Rehabilitación de los pisos públicos de Los Pajaritos

La mayoría de los realojados de Los Pajaritos no quiere volver al barrio

  • Renuncian a 40 viviendas en los dos bloques de nueva construcción

  • Se ofrecerán a las familias con más necesidades ante el retraso en la demolición de más edificios

Los dos nuevos edificios de alquiler social, entre las calles Tordo y Estornino. Al lado, los viejos bloques del Ayuntamiento. Los dos nuevos edificios de alquiler social, entre las calles Tordo y Estornino. Al lado, los viejos bloques del Ayuntamiento.

Los dos nuevos edificios de alquiler social, entre las calles Tordo y Estornino. Al lado, los viejos bloques del Ayuntamiento. / Juan Carlos Muñoz (Sevilla)

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La mayor parte de los 96 vecinos de Los Pajaritos que salieron hace años del barrio, y cuyos bloques de infravivienda fueron demolidos y sustituidos por dos nuevos edificios, no quieren volver a los nuevos pisos de alquiler que el Ayuntamiento les ha construido entre las calles Tordo y Estornino.

La realidad es que dos tercios de estos vecinos han declarado que prefieren quedarse a vivir en las zonas donde fueron realojados hace cuatro años: Nuevo Amate, Torreblanca y Aeropuerto Viejo. No quieren regresar al que fue su barrio de toda la vida, hoy tomado por los narcos de la droga. La Policía calcula que en el barrio hay medio centenar de pisos que los narcos utilizan como puntos de venta, fumaderos o almacenes de droga.

Sólo una veintena de los 96 vecinos que fueron realojados en su día han confirmado su intención de regresar, por lo que se estima que pueden quedar 40 pisos disponibles en los dos nuevos bloques. Hay otros 21 vecinos que no han tomado ninguna decisión al respecto. 

El Ayuntamiento, propietario de los pisos, rehúsa dar su opinión sobre las causas de este rechazo de vecinos de toda la vida de Los Pajaritos, pero es evidente que la inseguridad y la presencia de los narcos en el barrio está detrás de su decisión. "No vamos a hacer conjeturas de por qué no quieren volver al barrio. Tienen libertad de elección y no puedo dar razones sobre opiniones personales", ha declarado en rueda de prensa el concejal de Bienestar Social y Empleo Juan Manuel Flores. 

A raíz de esta situación, hay 40 viviendas de nueva construcción que por ahora nadie ha ocupado. Para darle salida, el Ayuntamiento ha aprobado las bases para ofrecerlas a las familias en peor situación social y que lleven más tiempo viviendo en los viejos bloques municipales que deben ser igualmente demolidos y sustituidos por otros nuevos.

Dado que aún no hay fecha cierta ni financiación estatal para seguir demoliendo y construyendo más edificios que sustituyan a las 500 infraviviendas de titularidad municipal, la opción del gobierno local es que las puedan ocupar sobre todo las familias que lleven más tiempo residiendo en Los Pajaritos y en situación de dependencia, o con graves problemas de accesibilidad por vivir en plantas altas sin ascensor o con grandes carencias en sus pisos.

Para evitar que los ocupas entren en las viviendas viejas que se quedan vacías, puesto que la demolición de más bloques no tiene fecha, el Ayuntamiento destruirá los suministros públicos de esos pisos que se vacían de inquilinos con el propósito de que no vuelvan a ser habitados.

Emvisesa, en coordinación con distrito Cerro Amate y el área de Bienestar social y Empleo, ha acordado abrir una bolsa de permuta para que inquilinos de viviendas municipales en este barrio puedan cambiar su piso por una de las nuevas viviendas. El sistema está diseñado en concurrencia competitiva. El objetivo es que los nuevos inquilinos puedan entrar entre finales de este año y principios del próximo.

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