Sevilla

De la palanqueta a la ganzúa eléctrica

  • Los robos en viviendas bajan en Sevilla capital entre un 7% y un 9% en los primeros meses del año. La Policía detecta una evolución de los delincuentes, que se han especializado en abrir cerraduras sin forzarlas.

Si el año pasado los robos en viviendas constituían la modalidad delictiva que más subía en la provincia de Sevilla, ahora es una de las que más baja. En los cinco primeros meses del año, la Policía Nacional ha recibido en la capital aproximadamente 30 denuncias menos que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un descenso de entre el 7% y el 9% de estos delitos en la ciudad. Estos datos confirman la estadística publicada en abril por el Ministerio del Interior, que cifró en un 16,4% la caída de los robos en domicilios en toda la provincia en su balance del primer trimestre del año 2013.

El descenso de los robos en viviendas en 2013 era previsible, ya que el año anterior el Gobierno había cambiado el método de conteo de estos delitos, de manera que los robos con daños en zonas en comunes de los bloques y los que se quedaban en grado de tentativa eran incluidos en las estadísticas. Este cambio metodológico hizo que se disparara el índice de robos, con una subida por encima del 30%, ya que se comparaba con un año en el que no estaban incluidas las tentativas y los robos en zonas comunes. Una vez que ya se ha cumplido el primer año con el nuevo sistema y el criterio de comparación es el mismo entre un año y otro, los robos han bajado.

A que el descenso sea más acusado en los primeros cinco meses de 2013 ha contribuido el hecho de que todavía en Sevilla no haya hecho demasiado calor. Esto ha provocado que aquellas familias que solían pasar los fines de semana de primavera en la playa o en otras segundas residencias permanezcan en la ciudad, de manera que hay menos pisos vacíos en los que poder robar. Pese a ello, la Policía Nacional tiene activado ya un dispositivo de prevención ante un posible repunte de los delitos en verano. Desde hace semanas, los agentes de este cuerpo extreman la vigilancia sobre aquellas personas que sorprenden merodeando por los portales.

Otro dato que ha jugado a favor del descenso en las estadísticas es que ninguno de los grupos organizados que se dedican al robo en viviendas haya actuado de manera sistemática en Sevilla este año. Este tipo de bandas son casi siempre originarias de Europa del Este y operan de forma itinerante. Pueden venir a Sevilla, quedarse una semana en una pensión y robar durante ese tiempo en decenas de viviendas, hasta que deciden marcharse a otra ciudad. Si esto ocurre, la estadística de robos se dispara y la sensación de inseguridad entre la población también crece de manera alarmante.

Así ocurrió hace unas semanas en Córdoba, donde fueron detenidos varios ciudadanos croatas que habían desvalijado decenas de viviendas. También en Córdoba estaba asentada una de las últimas bandas que fue desmantelada por la Policía, compuesta por georgianos, y que se desplazaba con frecuencia a Sevilla, donde había robado en más de medio centenar de domicilios. Tiempo atrás, el Grupo de Robos de la Policía Nacional ha desmantelado numerosas organizaciones de este tipo especializadas en las entradas en viviendas, como fue, por ejemplo, el caso de un grupo de mujeres croatas que robó en cientos de pisos de Los Remedios.

Los agentes del Grupo de Robos han detectado un cambio en los últimos dos años en el modus operandi de los delincuentes, que se han hecho mucho más especializados. Hasta principios de esta década eran más los que utilizaban el escalo o el rompimiento como métodos. Es decir, los ladrones solían entrar en las casas escalando las fachadas hasta encontrar alguna ventana abierta o romper alguno de los cristales, o bien lo hacían directamente reventando la puerta aplicando palanquetas o destrozando las cerraduras.

Ahora cada vez hay menos escalos y palanquetas. Los robos son mucho más limpios y los ladrones utilizan técnicas que les permiten abrir puertas pese a que estén cerradas con llave y sin causar daños. Los escalos se han quedado para la temporada de verano y para un reducido grupo de especialistas, la mayoría de ellos sevillanos y con múltiples antecedentes. Si coinciden varios fuera de prisión, puede darse un repunte de los robos con escalo.

Pese a que hay menos asaltos a viviendas, los delincuentes que se dedican a esto son cada vez más profesionales. Algunas bandas cuentan con personas con profundos conocimientos de cerrajería y utilizan todo un catálogo de técnicas para abrir cerraduras sin forzarlas. Entre ellas destacan el conocido como bumping, el uso de llaves maestras y de ganzúas eléctricas, la extracción del bombín o el método del resbalón. Los especialistas en estas técnicas garantizan una apertura de puertas en menos de cinco minutos.

El bumping consiste en introducir una llave especial en una cerradura y golpearla con algún objeto hasta que consiga hacer saltar los cilindros de la cerradura. El hecho de que en internet haya todo un catálogo de instrucciones y vídeos explicativos del procedimiento a seguir ha generalizado el uso de esta técnica en los últimos años. Aún así, no siempre es eficaz porque existen bombines antibumping. Hace dos años hubo un grupo en Sevilla que asaltó de esta manera decenas de domicilios en Santa Justa y la Macarena, con varios robos en las calles Arroyo, Santa María de Ordás y Rafael Alberti en pisos que tenían las cerraduras de la misma marca.

Más difícil resulta impedir la entrada a unos ladrones que dispongan de una llave maestra, que pueden abrir la puerta con la llave echada en cuestión de segundos. Las ganzúas eléctricas requieren bastante más pericia y algunos minutos más de tiempo, mientras que el resbalón, un método algo más antiguo, también se sigue utilizando. Consiste en deslizar una tarjeta o pieza de plástico duro por la ranura de la puerta hasta que salten los pestillos. Con una cerradura de tipo cerrojo se dificulta bastante el uso de este sistema.

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