Un empresario sin banderas

José Manuel Lara Bosch ha convertido a Planeta en el primer grupo de comunicación y editorial en español, con más de 11.500 trabajadores y 3.200 millones de euros de facturación.

José Manuel Lara Bosch y los Reyes de España, en el acto del XX Aniversario de Antena 3.
Alejandro Martín

30 de diciembre 2012 - 05:03

José Manuel Lara Bosch estudió Ciencias Económicas en la Universidad de Barcelona y máster en Esade. Aunque su deseo de juventud era convertirse en urbanista, pronto tuvo que familiarizarse con el negocio familiar que su padre, José Manuel Lara Hernández, forjó a partir de la adquisición de la editorial Tartesos por 200.000 pesetas. Difícilmente podía imaginar entonces que se convertiría sesenta años después en el primer grupo editorial y de comunicación español, con presencia en veinticinco países, más de 11.500 trabajadores y una facturación de más 3.200 millones de euros anuales. Y todo, sin perder su condición de empresa familiar.

La década de los ochenta fue la de la gran expansión del Grupo Planeta en España con la adquisición de numerosos sellos editoriales que ya operaban en el mercado o la creación de otros nuevos como Planeta DeAgostini.

En los noventa José Manuel Lara acometió una remodelación del grupo que supuso un nuevo enfoque estratégico, diversificando sus negocios hacia los medios de comunicación, los contenidos audiovisuales y la formación. Fruto de ello, el Grupo Planeta adquirió las actividades de formación a distancia de CEAC y Home English, y EAE Business School, la cuarta escuela de negocios de España. Además, se convirtió en accionista de referencia de La Razón y de Antena 3, compañía que no sólo comprendía un canal de televisión en abierto sino también la emisora de radio Onda Cero, y ocho años después, La Sexta. Tras el fallecimiento de su padre, en 2003, José Manuel Lara Bosch asumió la Presidencia de Planeta. Como consecuencia de esa estrategia de diversificación, se aventuró en negocios muy ajenos a sus orígenes, como la fundación de la compañía aérea low cost Vueling, o la inmobiliaria Metrovacesa, de las que saldría años más tarde. Sí permanece en el accionariado del Banco Sabadell, donde ocupa una vicepresidencia, Y la estrategia de diversificación de Planeta no ha cesado: recientemente adquirió el 30% de la biotecnológica catalana Plasmia Biotech.

Una de las principales virtudes de José Manuel Lara Bosch es que no se arruga a la hora de decir lo que piensa. Tanto en su etapa como presidente del Instituto de Empresa Familiar como en la de líder del Círculo de Economía, una de las organizaciones más prestigiosas del empresariado catalán, alzó su voz en repetidas ocasiones contra el discurso victimista que culpa a Madrid de todos los males allende el Ebro. Desde su punto de vista, el seny no debe ser excusa para que la sociedad catalana no afronte sus problemas con coraje.

En su día no tuvo reparos en criticar la falta de liderazgo de su amigo Pasqual Maragall. Y tampoco tuvo ningún remilgo para anunciar que trasladaría las sedes de las editoriales en español de Planeta si se consuma la secesión de Cataluña, palabras que convulsionaron la campaña de las últimas elecciones catalanas.

En cuanto al futuro, Lara ha dejado traslucir alguna vez que su intención es retirarse después de los setenta años, "edad en la que ser presidente sólo sirve para que te saquen en procesión", dice. En cambio, sobre el futuro de Planeta no esboza ninguna duda. La compañía acaba de entrar en su séptima década de vida empresarial consolidada como una de las diez primeras editoriales del mundo.

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