"La Junta silenció los hallazgos de Orce porque no era un proyecto andaluz"
Los invisibles
Es el Ferran Adrià de las librerías: las desmonta y deconstruye. Su 'hombre' viene del homínido, con quien comparte cueva. Tiene un pie en la Axarquía y otro en la Utopía.
CARPINTERO y filósofo. Lo material y lo etéreo en Antonio Molina (Orce, Granada, 1958), de la Atapuerca del Sur. Cambió Valencia por Sevilla, la Historia del Arte por la Filosofía Pura.
-¿La carpintería fue su escuela?
-Y mi vida. Mi padre tenía una carpintería en Orce y después en Galera, donde tengo una cueva.
-¿Y la practicó?
-Trabajé de carpintero en Sevilla. Hice siete carrozas de Carnaval infantil en las antiguas caballerizas de la Policía en la Alameda. Las carrozas las rompieron porque necesitaban los tractores para el Rocío, pero el Clavileño de madera todavía está dando vueltas por ahí. Ahora está en Écija.
-¿La carpintería es literaria?
-Hay una relación prosaica. Yo desmonté librerías de madera: Babel, La Roldana, Montparnasse. Algunas estanterías las tengo yo. Otras las vendí en el local que tenía en la calle Peral. La librería Antonio Machado no pude desmontarla porque es de hierro.
-¿Y la relación poética?
-Yo siempre digo que el día del Juicio Final ya tengo algo de qué hablar con Jesucristo. Los dos somos hijos de carpintero. Igual que Bernardo Atxaga. Un día nos juntamos Atxaga, Justo Navarro y yo con Vila-Matas porque los tres somos personajes de sus novelas. Atxaga me contó que su padre había sido carpintero y su madre maestra nacional. Como los míos. Pero el suyo hizo carpintería industrial, puertas en serie para Benidorm y la Costa del Sol, y el mío era carpintero de pueblo, aunque le hizo una mesa de despacho al decano de Filosofía de Friburgo.
-¿Es personaje de Vila-Matas?
-Salgo en El mal de Montano. Sale mi casa de la calle Peral, en la que el personaje de la novela se queda la noche del 11-S a dormir leyendo los Diarios de Kafka.
-¿Qué fue del homínido de Orce? ¿Era 'Platero' o 'Juan Ramón'?
-Es evidente que hubo asentamientos humanos. Pero faltó presupuesto y hubo una cuestión política mal llevada porque la Junta no fue protagonista, quiso silenciar el trabajo por la vinculación de Gibert, el paleontólogo, con Sabadell y con otros asentamientos del área mediterránea.
-¿Quién lo reivindicó?
-Saramago, que llamó Pedro Orce al protagonista de La balsa de Piedra. La familia de Pilar del Río es de Castril, a 20 kilómetros de Orce. En ese pueblo tiraron cohetes cuando le dieron el Nobel.
-Con sus amigos el ex director general Juan Carlos Marset y ex ministro César Antonio Molina le une una especie de adoración nocturna a María Zambrano...
-La primera tesis doctoral sobre María Zambrano surge en Sevilla, la hace Emilio Rosales, del grupo de discípulos de Diego Romero de Solís. Y después Marset se va con un grupo de zambranistas a Columbia y escribe la primera biografía de la malagueña.
-Cuenta Javierre en el libro de Memorias con Antonio Lorca que Zambrano le disputó a Carmen Castro, la hija de don Américo, el amor de Xabier Zubiri.
-No me imagino yo a alguien tan atildado como Zubiri viviendo con una persona como María Zambrano, con sus veinte gatos junto a las montaña suiza del Jura. Tenía una hermana muy guapa, cuentan que se enamoraban de la cabeza de María Zambrano y del cuerpo de su hermana.
-¿La conoció en persona?
-Tuve correspondencia con ella. Conocí mejor a José Ángel Valente, a quien iba a dedicar mi tesis, que terminé haciéndola sobre la teoría romántica del genio. Sí conocí a Guillén, Alberti o Juan Gil-Albert, vinculado con Sevilla por la revista Calle del Aire.
-¿En Sevilla la Estética puede con la Ética?
-El dilema de José María Valverde, a quien dos meses antes de su muerte le publicamos un poema en Cuadernos de Roldán. La Filosofía, a diferencia de la Ciencia, tiene muchas preguntas y pocas certezas. Cuando en esta ciudad veo convicciones tan potentes ancladas en la tradición y en la costumbre, me espanta un poco.
-¿Qué género cultiva?
-Un poco de todo. Empecé por el final, por un libro de aforismos. Dirijo la colección de Pensamiento de Renacimiento. Acabamos de sacar La Utopía de Tomás Moro con un prólogo mío.
-Su suegro es Juan Carlos Aguilar, ex diputado del PSA. ¿Andaluz o andalucista?
-Me gusta la frase de Pío Baroja: el nacionalismo se cura viajando. Mi suegro se lo cura viendo cine. Pasó de los cromos a Cahiers de Cinema. No creas que le puso a su hija Sofía por Aristóteles, por la Filosofía. Fue por Sofía Loren.
-¿Dónde va de vacaciones?
-A Marchamona. Un pueblo de la Axarquía con dos habitantes, uno de ellos con wifi.
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