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La emoción de Lamela en su adiós: "Fue un honor vestir la camiseta del Sevilla"

Lamela posa ante el título que contribuyó decisivamente a ganar en Budapest.

Lamela posa ante el título que contribuyó decisivamente a ganar en Budapest. / Juan Carlos Muñoz

Con emoción, con la voz vibrante y los nervios a flor de piel y dejando entrever su timidez en contraste a su frescura dentro del campo, Erik Lamela recitó su adiós del Sevilla con "tristeza" pero también con la sensación de haber escrito la historia del club. "Salimos campeones de Europa y eso siempre va a estar en mi corazón". Y también indicó que se le quedó algo en el tintero: "Pudimos ganar la Supercopa de Europa y no haberla ganado es una espinita que se quedó ahí".

Lamela habló de que ha "terminado un ciclo profesional maravilloso". A sus 32 años y tras cumplirse su contrato de tres temporadas (92 partidos y 16 goles destacando el testarazo a la Juventus rumbo a Budapest) en el Sevilla tuvo un "ciclo maravilloso" que se le ha quedado "metido en el corazón para siempre". Así como el hecho de que su tercera hija naciera en Sevilla, según indicó.

El futbolista se emocionó con el vídeo que le preparó el club: sus primeros goles, su participación en el Sevilla-Manchester United y el robo previo al 1-0, el testarazo a la Juve a centro de Bryan Gil, el penalti en la tanda de la final frente a la Roma... Y con los mensajes grabados de los compañeros, que destacaron su personalidad en el campo y fuera de él, empezando por Suso, que recordó cómo hace dos temporadas ambos sufrieron el ostracismo de meses de lesión juntos.

Pero, ¿qué ha significado para Lamela su paso por el Sevilla tras haber estado ocho temporadas en el Tottenham y dos en la Roma, su víctima en la final de Budapest? "Significa mucho. Cuando elijo un club voy de lleno, intento dar el máximo. Y acá pasó eso. Entiendo que el equipo esté en una etapa de reconstrucción, el año próximo y el otro se va a reconstruir. Estoy seguro, porque tiene algo a favor que es la gente detrás empujando siempre".

Lamela recibe de Del Nido Carrasco el recuerdo de sus 92 partidos como sevillista. Lamela recibe de Del Nido Carrasco el recuerdo de sus 92 partidos como sevillista.

Lamela recibe de Del Nido Carrasco el recuerdo de sus 92 partidos como sevillista. / Juan Carlos Muñoz

Lamela dijo que "fue un honor vestir la camiseta" del Sevilla. Junto a su familia y por el presidente sevillista, José María del Nido Carrasco, y su vicepresidente, José Castro, entre otros, el futbolista bonaerense aseguró que "este equipo se va a reconstruir bien" porque "tiene a favor a la gente" y sus dirigentes "saben qué tienen que hacer". "Es un club muy grande que estará bien a corto plazo. En la dificultad nunca se dio por vencido", insistió.

El fino y talentoso extremo zurdo reconoció que "no estaba preparado para dejar el Sevilla tras la última lesión", la que sufrió en su última titularidad frente al Granada. No pudo despedirse por tanto de la afición en el campo. "Como profesional hay que entender que los ciclos se terminan. Me voy con el recuerdo de lo vivido aquí el año pasado, que no tiene precio. Es algo (el título de Budapest) que te llevas para toda la vida", recalcó Lamela.

El bonaerense dio el salto a Europa con 19 años al fichar en 2011 por la Roma procedente del River Plate, y luego fue traspasado al Tottenham Hotspur en 2013 por 30 millones de euros antes de pasar en 2021 al Sevilla dentro de la operación del traspaso a Londres de Bryan Gil. Ahora no tiene equipo aún a sus 32 años. "Voy a descansar y me voy tomar un tiempo para decidirlo", dijo al ser preguntado por su futuro inmediato. El pasado ya lo dejó grabado en oro en el Sevilla. Con la caricia de su pierna zurda y la determinación de su testa en aquel cabezazo inolvidable a la Juventus.

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