"La base de la política sanitaria del PP son los recortes y la privatización"
Asegura que la propuesta de Rubalcaba evita el copago apostando por la eficiencia, el ahorro y nuevos ingresos, y se muestra convencido de que la sanidad española seguirá pagando sus deudas
El granadino José Martínez Olmos (Guadix, Granada, 1958) dejó el pasado viernes la secretaría general de Sanidad tras casi ocho años en el cargo con cuatro ministros diferentes. Lo hizo para encabezar la lista del PSOE granadino el próximo 20-N. Estrecho colaborador de Alfredo Pérez Rubalcaba, asegura que "la base de la política sanitaria del PP son los recortes y la privatización".
-Dicen que ha sido usted quien le ha cuadrado a Pérez Rubalcaba las cuentas de la sanidad pública en el programa socialista…
-He tenido el privilegio de trabajar con Rubalcaba una cuestión, la sostenibilidad de la sanidad pública, que preocupa a los ciudadanos debido a las políticas del PP en las comunidades autónomas en las que gobierna. Y la verdad, es que, junto a un equipo de trabajo, he contribuido a definir la respuesta socialista a los desafíos de la sanidad pública.
-Pero es usted una persona de absoluta confianza del candidato del PSOE. Si no, no se entendería su presencia como cabeza de cartel en Granada, ¿no?
-He sentido el apoyo y el cariño de Rubalcaba hacia mi persona y se lo agradezco muy sinceramente. Y también, el apoyo y el cariño de la militancia socialista de toda Granada. Soy militante de la agrupación de Guadix y me llena de orgullo ese apoyo y esa confianza.
-Con un agujero de 15.000 millones de euros, ¿el copago en la sanidad no resulta inevitable si se tiene en cuenta la poca disposición de las comunidades autónomas a invertir en ella los 3.000 millones propuestos por su candidato?
-La deuda de las comunidades autónomas con los proveedores sanitarios es una cuestión que siempre ha estado presente en la sanidad española desde el inicio del proceso de transferencias. La sanidad española siempre ha pagado sus deudas y lo va a seguir haciendo. La propuesta que hemos hecho en este aspecto es ayudarlas a pagar sus deudas y estamos seguros que se pueden dedicar 3.000 millones de euros anuales la próxima legislatura para resolver esta cuestión. Desde el Gobierno, haremos que esa parte de los 8.000 millones adicionales que cada año van a llegar a las comunidades autónomas, tenga afectación finalista para la sanidad.
-En cualquier caso, ¿cree que el PP lo implantará?
--La base de la política sanitaria del PP son los recortes y la privatización. Nosotros, sin embargo, aseguramos la sostenibilidad con medidas de eficiencia, ahorro y con nuevos ingresos como los 2.000 millones adicionales para la sanidad fruto del incremento de los tributos de alcohol y tabaco, mejora de la gestión de cobros a terceros y eliminación de la actual exención fiscal a los seguros privados de salud. Y con esas medidas no son necesarios recortes ni la implantación del copago.
-¿Es Madrid el laboratorio de pruebas del PP en sanidad?
-La política de incorporación del sector privado en el sistema púbico de salud es la línea que ya anuncian en Castilla la Mancha o en Galicia. Es evidente que es su proyecto.
-¿En qué se ha debilitado el sistema sanitario madrileño y cómo está afectando al usuario?
-Básicamente es reprobable la opacidad de las relaciones con el sector privado que hace difícil conocer el coste de esa colaboración para los presupuestos públicos... Y, finalmente, no es de recibo que la contabilidad de las listas de espera comience cuando el paciente tiene las pruebas hechas. Todo el tiempo que se tarda desde que el médico indica la operación y se hacen las pruebas preparatorias no cuentan en Madrid.
-¿En qué estado está el sistema sanitario andaluz?
-La sanidad andaluza es una de las mejores de España y de Europa. Hay un gran dispositivo asistencial y un gran plantel de profesionales sanitarios. La voluntad de desarrollo desde lo público es fundamental. Y Andalucía es pionera en iniciativas como la investigación con células madre, los trasplantes, la reproducción humana asistida, la política farmacéutica o la Ley de muerte digna, entre otras muchas cuestiones. Me siento muy orgulloso del trabajo realizado.
-¿La planta de vacunas de Rovi en Granada es un buen ejemplo?
-Sin duda. Y es un ejemplo de cómo desde la gestión pública se puede reclamar a las compañías farmacéuticas que hagan un esfuerzo por nuestro país. En verdad, la planta de vacunas es como un sueño para Granada. El sueño por el que venimos trabajando desde hace 25 años en Andalucía. Que vengan compañías de primer nivel como Rovi, Ferrer o Novartis es un sueño hecho realidad.
-A usted electoralmente le viene como anillo al dedo, ¿no?
-Me siento muy orgulloso de este proyecto. Más que rédito electoral, me gustaría que sirviera para que los granadinos estemos más optimistas y más seguros de nuestras posibilidades. Granada tiene un gran potencial en el ámbito biomédico y voy a trabajar para hacer posible que en los próximos años este potencial se desarrolle. Para ello, es vital un sistema sanitario fuerte. Un sistema público. Y una Universidad potente. Como la que tenemos.
-Por cierto, ¿cómo ha resistido como secretario general de Sanidad a tres ministras y un ministro en siete años y medio?
-No es que haya resistido, es que he tenido el privilegio de contar con su confianza y la del presidente del Gobierno.
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