Detenido por violar a su hija menor y retransmitir los abusos por 'streaming'
El agresor, que ya está en prisión, recibía a cambio monedas virtuales con las que aumentaba su popularidad y adquiría productos
Investigados tres menores por crear pornografía infantil con IA y difundirla en su colegio
La Policía Nacional ha detenido en Madrid a un varón acusado de abusar sexualmente de su hija menor de edad y retransmitir estos delitos en tiempo real a través de una aplicación de livestreaming. El arrestado obtenía a cambio monedas digitales que posteriormente canjeaba por regalos y mayor visibilidad dentro de la misma plataforma. La investigación se puso en marcha gracias a la colaboración ciudadana mediante un correo electrónico anónimo enviado a la dirección denuncias.pornografía.infantil@policia.es, canal específico habilitado por la Policía Nacional para denunciar este tipo de delitos.
El detenido empleaba salas privadas de livestreaming donde contactaba con usuarios interesados en material de explotación sexual infantil. Como reclamo inicial, utilizaba fotografías en las que aparecía junto a su hija menor en situaciones inapropiadas. Una vez establecido el contacto a través de aplicaciones de mensajería externas, el arrestado difundía en directo los abusos que él mismo perpetraba sobre la menor. Este modus operandi le permitía obtener monedas virtuales de la plataforma, que después intercambiaba por regalos virtuales o por mejoras en su posicionamiento y visibilidad dentro de la red social.
Tras su detención en la capital, los agentes llevaron a cabo un registro domiciliario en el que se intervinieron dos teléfonos móviles con gran cantidad de material pornográfico infantil almacenado. El hombre fue puesto a disposición judicial como presunto responsable de delitos de corrupción de menores, producción y distribución de pornografía infantil, así como agresión sexual. La autoridad judicial decretó su inmediato ingreso en prisión preventiva, dada la gravedad de los hechos investigados y el riesgo para la víctima.
Cómo se inició la investigación policial
La investigación dio comienzo a finales de noviembre de 2024, cuando la Policía Nacional recibió información anónima en el correo electrónico específico habilitado para denuncias relacionadas con pornografía infantil. Este canal de colaboración ciudadana ha resultado fundamental para detectar y perseguir delitos contra menores en el entorno digital. Tras recibir la alerta, agentes especializados de la Brigada Central de Investigación Tecnológica iniciaron las gestiones oportunas para verificar la veracidad de la información recibida.
Las primeras pesquisas permitieron constatar que efectivamente existía un usuario que utilizaba plataformas de streaming en directo para difundir contenido de abusos sexuales a menores. Los investigadores rastrearon la actividad digital del sospechoso, analizando sus movimientos en diferentes aplicaciones y plataformas de comunicación. Mediante técnicas de investigación tecnológica avanzada, lograron identificar al presunto autor de los delitos y localizarlo en la ciudad de Madrid, donde finalmente se procedió a su detención.
El papel de las plataformas de livestreaming en delitos digitales
Las aplicaciones de livestreaming o transmisión en directo se han popularizado enormemente en los últimos años, permitiendo a los usuarios emitir vídeo en tiempo real a una audiencia global. Sin embargo, estas plataformas también han sido aprovechadas por delincuentes para difundir contenido ilegal, incluyendo material de explotación sexual infantil. En este caso concreto, el detenido utilizaba salas privadas dentro de la aplicación, espacios restringidos donde únicamente podían acceder usuarios previamente seleccionados.
El sistema de monetización de estas plataformas, basado en monedas virtuales y recompensas digitales, fue el incentivo que el arrestado buscaba para comercializar los abusos cometidos contra su propia hija. Los usuarios consumidores del material enviaban estas monedas virtuales al emisor, quien posteriormente las canjeaba por regalos virtuales, mejoras en su perfil o mayor visibilidad dentro de la red social. Este modelo económico digital ha sido identificado por las fuerzas de seguridad como una vía cada vez más frecuente para la comercialización de contenido ilegal.
Más de 5.000 denuncias ciudadanas analizadas
La Policía Nacional mantiene activo el correo electrónico denuncias.pornografía.infantil@policia.es con el objetivo de facilitar la colaboración ciudadana en la lucha contra los delitos relacionados con explotación sexual infantil. Este canal permite realizar denuncias de forma anónima y confidencial, garantizando la protección de la identidad de quien proporciona la información. Cualquier ciudadano que detecte actividades sospechosas relacionadas con pornografía infantil puede remitir información a través de esta vía.
