Luis Astolfi anuncia que padece ELA, pero no se baja del caballo: “Seguiré montando mientras pueda”
El jinete sevillano, cuatro veces olímpico en salto de obstáculos, confirma el diagnóstico desde Florida y afronta la enfermedad con serenidad y determinación
Luis Astolfi, referente histórico del salto de obstáculos español y cuatro veces olímpico, ha hecho público este domingo que padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA). A sus 65 años, el jinete sevillano, afincado en Florida (Estados Unidos), ha decidido compartir la noticia con naturalidad, sin dramatismos y con una idea firme: no piensa abandonar el mundo del caballo.
El anuncio lo realizó en una entrevista concedida al diario digital elpespunte, donde explicó que, aunque el diagnóstico es reciente, su estado actual le permite mantener una vida prácticamente normal. “La gente no sabe nada”, confesó, al tiempo que reconoció que ya empieza a notar algunos efectos de la enfermedad, especialmente en el habla y en uno de sus brazos.
Astolfi, nombre imprescindible del deporte ecuestre nacional, fue diploma olímpico por equipos en Los Ángeles 84 y Barcelona 92, dos citas que consolidaron su figura como uno de los grandes del equipo español de hípica. A lo largo de su trayectoria ha representado a España en cuatro Juegos Olímpicos, convirtiéndose en un referente por su regularidad, su técnica y su compromiso competitivo.
Ahora, frente a un desafío de otra naturaleza, mantiene intacto el carácter que lo acompañó durante décadas en la pista. “No tengo ningún dolor y trabajar es una de las mejores cosas que me puede pasar. Así que mientras pueda, seguiré trabajando”, afirmó con rotundidad. Lejos de recrearse en la adversidad, insiste en que se encuentra “bien”, aunque admite sentirse “un poquito más débil”.
Dificultad en el habla
El jinete sevillano explica que la ELA ha comenzado a manifestarse de forma leve. Nota cierta dificultad en el habla y reconoce que tiene “un brazo un poquito peor”. Sin embargo, subraya que conserva autonomía plena: puede valerse por sí mismo y continúa vinculado a su actividad diaria en el ámbito ecuestre. “No soy una persona de comerme el coco”, resumió, evidenciando una filosofía de vida basada en la acción y no en la preocupación anticipada.
Instalado desde hace años en Estados Unidos, donde desarrolla buena parte de su actividad profesional, Astolfi asegura que sigue trabajando “todo lo que puede”. Esa rutina, dice, le deja poco margen para pensar en otra cosa que no sea el caballo. Y esa pasión, que ha marcado su vida desde joven, sigue siendo hoy su principal motor.
Eso sí, ha tenido que renunciar a la competición. No por el diagnóstico en sí, sino por una circunstancia previa: arrastraba desde hace tiempo problemas en un brazo, dañado en un accidente anterior. Esa limitación física lo llevó a dejar de competir, aunque no a apartarse del entorno ecuestre ni del trabajo diario con los caballos.
La esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que afecta progresivamente a las neuronas motoras, supone un reto complejo y de evolución incierta. En España, en los últimos años, la ELA ha ganado visibilidad pública gracias a la concienciación social y al impulso de pacientes y familiares que reclaman más recursos e investigación. En este contexto, la decisión de una figura del deporte como Astolfi de hacer público su diagnóstico contribuye también a dar rostro a una realidad que afecta a miles de personas.
Pese a todo, el mensaje que traslada está lejos del derrotismo. “Mientras pueda, seguiré montando”, asegura. No hay en sus palabras épica impostada, sino coherencia con una trayectoria construida sobre la constancia. Para quien ha pasado media vida superando obstáculos —literal y metafóricamente—, el vínculo con el caballo no es sólo una profesión, sino una forma de entender la existencia.
A sus 65 años, Luis Astolfi afronta la ELA con la misma serenidad con la que encaraba un recorrido olímpico. Sin ruido, sin dramatismos y con una determinación clara: seguir en activo el mayor tiempo posible, mantenerse útil y continuar haciendo lo que más le apasiona. Porque, como él mismo resume, el trabajo y el caballo siguen siendo hoy su mejor impulso.
También te puede interesar