Cada año se diagnostican 6.000 nuevos casos de linfoma en España

Integrantes de la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia subrayan la importancia de realizar un diagnóstico temprano · Los síntomas en ocasiones pasan desapercibidos

Miembros de AEAL, en una de las sedes de la asociación.
Miembros de AEAL, en una de las sedes de la asociación.
R. Navarro / Agencias

Día mundial, 16 de septiembre 2010 - 01:00

Cada año se diagnostican en España en torno a 6.000 nuevos casos de linfoma, un tipo de cáncer que afecta al sistema linfático y cuya incidencia está aumentando anualmente en la mayoría de los países desarrollados, aunque no de forma espectacular. El linfoma es un cáncer sanguíneo. Se debe a una alteración en la forma de actuar de los linfocitos, los glóbulos blancos de la sangre que ayudan a luchar contra las infecciones. Puede afectar a niños y a adultos y tanto a mujeres como a hombres. El linfoma es un cáncer que puede aparecer a cualquier edad y es producido por una proliferación maligna de linfocitos (células defensivas del sistema inmunitario), generalmente dentro de los nódulos o ganglios linfáticos, pero a veces afecta también a otros tejidos como el hígado o el bazo. Existen más de 30 tipos de linfoma y, en conjunto, constituye el cuarto o quinto tumor en frecuencia.

Así se ha puesto de relieve con motivo del día mundial del Linfoma, que se celebró ayer bajo el lema Podría ser linfoma ¡Infórmate!. La presidenta de la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia (AEAL), Begoña Barragán, destaca que el objetivo es llamar la atención de la sociedad en general sobre la importancia de esta enfermedad a través de jornadas informativas en más de 50 puntos de toda España. AEAL es una asociación gestionada por pacientes que desarrollan su labor de forma voluntaria y no retribuida.

El doctor Javier de la Serna, hematólogo del Hospital Doce de Octubre de Madrid, explica que un diagnóstico precoz mejora mucho el pronóstico de la enfermedad, aunque ha recordado que en ocasiones es difícil de diagnosticar, ya que sus síntomas -fiebre, sudoración, dolor de cabeza o inflamación de los ganglios linfáticos - pueden ser parecidos a los de la gripe o mononucleosis. En cuanto a las probabilidades de curación, el doctor Antonio Rueda, oncólogo del Hospital Costa del Sol de Marbella y portavoz de la Sociedad Española de Oncología Médica, ha explicado que hay que dividir los linfomas en dos grupos: agresivos y menos agresivos o indolentes, según recoge Efe.

En el primer caso, si se diagnostican de forma precoz, la tasa de curación se sitúa en el 80% y en un 40 o 50% si el diagnóstico es más tardío. Los linfomas indolentes se pueden curar en torno a un 20 ó 30% de los casos, pero pueden convertirse en una enfermedad crónica, con lo que el objetivo es que el paciente conviva con el tumor de la mejor forma posible y tenga calidad de vida. El doctor De la Serna pone de relieve que al contrario que en otros tipos de tumores, los linfomas no están asociados a ningún factor externo, aunque tener un familiar de primera línea con la enfermedad puede aumentar la incidencia de padecerlo. El tratamiento más frecuente es la quimioterapia, complementada a veces con radioterapia, aunque los avances en biología molecular ha hecho que se estén extendiendo tratamientos específicos con anticuerpos moleculares.La doctora Carmen Moliner, de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, indica que la atención primaria es la puerta de entrada de los pacientes y ha señalado que ante una sospecha hay que derivar al enfermo hacia los especialistas.

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