Javier Targhetta mejora en el Juzgado su oferta económica por La Cartuja Pickman

El empresario llega a un acuerdo de compra de la marcas de la mítica fábrica de loza sevillana para el caso de que se adjudique la unidad productiva

La Cartuja Pickman: Los hechos que motivaron la caída de la mítica fábrica de loza

Javier Targhetta ha hecho una oferta de compra por la unidad productiva de la fábrica de loza La Cartuja Pickman
Javier Targhetta ha hecho una oferta de compra por la unidad productiva de la fábrica de loza La Cartuja Pickman / Redacción

Javier Targhetta, presidente de Atlantic Copper, ha mejorado su oferta económica por la unidad productiva de La Cartuja Pickman, según ha podido saber este periódico. El precio de la oferta inicial de Targhetta era de 120.000 euros y ha subido la puja hasta los 225.000 euros, a lo que hay que sumar el compromiso de pago de 550.000 euros de la deuda que mantiene la empresa propietaria de la fábrica con la Seguridad Social por los 30 trabajadores que se subrogará, además de lo que deberá pagar por la compra de las marcas, lo que exigiría un desembolso total de 1,6 millones de euros.

El pasado 26 de diciembre, el Juzgado Mercantil 3 de Sevilla abrió un plazo hasta la medianoche del 8 de enero para mejorar las ofertas, presentar nuevas propuestas o renunciar a las que se hayan formulado. Hasta entonces se habían presentado dos ofertas: una de Targhetta, al que acompañan las empresarias chilenas Gabriela y Paola Luksic, hijas del fundador del grupo industrial Luksic, y otra del fabricante valenciano de porcelana Porvasal, que estuvo ligada a la familia Zapata, actual dueña de La Cartuja Pickman. Porvasal ofertó 220.000 euros por la unidad productiva, sin que haya mejorad esta propuesta, además de comprometerse a subrogarse 34 trabajadores y destinar un millón de euros de inversión a la fábrica durante los dos primeros años. Porvasal no sólo no mejoró esa oferta, sino que ni siquiera la ha ratificado.

Ahora toca mover ficha a la administración concursal, que deberá informar al Juzgado Mercantil de la que entiende es la mejor oferta. La adjudicación se producirá con casi toda probabilidad antes de febrero, ya que a final de enero finaliza el Expediente de Regulación Temporal del Empleo (ERTE) aprobado para los 34 empleados de la compañía Ultralta, en manos de la familia Zapata y propietaria de La Cartuja Pickman.

Por otra parte, Targhetta ha llegado a un acuerdo de compra de las marcas de La Cartuja Pickman, ahora en manos de Nox Industrial, que las adquirió en 2022 por 800.000 euros, aunque con la condición de que Ultralta pudiera recomprarlas en un período de cinco años si la fábrica sobrevivía, aunque tendría diferente precio si la operación de retracto se efectuaba en el primer o en el quinto año. En base a ese acuerdo, Targhetta compraría las marcas si el Juzgado Mercantil le adjudica la unidad productiva. Entre las marcas están La Cartuja de Sevilla desde 1841, La Cartuja de Sevilla, La Alacena, La Cartuja de Sevilla Pickman, Pickman, La Bouchée Designed By La Cartuja de Sevilla, Torre del Oro, Chef La Cartuja de Sevilla Sapin y Fine Clay By La Cartuja de Sevilla. 

De otro lado, Targhetta se ha garantizado también el uso de las actuales naves de La Cartuja Pickman, propiedad de International Crane and Equipment Company, una sociedad de la familia Zapata. El empresario podría alquilarlas si resulta adjudicatario de la fábrica de loza. Se trata de unas naves ubicadas en un polígono de Salteras (Sevilla) que necesitan una inversión para mejorar sus cubiertas porque tiene goteras cuando llueve. Las instalaciones, que llegaron a acoger 200 trabajadores, exceden en tamaño las necesidades actuales de la fábrica.

En las últimas semanas, el grupo ha desarrollado una intensa labor de estudio y análisis, tanto con los actuales propietarios de la compañía como con los representantes de los trabajadores. El objetivo es mantener a la mayoría de los empleados e iniciar de forma inmediata inversiones en recursos humanos, materiales y maquinaria necesarios para el normal desarrollo de la actividad productiva, las ventas y, en suma, alcanzar los objetivos inherentes a cualquier actividad empresarial. La hoja de ruta incluiría la incorporación, a corto plazo, de perfiles directivos en áreas clave y la inversión en una infraestructura industrial moderna que permita dotar a la nueva compañía de competitividad y viabilidad en el menor plazo posible. La propuesta tiene el visto bueno de los trabajadores, que en sumayoría serían subrogados por estos empresarios, que asumirían la deuda con la Seguridad Social.

Para tal propósito se constituiría una nueva sociedad con domicilio social en Sevilla. El grupo inversor ha elaborado una oferta en la que ha implicado a todas las partes implicadas en la resolución de la crisis. A juicio de Javier Targhetta, “el éxito de este proyecto requerirá el esfuerzo colectivo de, además de los inversores, los anteriores propietarios, empleados, clientes, administraciones públicas y, en general, la sociedad sevillana”.ctivo de, además de los inversores, los anteriores propietarios, empleados, clientes, administraciones públicas y, en general, la sociedad sevillana”.

stats