La noche se mueve en Sevilla
Por primera vez en la historia de Tussam, los autobuses urbanos salen de la estación del Prado Se iniciaron servicios durante toda la noche viernes, sábados y vísperas de festivos
El viernes empezó la campaña electoral y se estrenó el alumbrado navideño. Eso ya ha ocurrido otros años. Lo que nunca se había visto, y también se vivió en la noche del viernes, es que una flota de 16 autobuses de Tussam entraran en la estación de transporte interurbano del Prado de San Sebastián. La primera vez que un total de 24 conductores, los utilizados para este servicio nocturno, daban marcha atrás para sacar los respectivos vehículos de la dársena, palabra marinera extrapolada al transporte de viajeros.
Noche histórica con una oferta de ampliación de horarios y recorridos que figuraba en el programa electoral de Juan Espadas. El alcalde estaba en París y en la estación del Prado le daban la vuelta a uno de los axiomas del mayo francés: en esta estación de autocares construida junto al recinto de la Exposición Iberoamericana de 1929, decorada con ilustraciones de Juan Miguel Sánchez fechadas en 1941, habían encontrado asfalto debajo de la playa.
En los paneles informativos se ven los destinos de los servicios de Comes: Cádiz, Rota, El Puerto, Chiclana, Conil, El Palmar, Los Caños de Meca, Vejer, Barbate, Zahara de los Atunes, Atlanterra, Tarifa, Algeciras, La Línea... Cuando llega la noche, derechos de autor de la película de John Landis, ese decorado playero le cede el paso a las entrañas de la ciudad. Los destinos no son de tumbona y chiringuito. Se llaman Torreblanca, Reina Mercedes, Rochelambert, Porvenir, San Jerónimo, Parque Alcosa...
La demanda de la primera noche desbordó todas las expectativas, para satisfacción de la plana mayor de Tussam, que acudió a la estación del Prado: Francisco Arteaga, gerente de la empresa; Juan José Ramírez, jefe de Planificación; o Antonio Gómez García, que volvió al destino en el que entró con el delegado de Transportes Blas Ballesteros.
Son ocho líneas de Tussam además de la 29, que llega hasta Torreblanca. Una décima línea es la única que no sale del Prado: la 16, que llega hasta Valdezorras desde la plaza Ponce de León, terminal que sustituyó a la Plaza Nueva con la peatonalización y las obras del Metrocentro.
27 conductores participan en este maratón de servicios nocturnos. La versión sevillana del Búho madrileño. Fernando Reina, 46 años, 18 en Tussam, está a punto de arrancar el A5 que va al Cerro del Águila y el Polígono Sur. "A mí me gusta conducir de noche, trabajar de noche. Llevo diez años en este servicio".
La vorágine es trepidante. Entre las doce y las dos de la madrugada, cuatro de las ocho líneas, las más utilizadas, salen cada veinte minutos: A1 (Pino Montano, Polígono Norte), A3 (Nervión, Sevilla Este), A6 (Heliópolis, Bellavista), y A8 (Polígono San Pablo, Alcosa). Como era servicio de estreno, como las grandes superproducciones, había falta de información, inmediatamente corregida por la diligencia y cortesía de la gente de Tussam. En el A7 que cogió el reportero en la Alameda, la cabina del conductor era una oficina de información. Cada viajero subía con una pregunta y hallaba una respuesta: a Pino Montano le lleva el A1, al Polígono San Pablo el A8.
El alcalde en París y la estación del Prado con escenas de Orly. Beso de tornillo: la chica entra en el A4 y el chico en el 29. La vida es eterna en cinco minutos de estación. Al fondo se ve el edificio de la estación de tren del Prado, vulgo de Cádiz, arquitectura regionalista. "Dejó de prestar servicio en el 92, con la apertura de Santa Justa", dice Arteaga. Antes de ser gerente de Tussam, lo fue de Cercanías de Renfe.
De noche, todas las ciudades son iguales, la noche es siempre distinta. ¿De dónde viene tanta gente? El A3 viene lleno de Sevilla Este y lleno se va, un público mayoritariamente juvenil, como si fueran a la Olavide. Se llama movilidad doble, es decir, ocupación en ambos sentidos.
Este nuevo servicio forma parte, explica Arteaga, de una política de apuesta por el transporte público. Tussam abrió el plazo de convocatoria para ampliar en cien plazas la plantilla de Tussam "y atender nuevas ofertas como el servicio exprés". De noche, la velocidad es algo mayor. La velocidad comercial media de la flota de Tussam del servicio diurno es de 12,54 kilómetros por hora.
Dos parejas. "Adiós, mi amor", le dice la chica al chico, que coge el A3. El otro chico coge el A8. Las dos muchachas se quedan en la estación. Parece una estampa de la mili. La actividad es incesante. El último servicio -viernes, sábados, vísperas de festivo- sale a las cinco de la mañana y rinde en torno a las seis. Después volverán Rota, Vejer y Conil. La playa sobre el asfalto.
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