Narcotráfico Sevilla Nueve detenidos en otro golpe al tráfico de drogas en Los Pajaritos

  • La Policía Nacional desmantela un narcopiso regentado por el clan de los Ocaña, una de las organizaciones más activas del barrio

  • Un agente ha resultado lesionado durante la intervención

Un detenido en Los Pajaritos, en una imagen de archivo. Un detenido en Los Pajaritos, en una imagen de archivo.

Un detenido en Los Pajaritos, en una imagen de archivo. / DGP

La Policía Nacional ha desmantelado un narcopiso en una operación desarrollada hace unos días en Los Pajaritos. Se trata de un punto de venta de drogas regentado por el clan de los Ocaña, una de las familias más activas en el negocio de los estupefacientes en este barrio. En total, la redada se ha saldado con nueve personas detenidas y la incautación de pequeñas cantidades de distintas drogas y útiles para la elaboración y venta de las mismas.

La operación surgió cuando dos policías observaron a una persona de origen magrebí, que les resultó sospechosa. Se trata de un conocido traficante de este barrio, relacionado con el clan de los Ocaña. Al ver a los policías, el sospechoso salió corriendo y se dirigió a una vivienda. Los agentes llegaron a interceptarlo y se produjo un forcejeo en la puerta de la casa. Un policía resultó lesionado durante esta intervención.

En el interior del fumadero, los agentes encontraron a nueve personas que estaban vendiendo o consumiendo drogas. En una mesa había una gran cantidad de dinero en efectivo y pequeñas cantidades de droga, en concreto lo que los traficantes conocen como rebujao, una mezcla de cocaína y heroína dispuesta ya para su consumo. 

Material intervenido en la operación anterior contra el clan. Material intervenido en la operación anterior contra el clan.

Material intervenido en la operación anterior contra el clan. / DGP

Los agentes detuvieron a todas las personas que había en el interior del fumadero como presuntas autoras de un delito contra la salud pública. Se desmanteló así el narcopiso, que estaba regentado por el clan de los Ocaña.

La operación la han desarrollado los radiopatrullas de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, conocidos popularmente como los Zetas, que siguen manteniendo su lucha contra la delincuencia a pesar de la escasez de agentes que padece la plantilla de la Policía Nacional de Sevilla y que buena parte de la misma estaba esta semana en el dispositivo de la Feria de Abril

De los semaforazos al tráfico de drogas

La de los Ocaña es una de las organizaciones familiares más activas en el creciente negocio del tráfico de estupefacientes en Los Pajaritos, que está considerado como el barrio más pobre de España según el nivel de renta de sus habitantes.

En diciembre de 2018, la Policía detuvo a ocho miembros de esta familia en otra operación en la que se registraron siete viviendas y en la que se intervino cocaína, heroína, hachís y marihuana. En aquella ocasión también se les intervino una pistola eléctrica y pastillas de diferentes medicamentos para cortar la droga.

En aquella ocasión fue detenida la que la Policía considera una de las responsables del clan, Verónica O. C., alias Vero, que se encuentra actualmente en libertad. Uno de sus hermanos, José O. C., fue asesinado en Los Pajaritos durante el verano de 2017, en una pelea en la que fue apuñalado por un marroquí llamado Omar Mimi, con el que compartía piso en la calle Carena.

Tanto José como otro hermano más, apodado Yoni, se iniciaron en el mundo de la delincuencia con los semaforazos, una forma de robo consistente en partir de una pedrada el cristal de los vehículos que esperan en un semáforo para arrebatar alguna pertenencia. Casi siempre asaltaban a conductoras para robarles el bolso.

Búnkeres para proteger el negocio

Como la mayoría de las organizaciones de Los Pajaritos, suelen funcionar a base de narcopisos y no de venta directa en la calle. En estas viviendas se vende y se habilita un espacio a los consumidores para que puedan drogarse en el piso, sin que nadie tenga que verlos por la calle.

Estas viviendas son verdaderos búnkeres. Las puertas suelen ser blindadas y tienen varias cerraduras de seguridad y traviesas. De esta forma da tiempo a deshacerse de la droga en caso de redada y se protege también el negocio de posibles asaltos de otras bandas para robarles la droga, lo que en el argot se conoce como vuelcos.

También disponen de varios puntos de vigilancia para los aguaores, término empleado para denominar a los encargados de dar el agua, es decir, de avisar en caso de presencia extraña. Las mafias de la droga en Los Pajaritos suelen tener también personas que patrullan las calles más próximas a estos narcopisos para alertar de cualquier movimiento sospechoso.

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