Muere Amaro Troya Pavón

Una pandereta de tuno tocando en el cielo

  • Ha fallecido Amaro Troya Pavón, miembro veterano de la tuna de Filosofía y Letras, de la que llegó a ser jefe

Amaro Troya Pavón Amaro Troya Pavón

Amaro Troya Pavón

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Hay quien dice que la muerte sólo llega realmente con el olvido, y que por esa razón las personas que dejan huella nunca fallecen. Esto se podría aplicar a Amaro Troya Pavón, fallecido recientemente. Y es que, aunque nunca ejerció la carrera de Magisterio que estudió, siempre fue un maestro para todos los que le rodeaban. Su talante afable y la elegancia natural que tenía hacía que fuera difícil no entablar amistad con él en cuanto se le conocía. Una persona tolerante que sabía escuchar a todos los que se le acercaban.

Durante su desempeño empresarial y las tareas comerciales en un negocio de material de Bellas Artes en la calle Cuna de Sevilla mantuvo mucho contacto con artistas y profesores de esta Facultad, con quienes llegó a trabar amistad. La música, la pintura y el fúbol -fiel seguidor del Sevilla F.C.-, junto con su familia, eran sus grandes pasiones. A la que se sumó, desde su época de estudiantes, la tuna.

Formó parte sin desligarse nunca, de la tuna de Filosofía de Sevilla, donde era el encargado de tocar la pandereta, desde finales de la década de los 70. De hecho, fue uno de los primeros en entrar en esta tuna después de su refundación. Llegó a ser su jefe durante varios años, asistiendo a certámenes locales, nacionales e internacionales. Siempre dispuesto a ayudar a los más jóvenes, colaboró en la fundación y apadrinamiento de la tuna de Magisterio y Peritos Agrícolas.

Hasta que se casó con su amor de toda la vida, Carmen Pérez, vivió en el barrio de Santa Cruz con sus padres. Allí su natural inquietud por la cultura le hizo contactar con la asociación de vecinos y organizar el primer homenaje a Don Juan Tenorio en la plaza de Refinadores, un acto que se ha convertido en una tradición todas las vísperas del día de difuntos de la tuna de Filosofía y Letras.

Un legado de amistad y cariño que su hijo, el joven abogado Amaro Troya, hereda de su padre y que se mantendrá siempre en el recuerdo de todos los que lo conocieron.

La misa por su eterno descanso está prevista para este jueves 7 de junio en la Capilla de los Estudiantes.

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