La Hispalense destina ocho millones a la nueva Politécnica
La Universidad prevé construir un aulario junto al edificio Centrius, en un espacio calificado por el PGOU como zona verdes.
La Universidad de Sevilla aprobó este miércoles incorporar una partida presupuestaria de ocho millones de euros para 2017 para la construcción de la nueva sede de la Escuela Politécnica Superior. Con este anuncio, la institución académica confirmó su plan de trasladar el centro universitario a las instalaciones del Centro Universitario de Espacios Tecnológicos (Centrius), en la isla de la Cartuja, y abandonar el proyecto de Los Bermejales.
El pasado jueves por la noche, la Hispalense comunicó su intención de retomar el proyecto de la Politécnica y construir una nueva sede entre 2017 y 2019. Tras lanzar la noticia, durante seis días, la Universidad se ha negado a ofrecer más información sobre el asunto, alegando "prudencia". Esta opacidad concluyó ayer con el anuncio de la nueva partida presupuestaria. Pero ahí acabó todo. La Hispalense se sigue oponiendo a explicar el proyecto completo a la sociedad.
La idea propuesta a la Escuela por el rector, Miguel Ángel Castro, y aprobada por la junta de centro de la Politécnica el lunes prevé el traslado del centro a la zona norte de la Isla de la Cartuja, la modificación del actual proyecto Centrius y la construcción de un aulario de 4.200 metros cuadrados.
Según representantes de la delegación de alumnos, el aulario es una condición imprescindible para aprobar el traslado de la escuela, ya que el Centrius, no sólo no está habilitado para la docencia, sino que, por sus dimensiones, no solucionaría los problemas de hacinamiento y espacio que padecen los alumnos de la Politécnica en la actual sede, ubicada en la calle Niebla.
Este aulario se ubicaría en el solar existente entre el edificio del Centrius, aún en construcción, y los laboratorios de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla, entre las calles Euclides y Américo Vespucio.
El Plan General de Ordenación Urbanística califica actualmente este espacio como zona verde y, por tanto, no se puede construir sin realizar ninguna modificación del PGOU en vigor desde 2006.
Este documento ya fue modificado para permitir la construcción de la malograda Biblioteca del Prado en una zona verde. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía tumbó en 2009 la recalificación de este espacio para su uso educativo, sentencia que ratificó el Tribunal Supremo en 2011.
Desde la Universidad de Sevilla aseguraron ayer que el nuevo proyecto, que cuenta "con varias líneas de actuación", "no requiere necesariamente cambios en el PGOU", pero rehúsa dar más detalles del mismo.
Fuentes de la institución académica confirmaron que tanto la Junta de Andalucía como el Ayuntamiento ya conocen el proyecto y lo "han valorado de manera positiva". Sin embargo, desde el gobierno local tampoco informan de si sería necesario o no modificar el PGOU, a pesar de que, en teoría, el espacio destinado para el aulario esté calificado como zona verde y no para uso educativo. El alcalde mencionó el martes que el proyecto plantea "diversos asuntos" que se deben "estudiar desde el punto de vista legal".
Los alumnos y profesores de la Escuela Politécnica Superior llevan años reclamando una nueva sede. Para solucionar los problemas de espacio, el centro ha optado, entre otras medidas, por impartir clases en casetas prefabricadas en un patio que comparte con un instituto de la zona, que ya ha instalado vallas para impedir la expansión; se han colocado mesas de estudio en los pasillos, bloqueando en algunos casos las salidas de emergencia; se han dividido laboratorios con mamparas, lo que obliga a los profesores a turnarse para hablar; y los investigadores se ven obligados a otros centros.
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