Sevilla-Levante | Análisis táctico La precisión de Óliver Torres a alto ritmo

  • La presión adelantada maniató al Levante y originó dos goles y la rápida circulación propició una decena de ocasiones más

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Análisis / Infografía

Con dos malas entregas del Levante, debido a la presión alta del Sevilla, y un gol de calidad que no habría subido al marcador de mediar el VAR, el Sevilla finiquitó a un Levante que sólo fue combativo a arreones, cuando superó precisamente esa primera línea de obstáculos que puso el equipo de Lopetegui en los tres cuartos. Óliver Torres entendió perfectamente el partido gracias a su precisión para jugar rápido, con criterio y agilidad mental a un ritmo alto, el que impuso el Sevilla al inicio de cada parte. Su gol, el tercero, fue la guinda a un buen partido en el que, por fin, pareció encontrar su sitio.

Pero como ganó el partido el Sevilla fue con su avidez para apretar la salida del balón del Levante, o tras las pérdidas propias. El equipo de Lopetegui, empujado desde atrás por Fernando, se comportó como una manada de lobos acosando a su presa. Claro que ello en algunas fases fue un arma de doble filo. Cuando el Levante superó la línea de trincheras y minas que el Sevilla puso en los tres cuartos, Fernando no se bastó para cubrir tanto campo y los granotas generaron llegadas por los costados. Así llegó el 1-1, tras una falta en una contra que no fue bien defendida por el eje de la zaga, quizá confiada por la lejanía de la misma.

Pero en general esa presión, y la rápida distribución, por combinaciones en corto o por cambios de orientación, generaron multitud de llegadas. Nolito y En-Nesyri, éste en apenas diez minutos, gozaron de una decena de ocasiones más o menos nítidas para un marcador más amplio.

Defensa

Los laterales contribuyeron a esos robos adelantados junto a Óliver Torres, Banega y Ocampos. El problema llegó cuando fueron superados. Ahí anduvieron generalmente serios los dos centrales y siempre muy atento Fernando para hacer coberturas y cruces. La falta del 1-1 sí estuvo mal defendida. Duarte y Coke saltaron juntos y sin marca.

Ataque

Banega iniciaba el juego y Óliver Torres lo aceleraba, dándose la vuelta con velocidad, inventándose pases profundos o cambios de orientación. Jesús Navas percutió y percutió y Escudero ayudó metiéndose hacia dentro y buscando desbordar en apoyos.

Virtudes

Fe en la idea propuesta y rapidez en su ejecución.

Talón de Aquiles

Ciertas fases de desorden.

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