Sevilla-Real Sociedad | la crónica

La Liga se le hace larga (1-1)

  • El Sevilla no cierra el cuarto puesto pese a que el punto ante la Real no sea malo del todo.

  • Con menos público del debido, la 'final' acabó en tablas por un cúmulo de circunstancias.

Un momento del Sevilla-Real Sociedad Un momento del Sevilla-Real Sociedad

Un momento del Sevilla-Real Sociedad / Antonio Pizarro

El Sevilla de Sampaoli acabará la temporada pendiente de lo que puedan hacer los demás equipos después de no ser capaz de derrotar a la Real Sociedad en un partido en el que los blancos debieron sumar los tres puntos en juego. Pero no lo hicieron, principalmente por deméritos propios a la hora de gestionar el encuentro tanto dentro del césped como fuera de él, y abrieron el abanico a las carambolas que puedan producirse en las dos últimas jornadas, las tres aún para el resto de sus rivales. Es evidente que la escuadra nervionense ha llegado a este tramo con el gancho echado y ni siquiera sus fases de buen juego le dan para asegurar triunfos que son indispensables para alcanzar esa orilla que ya no tiene el paraíso esperándolo, pero sí un buen premio como es la posibilidad de pelear la Liga de Campeones en agosto.

Era una tarde trascendente para el Sevilla y, para empezar, conviene abrir un paréntesis para constatar que los suyos tampoco le dieron la importancia que tenía la cita. La pregonada final que se disputaba en el Ramón Sánchez-Pizjuán sólo fue seguida en directo por 29.607 espectadores, según los datos oficiales facilitados por el club, y eso ya es un punto negativo cuando se requiere tanto el apoyo que pueda manar desde las gradas. Cierto que existían diferentes distracciones para no asistir, léase la Feria o los toros, pero no llegar siquiera al cupo de socios dice muy poco en esta ocasión de la tantas veces piropeada afición sevillista.

Y en este caso, que nadie mire hacia el Gol Norte, pues allí sí estaban los más fieles en detrimento de otras zonas del graderío. Se cierra el paréntesis y se vuelve al fútbol, a ese partido que dejaron escapar los sevillistas por un cúmulo de circunstancias. Sampaoli planteó el encuentro con su tradicional híbrido en la zaga cuando es Mercado el lateral derecho, aunque desde casi el principio todo iba a derivar hacia un tradiconal 1-4-4-2 en el que Nasri se acercaba a N'Zonzi en la posición de medio centro y era el Mudo Vázquez quien trataba de situarse en las cercanías de Ben Yedder para crear las opciones de peligro para Rulli.

Las bandas eran para Sarabia y un Vitolo aún en fase de recuperación. Con esa disposición, en la que se constataba una gran diferencia entre la ayuda de Escudero en sus subidas y la aportación de Mercado en ese sentido, el Sevilla planteó el pulso a una Real Sociedad con buen gusto a la hora de tratar el balón y con valentía también en su propuesta.

El posicionamiento de los vascos era mucho más ortodoxo, aunque las pérdidas de balón en zonas de riesgo por parte de sus defensas, y hasta de su guardameta, fueron provocando que el Sevilla diera un pasito hacia delante y que fuera quien llevara un peligro efectivo en sus ataques. Tanto es así que Ben Yedder debió adelantar a los suyos en el minuto 19, pero el francés erró en lo que menos suele hacerlo, en la definición, tras un excelente pase de Escudero. Su picadita se fue fuera cuando lo tenía todo a favor para haber adelantado a los suyos.

Durante esa fase Franco Vázquez se mostraba clarividente en los pases y Nasri también tenía bastante participación en el juego. A cambio, el riesgo de un N'Zonzi demasiado solo a la hora de defender y que no podía multiplicarse para acudir a echarle una mano a Escudero cuando era atacado, una y otra vez, por ese gran proyecto de lateral llamado Odriozola, un verdadero portento físico a la hora de desdoblarse hacia arriba. Pero al Sevilla siempre le faltó un último pase, esa pizca de mala leche en ataque que tanto está añorando en esta fase decisiva del curso.

Esa cualidad sí la tuvo Sarabia en un balón peleado por los dos delanteros y que al final fue ganado por Ben Yedder. El madrileño, solo, picó el balón con calidad, como lo debió hacer el propio francés en el minuto 19, y puso a los suyos por delante poco antes del intermedio. El 1-0 era un verdadero tesoro a la vista de la igualdad existente sobre el terreno de juego y el Sevilla debía salvaguardarlo hasta el final, incluso aprovechar que la Real ahora sí corría más riesgos.

Lo pudo hacer Vitolo, también Franco Vázquez en un fuera de juego inexistente cuando se quedaba solo junto a Ben Yedder. Y faltó ese plus y también algo de fortuna a los anfitriones cuando un balón rebotado en N'Zonzi dejó solo a Carlos Vela para que empatara. Pero a partir de ahí sí llegan los errores propios por la mala gestión de los cambios por parte de Sampaoli.

El argentino apeló a Ganso por Vázquez y se evidenció que el brasileño no es capaz de pensar a este ritmo, ni siquiera cuando lo hizo contra diez, que es como si le dieran un peto en el entrenamiento para que juegue para los dos equipos. El Sevilla ya fue un quiero y no puedo y su cómputo de oportunidades se limitó a una llegada de Mercado sin rematador final. Muy poca cosa. Empate, tablas, en teoría el punto es bueno para el cuarto puesto respecto al Athletic, pues ya todo dependería de que el Sevilla sume los tres puntos contra Osasuna, pero ojo a ese Barcelona-Villarreal...

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