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Alavés-Sevilla FC · la crónica

La luz del depósito señala la reserva (1-1)

  • El Sevilla no fue capaz de aguantar el ritmo en la segunda mitad en Vitoria pese a haberse adelantado con un gol de Ben Yedder.

  • Sampaoli refrescó el equipo, pero los suyos se vieron superados tras el intermedio.

El Sevilla comienza a acusar los esfuerzos y la luz del depósito de combustible de los hombres de Jorge Sampaoli se ha encendido para avisar de que está ya en reserva. Los nervionenses no fueron capaces de aguantar la presión a la que lo sometieron el resto de sus rivales, tanto por el título como por la clasificación para la próxima Liga de Campeones, por la sencilla razón de que no pudieron sostener el esfuerzo en Mendizorroza. Después de un primer periodo bastante prometedor, con un juego valiente a través de la posición adelantada de Iborra y N’Zonzi, el bajón fue tan evidente desde el minuto 50 que el empate por parte de Katai hasta se puede considerar como un mal menor para los forasteros.

La sensación, pues, no puede ser más agridulce para un equipo que sólo piensa en las metas más altas, en pelear por la Liga y no en guardar el botín conquistado hasta el momento. Por ello, el Sevilla se marchó de Mendizorroza cabizbajo en lugar de festejar un punto que le sirve para no perder excesiva ventaja con respecto a los que, en teoría, son sus verdaderos rivales en este torneo liguero. Pero no, las metas son mucho más ambiciosas y la frustración por el gol de Katai se reflejaba al final en los rostros de todos los profesionales que estaban sobre el césped.

Esta vez, sin embargo, el guión fue diferente. El Sevilla, al que Sampaoli refrescó con seis futbolistas de los diez de campo, que no habían sido titulares el jueves contra el Athletic, no fue capaz de aguantar físicamente el pulso que le planteó el Alavés de Mauricio Pellegrino. Los sevillistas eran conscientes de que eso podía suceder y de salida estaban en la alineación inicial Pareja, Lenglet, N’Zonzi, Sarabia, Vitolo y Ben Yedder, media docena de jugadores que no habían estado contra el Athletic, cinco de ellos ningún minuto siquiera. Estaba claro que el técnico argentino de los nervionenses ya comienza a sentir que los suyos no pueden aguantar semejante esfuerzo en partidos tan continuados sin meterle hombres de refresco para que el nivel no se resienta.

Y la versión del Sevilla que se vio en el arranque en el complicado campo de Mendizorroza fue de lo más prometedora. Con una defensa de cuatro, en la que Mercado ejercía como lateral derecho, Kranevitter se situaba en el vértice inferior de un triángulo con N’Zonzi e Iborra. Vitolo y Sarabia partían de los costados y Ben Yedder se movía arriba para tratar de buscarle las espaldas a los centrales alavesistas. Ni siquiera se había contabilizado un minuto cuando Mercado no aprovechaba un resbalón de Theo Hernández para dejar absolutamente solo a Sarabia que estaba un poco más abierto y se podía haber plantado en uno contra uno ante Pacheco.

Aunque sería injusto hablar de una superioridad diáfana frente a un Alavés que también lo intentaba, la puesta en escena del Sevilla había sido prometedora, entre otras cosas porque N’Zonzi e Iborra sabían conjugar de manera tremendamente eficaz la presión para recuperar el balón muy arriba con pases que podían hacerle mucho daño al rival cuando la pelota pasaba a su poder. Las señales que emitían los visitantes, al contrario del día del Athletic, eran buenas y eso propició que un balón robado en el centro del campo circulara rápidamente de Escudero hacia Sarabia y posteriormente a Ben Yedder. El francés cruzó el esférico de manera perfecta para que los suyos se pusieran por delante bien prontito, apenas en el minuto 23 del partido, lo que ante un rival tan seguro en defensa como este Alavés siempre es un punto a favor para ver la situación de manera más favorable.

Tanto fue así que Iborra desperdiciaría dos opciones claras de haber liquidado el litigio en sendas contras. En la primera, tras un rebote en su propia área, el Sevilla trazó la contra poco antes de la media hora con una superioridad de seis jugadores contra tres. Aquello parecía que podía ser el punto final, pero Iborra se enredó en la conducción del balón y Toquero lo pudo derribar por detrás cuando casi media docena de sevillistas habían salido en estampida acompañando al valenciano en busca de Pacheco. La segunda opción del capitán nervionense sería aún más clara por la posible definición y tuvo lugar en el minuto 43 tras un buen pase de N’Zonzi que lo dejó delante del guardameta local. Segunda oportunidad que se esfumaba antes del descanso.

Jovetic se lamenta tras una jugada. Jovetic se lamenta tras una jugada.

Jovetic se lamenta tras una jugada. / EFE

Pero el Sevilla había transmitido que el partido podía caer de su lado de no producirse un cambio demasiado brusco. Y la verdad es que en el comienzo del segundo periodo nada hacía indicar que así sería, hasta Ben Yedder tendría otra con un disparo muy arriba. Ahí, sin embargo, se volcó completamente la situación. Toquero fue el primero que avisó antes de que los cambios de ambos entrenadores debilitaran a los sevillistas y fortalecieran a un Alavés que se benefició de la pierna zurda del paraguayo Óscar Romero y del oportunismo de Katai. Todo lo contrario de la aportación de Mariano y Correa.

La igualada llegaría en un buen centro de Romero, uno de los muchos que tuvo con toda facilidad por una banda en la que ya no estaba Vitolo para ayudar a Escudero, que provocó las dudas de Sergio Rico y el empate alavesista. Es verdad que no tardaría ni un solo minuto Iborra en responder con un balón que le puso N’Zonzi atrás para que el valenciano disparara con toda la ventaja, pero el Sevilla ya no sería superior al Alavés en ningún momento. Fue justo lo contrario y Sergio Rico se tuvo que lucir a una falta de Katai para luego sufrir varios sustos, sobre todo uno de Deyverson. El Sevilla no había sido capaz de mantener el nivel inicial ni con los refrescos en su alineación en una prueba clara de que su depósito de combustible ha entrado en reserva. Un punto es un punto en Vitoria, pero no es bastante en la carrera por la Liga.

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