Una pelea por drogas fue el origen del tiroteo en Córdoba previo al de Utrera

La Policía aguarda a la recuperación de los dos heridos para tomarles declaración Fueron a Almodóvar del Río a intimidar a un clan rival

Una pelea por drogas fue el origen del tiroteo en Córdoba previo al de Utrera
Fernando Pérez Ávila

12 de agosto 2014 - 05:03

Una pelea relacionada con el tráfico de drogas pudo ser el origen del tiroteo previo al de la carretera de Utrera, en el que resultaron heridas dos personas el pasado sábado en un enfrentamiento con la Policía. Los dos heridos de bala son dos hermanos de 30 y 35 años que siguen bajo custodia en el Hospital Virgen del Rocío. La Policía espera a que se recuperen de las heridas para tomarles declaración y poder ponerlos a disposición judicial. Uno de los detenidos permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), después de que recibiera un balazo en un costado y el proyectil le saliera por el glúteo, según indicaron a este periódico fuentes hospitalarias. El otro está fuera de peligro, ya que, aunque recibió un disparo en el muslo, tiene orificios de entrada y salida limpios.

También ha sido puesto a disposición de la Fiscalía de Menores un adolescente de 15 años que iba en el coche, y sobre el que pesaba una reclamación judicial. Un hermano de este chico, de 12 años, y por tanto inimputable, que también viajaba en el coche, fue llevado junto con su familia. Los dos niños, hijos de uno de los dos adultos detenidos y sobrinos del otro, resultaron heridos en el accidente de tráfico que sufrieron, pero no fueron alcanzados por los disparos.

La Policía también está a la espera de analizar las dos escopetas de caza con cañones recortados con las que los detenidos abrieron fuego contra los agentes que les dieron el alto en la carretera de Utrera, poco antes de las once de la noche del sábado. Los arrestados habían participado en un tiroteo en la barriada El Veredón de los Mochos, entre Córdoba y Almodóvar del Río, donde habían disparado al aire y al suelo, y herido de rebote a un hombre de 70 años que pasaba por la calle. La Guardia Civil está investigando este asunto. Todo apunta a que los presuntos autores de los disparos querían intimidar a un clan rival, con el que mantenían una disputa relacionada con el tráfico de estupefacientes.

Después de que hirieran al viandante, que sólo sufrió lesiones leves por el impacto de un perdigón, los tiradores huyeron en el coche en el que habían llegado a Córdoba, un Ford Focus de color azul. Las cuatro personas que iban en este vehículo son miembros de una misma familia de Dos Hermanas, adonde pretendían regresar la noche del sábado por carreteras secundarias, para burlar la vigilancia policial.

Cuando circulaban por la carretera de Utrera, la A-376, para tratar de tomar la carretera del Tomillar, una patrulla de la Policía Nacional de Alcalá de Guadaíra sorprendió a los sospechosos, se colocó tras el vehículo y les dio el alto. De repente, uno de los ocupantes del coche sacó una escopeta por la ventanilla y disparó contra el patrullero que les seguía, sin llegar a alcanzarlo.

Comenzó entonces una persecución que se mantuvo durante varios kilómetros a lo largo de la carretera A-376 en dirección Utrera, al tiempo que iban sumándose vehículos de la Policía y la Guardia Civil avisados por la emisora. Al llegar a la salida 16, junto a una gasolinera de Cepsa y muy cerca del supermercado Ayala, los delincuentes cambiaron de sentido. Se salieron de la A-376, hicieron una rotonda, cruzaron un puente sobre la autovía y, cuando pretendían incorporarse a la misma en sentido contrario, el conductor perdió el control del coche, chocó contra el quitamiedos y volcó. Cuando salieron del vehículo, los dos adultos comenzaron a disparar con sus escopetas contra los policías que les habían seguido, que repelieron la agresión utilizando sus armas reglamentarias.

Después de que las balas de la Policía alcanzaran a los dos tiradores, éstos fueron detenidos, así como el adolescente de 15 años que viajaba con ellos. Los dos adultos tienen antecedentes delictivos, pero ninguno por delitos de sangre ni graves. Sólo uno de ellos tiene una detención anterior por tenencia ilícita de armas. La Policía se incautó también de las dos escopetas empleadas por los sospechosos, mientras que el coche también fue llevado a las dependencias de la Jefatura Superior para que sea inspeccionado por la Policía Científica.

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