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Un mapa de España en la paleta del pintor Juan Valdés

  • Galardón. La Federación de Casas Regionales y Provinciales entregó al pintor, "embajador de Badajoz en Sevilla" el Aldabón en su séptima edición en reconocimiento a su trayectoria

Juan Valdés agradece el reconocimiento entre Adela Castaño, edil municipal socialista, y Purificación Benavente, secretaria del Hogar Canario.

Juan Valdés agradece el reconocimiento entre Adela Castaño, edil municipal socialista, y Purificación Benavente, secretaria del Hogar Canario.

Su lealtad tiene moldes sólidos. Su vida no fue nada fácil, pero nunca hizo de la dificultad un alarde, una presunción. Eso convirtió a Juan Valdés (Badajoz, 1942) en amigo de sus amigos, que nunca le fallan. En puertas del cuarto centenario del nacimiento de Valdés Leal, que también se llamaba Juan, toda España, representada en Sevilla por la Federación de Casas Regionales, homenajeó a este leal Valdés.

Le entregaron un Aldabón, copia del que existe en la Puerta del Perdón de la Catedral. Es el séptimo que lo recibe. El primero fue otro extremeño, el llorado Rafael Valencia, arabista de Berlanga (Badajoz), que dirigió la Academia de Buenas Letras. Juan Valdés llegó a Sevilla en la cabina de un camión; se alojó en una pensión de la calle Zaragoza; empezó pintando autobuses… Unos antecedentes de neorrealismo italiano para este pintor que con el paso de los años tendría acceso a palacios como el de la Zarzuela, el Arzobispal, el de San Telmo o el palacio de palacios, el Alcázar, donde llegó a exponer una obra que visitaron los Reyes.

Su retrato de Felipe VI preside el Salón Colón del Ayuntamiento, sede de los plenos

El acto se celebró en la Casa de la Provincia y lo presidió Adela Castaño, delegada de Igualdad del Ayuntamiento. Un retrato de Felipe VI hecho por Juan Valdés preside el Salón Colón del Ayuntamiento. El mejor alcalde, el rey.

Purificación Benavente, secretaria del Hogar Canario en Sevilla, leyó el acta del premio; Antonio Doménech, presidente de la Casa de Melilla, le entregó el diploma acreditativo; y Gonzalo Martín Domínguez, de la Casa de Extremadura, con palabras de Manuel Martín, glosó los méritos de este pintor singularísimo.

Con cinco años perdió a su padre. Con ocho, a su madre. Entre ambas desgracias, el niño de siete años ya sabía que quería ser pintor. Llegó a Sevilla en 1959 y en esta ciudad encontró la compensación de tanto sufrimiento. Ese antídoto infalible tiene un nombre: Rosario. Su cómplice vital. La madre de sus hijas María y Sonia. La abuela de sus nietos Cayetano, Alfonso y Jorge. Y la familia de sus amigos. Nunca le falla José Rodríguez de la Borbolla. El ex presidente de la Junta de Andalucía ya hizo doblete el día en que a la misma hora Juan Valdés inauguraba exposición en esta misma Casa de la Provincia y en el Museo de Bellas Artes, la duquesa de Alba inauguraba la exposición del patrimonio pictórico de la casa de Dueñas.

Camino de la plaza del Triunfo, el cronista saludó por la calle Francos a Isaías Pérez Saldaña, ex alcalde de Ayamonte, y a José Antonio Ruiz-Berdejo, cónsul de Bélgica en Sevilla. Dos topónimos que tienen mucho que ver con la patria chica de Juan Valdés. En Ayamonte desemboca el Guadiana que atraviesa Badajoz y en cuyas aguas pescaba de niño el futuro pintor con sus amigos, cuando ya tenía en su abuelo Agustín el modelo de vida. En Bélgica, en la localidad de Gante, nació Carlos V, que patrocinó la primera vuelta al mundo, se casó en Sevilla y murió en Extremadura, en Yuste.

Todo era susceptible de pasar por su mundo de pintor. De niño, copiaba las fotografías taurinas de la revista El Ruedo que recibía su padre, buen aficionado a los toros. Gracias a su profesor Francisco Maireles consiguió trabajo de ilustrador en una agencia de publicidad. Su nombre empezó a conocerse en Sevilla, a salvar fronteras, a llegar a todos los rincones de España, este compendio de ríos, montañas y comarcas reunidas en las Casas Regionales.

Por su estudio y por su caballete pasaron los nombres más importantes del flamenco, del cante: Rocío Jurado, Juanita Reina, María Jiménez. A Matilde Coral la retrató vestida de cigarrera para un cartel de la Velá. El que hizo para la Feria de Sevilla es ya tan clásico como los de Bacarisas o Hohenleiter. A todos estos artistas los representó Paco Cepero, virtuoso de la guitarra. Interpretó a Blas Infante en la película La Lola se va a los Puertos de Josefina Molina, a partir del libreto de los hermanos Machado. La cinta en la que Rocío Jurado cantaba el himno de Andalucía.

Fue el primer acto sin restricciones en la Casa de la Provincia que dirige Miguel Ángel Melero. La provincia, desde Guadalcanal hasta Isla Mayor (por citar los dos municipios que abren y cierran la retahíla sobre la pantalla institucional) es como una España a escala. Un mapa de voluntades y quehaceres que impregnan la trayectoria vital de Juan Valdés. Un extremeño al que sus amigos sevillanos acompañaron en los tributos que se le hicieron en Mérida y Badajoz y sus amigos extremeños hacen lo propio cuando lo reconocen en Sevilla, que ya le entregó la medalla de oro de la ciudad. Estuvieron el delegado de la Junta, Ricardo Sánchez, y el jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general José Rodríguez García. A todos los invitó el pintor a subir por la apasionante escalera de su vida.

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