Entre los años 2024 y 2025, este canal de denuncias ha recibido más de 5.000 mensajes procedentes de ciudadanos que alertaban sobre posibles delitos. Todos y cada uno de estos correos electrónicos han sido analizados minuciosamente por especialistas de la Brigada Central de Investigación Tecnológica, unidad especializada en ciberdelincuencia y delitos tecnológicos. Muchas de estas denuncias ciudadanas han derivado en operaciones policiales exitosas que han permitido rescatar a víctimas menores de edad y detener a los responsables de su explotación.
Qué delitos se le imputan al detenido
El arrestado ha sido puesto a disposición judicial como presunto autor de varios delitos graves. En primer lugar, se le imputa un delito de corrupción de menores consistente en la producción, tenencia y distribución de pornografía infantil. Este tipo penal contempla penas de prisión significativas, especialmente cuando la víctima es un menor de edad bajo la tutela del responsable. Además, se le atribuye la comisión de delitos de agresión sexual sobre su propia hija menor.
La producción de pornografía infantil implica la creación o grabación de imágenes o vídeos con contenido sexual en los que participan menores de edad. La distribución se refiere a la difusión de este material a terceras personas, ya sea mediante venta, intercambio o cesión gratuita. La tenencia consiste en el almacenamiento o posesión de este tipo de contenido ilegal. En este caso, el detenido habría cometido las tres modalidades delictivas, utilizando plataformas digitales para la producción en directo y posterior distribución del material, mientras que en sus dispositivos móviles se encontró almacenado gran cantidad de archivos con contenido de explotación sexual infantil.
Qué es la pornografía infantil y cómo se persigue
La pornografía infantil se define legalmente como cualquier representación visual de un menor de edad realizando actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, o cualquier representación de sus órganos genitales con fines principalmente sexuales. La legislación española, a través del Código Penal, tipifica como delito la producción, distribución, posesión e incluso el simple acceso a este tipo de material.
Las fuerzas de seguridad del Estado cuentan con unidades especializadas, como la Brigada Central de Investigación Tecnológica, dedicadas específicamente a la persecución de estos delitos en el entorno digital. Estas unidades colaboran estrechamente con organismos internacionales como Interpol y Europol, así como con plataformas tecnológicas y proveedores de servicios de internet, para detectar, investigar y desmantelar redes de producción y distribución de material de explotación sexual infantil.
Cómo denunciar casos de abuso sexual infantil
Cualquier persona que tenga conocimiento o sospechas fundadas de que un menor está siendo víctima de abusos sexuales o explotación debe ponerlo inmediatamente en conocimiento de las autoridades. Existen varios canales habilitados para realizar denuncias de forma confidencial y anónima. Además del correo específico denuncias.pornografía.infantil@policia.es, los ciudadanos pueden acudir a cualquier comisaría de Policía Nacional o cuartel de la Guardia Civil para presentar una denuncia formal.
También está disponible el teléfono 091 de la Policía Nacional y el 062 de la Guardia Civil para emergencias y denuncias urgentes. Las organizaciones de protección de menores, como la Fundación ANAR con su teléfono de ayuda a niños y adolescentes (900 20 20 10), también pueden recibir este tipo de información y canalizarla hacia las autoridades competentes. La colaboración ciudadana resulta fundamental para detectar situaciones de abuso que, de otro modo, permanecerían ocultas.
Por qué es importante la colaboración ciudadana
Los delitos contra menores, especialmente aquellos que se cometen en el ámbito familiar o doméstico, suelen permanecer ocultos durante largo tiempo debido a la especial vulnerabilidad de las víctimas y las dinámicas de control que ejercen los agresores. En muchas ocasiones, los menores no pueden denunciar por sí mismos debido a su edad, la relación de dependencia con el agresor o el miedo a las consecuencias.
Por este motivo, la alerta procedente de terceras personas resulta crucial para detectar estas situaciones. En el caso que nos ocupa, la denuncia anónima recibida por correo electrónico fue el elemento determinante que permitió iniciar la investigación, identificar al responsable y, lo más importante, poner fin a los abusos que sufría la menor. Las autoridades recalcan que toda denuncia, aunque sea anónima, es investigada con el máximo rigor y puede ser decisiva para salvar a un menor de una situación de grave peligro.
También te puede interesar
Lo último