sevilla pero con una construcción propia del siglo XXI. Los dos elementos que más llamaron la atención fueron el minarete y la gran cúpula. El primero de ellos era de 45 metros, menos de la mitad que la Giralda. Tendría que desarrollarse un estudio de detalle, pero llamó la atención por los grandes paños de sebka acristalados.

Paralelamente a esta labor social, la fundación construiría un centro comercial para ayudar a sufragar todos los gastos del proyecto. La mezquita también iba a contar con un centro cultural, en el que destacaría su biblioteca de cuatro plantas, que estaría abierta gratuitamente a todos los sevillanos. Con ello, los impulsores de esta iniciativa pretendían "garantizar la seguridad, evitar el ocultismo de los musulmanes en sus lugares de rezo y allanar el terreno a las mezquitas de oración ilegales y en precarias condiciones". Esas fueron las líneas maestras del fastuoso proyecto presentado por una entidad que lleva tres años trabajando en este asunto y que no tiene relación alguna con la Fundación Mezquita de Sevilla, que sigue buscando una ubicación para otro gran templo islámico en la capital andaluza.

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