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El acusado de asestar 45 puñaladas a una mujer alega que sólo se defendió

  • Asegura que compró cocaína hasta en ocho ocasiones y que la víctima le atacó con un cuchillo tras rechazar una "insinuación" sexual

El acusado durante el juicio en la Audiencia de Sevilla El acusado durante el juicio en la Audiencia de Sevilla

El acusado durante el juicio en la Audiencia de Sevilla / José Ángel García

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El argentino Diego Alejandro Gómez, el Boludo, alegó este martes, ante un jurado popular que le enjuicia por el homicidio de una mujer a la que asestó 45 puñaladas en la barriada de Los Pajaritos, que sólo se defendió ante la agresión de la víctima, María Luisa Richarte, una toxicómana de 42 años conocida como la Flor, que según el procesado le atacó con un cuchillo después de que el acusado declinara sus "insinuaciones sexuales".

En su declaración ante el jurado, el acusado reconoció que los hechos sucedieron en una vivienda ubicada en el número 25 de la calle Perdiz el 3 de abril de 2017, a la que llegó de madrugada para comprar pasta base de cocaína. Diego Alejandro, de 37 años, explicó que la noche anterior, el domingo 2 de abril, había salido a trabajar como "taxista pirata", llevando a personas a la discoteca y recogiéndolas, y sobre la una y media de la madrugada del día 3 se detuvo, haciendo un parón en el que fue a comprar cocaína al Polígono Norte. Su idea, continuó, era consumir la droga para quitarse el cansancio que acumulaba de varios días trabajando, pero "ya no pudo parar" y, a continuación, relató que llegó a comprar y consumir cocaína hasta en ocho ocasiones, adquiriendo cantidades de 5 micras por unos 35 euros cada vez.

El Boludo aseguró que llegó a la barriada de Los Pajaritos de la mano de una prostituta que conoció esa noche y a la que invitó a consumir "caballo". Cuando ésta se marchó, regresó a la vivienda de la calle Perdiz, sobre las cinco o cinco y media para comprar de nuevo, y fue cuando conoció a la Flor, que le "invitó a una fumada".

Después se marchó a un polígono cercano a consumir la pasta base de cocaína y regresó a la vivienda sobre las 7:30 para consumir de nuevo hasta que se fueron las dos parejas que había en esa casa y se quedó a solas con la víctima. Es en ese momento cuando, según la versión del acusado, la mujer le "insinuó" que tuvieran relaciones sexuales y él la rechazó, iniciándose una discusión en la que ésta le golpeó con un machete por la espada, aunque el arma estaba enfundada. Acto seguido, cayó al suelo y empujó a la víctima, se levantó para marcharse y la mujer le atacó con un cuchillo de cocina.

Él agarró el cuchillo por la hoja, cortándose en las manos, y como había en el suelo un líquido jabonoso -no sabe si era cerveza- ambos se ceste marteson, "forcejearon y pelearon" hasta que vio sangre, no sabe si de él o de ella, y le quitó el cuchillo. Cuando la fiscal del caso le preguntó sí apuñaló a la mujer, respondió que "parece que sí" y explicó que en el forcejeo con la mujer le dobló mano con la que ésta agarraba el cuchillo para que se lo clavara ella.

Después se levantó "mareado y aturdido", añadiendo que por ese aturdimiento "no sabe cuántas puñaladas hubo", ya que su intención era zafarse de ella, "perdió el control", y se marchó de la casa, mientras la víctima seguía "insultándole y gritándole", sostuvo el procesado, que afirmó que era consciente de la pelea y de la sangre, "pero en ningún momento pensó que esta persona había fallecido. Jamás tuve intención de acabar con su vida".

Se marchó del lugar porque se sintió "en peligro" porque, según el acusado, su "círculo social no es el del consumo, venta y trapicheo de drogas", por lo que le preocupaba salir de la casa, en primer lugar, y del edificio y del propio barrio de Los Pajaritos, después.

El Boludo insistió en que es consumidor de cocaína desde hace 19 años, si bien dijo que sólo consume cuando tiene bastante dinero, dado que cuando lo hace puede gastar entre 300 y 800 euros, habiendo llegado a estar hasta "tres o cuatro días" seguidos tomando drogas.

La Fiscalía reclama para el ciudadano argentino una condena de 13 años de cárcel por el homicidio de María Luisa Richarte, que tenía tres hijos menores de edad -de 11, 13 y 15 años cuando ocurrieron los hechos-, para los que la Fiscalía pide una indemnización, así como a la madre de la fallecida, de 361.200 euros en total.

El sospechoso fue detenido al día siguiente, siendo puesto a disposición judicial, que decretó su ingreso en prisión el 7 de abril. La Fiscalía le atribuye un delito de homicidio, por el que solicita una condena de 13 años de prisión, así como la pena de libertad vigilada.

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