Estudio Científico

El cambio climático aumentará las muertes por calor si no se toman medidas urgentes

Las altas temperaturas incrementará la mortalidad en muy corto plazo

Las altas temperaturas incrementará la mortalidad en muy corto plazo / Archivo

El cambio climático es uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la humanidad en la actualidad. Aparte de la pandemia del coronavirus, el cambio climático también repercute tanto en la calidad de vida como en la mortalidad. De hecho, si el avance de este cambio no se frena o remedia puede causar numerosos estragos a corto plazo para la vida humana.

Así lo certifica un nuevo estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona, ISGlobal, organismo impulsado por la Fundación La Caixa, y el cual asegura que si no se adoptan mecanismos que lo controlen de manera eficaz y severa, el cambio climático pasará a ser el responsable de un incremento de la mortalidad en Europa debido a las altas temperaturas. 

Subida alarmante de las muertes por calor

El estudio ha sido publicado en The Lancet Planetary Health y ratifica la contradicción entre la bajada en las muertes provocadas por las temperaturas bajas con la subida, cada vez más creciente, de las muertes asociadas al calor. El descenso de muertes no compensará en ningún caso la subida de defunciones provocadas por las altas temperaturas.

Para llevar a cabo este estudio se han analizado los datos disponibles en torno a defunciones y temperatura entre los años 1998 y 2012. Para ello, se han analizado 16 países europeos con una conclusión de que hasta un 7 % de las muertes producidas en este período de tiempo son debido a la temperatura. De hecho, en esta época las temperaturas más bajas tuvieron un impacto mayor que las altas, siendo las temperaturas frías responsable diez veces más que las cálidas.

No obstante, el equipo de investigación realizó diversas proyecciones a través de modelos epidemiológicos, los cuales indicaban que esta tendencia se invertirá en torno a mediados del presente siglo. Si no se logran mecanismos para controlar esta subida de temperaturas, producidas por el cambio climático, la mortalidad a causa del calor subirá de manera alarmante. 

Proyecciones en torno a los modelos climáticos

Para realizar las previsiones, los investigadores tomaron como referencia los datos de 1998-2012 combinándolos con cuatro modelos climáticos en tres escenarios distintos, estos en función de los gases emitidos a la atmósfera.

Èrica Martínez, primera investigadora del estudio de ISGlobal ha confirmado lo alarmante de los resultados: «Todos los modelos indican un aumento progresivo de las temperaturas y, en consecuencia, un descenso de la mortalidad atribuible al frío y un incremento de las muertes atribuibles al calor. La diferencia entre los escenarios planteados está en el ritmo al que se produce el aumento de las muertes asociadas al calor».

De igual modo, la experta asegura que este incremento será demasiado pronunciado: «Los datos apuntan a una estabilización e incluso un descenso de las cifras totales de mortalidad atribuible a las temperaturas en los próximos años, seguida de un incremento muy pronunciado, que podría producirse a partir de la mitad del siglo o hacia el final del mismo, en función de las emisiones de gases de efecto invernadero».

Marcos Quijal, otro de los primeros autores del estudio, certifica que en base a esta investigación nuestro continente será el que más note este calentamiento global: «En las últimas décadas, el calentamiento en Europa se ha producido a un ritmo más rápido que en cualquier otro continente. La incidencia de este fenómeno es desigual, ya que los países del Mediterráneo se muestran más vulnerables que el resto. Nuestros modelos, además, prevén un aumento desproporcionado de la mortalidad atribuible al calor en los países del arco Mediterráneo, debido a un ascenso significativo de las temperaturas en los meses de verano y a esa mayor vulnerabilidad al calor».

Todos los escenarios apuntan a que si no se consigue contrarrestar los efectos del cambio climático las muertes por altas temperaturas superarán a las de las temperaturas más frías. Por consiguiente, urge adoptar medidas que consigan contener este impacto, tal y como confirma Joan Ballester, investigador y último autor del trabajo: «Nuestros resultados confirman la urgencia de adoptar medidas de mitigación de carácter global, ya que si solo se adoptan en países o regiones específicas no resultarán efectivas. Además, un factor que resultará determinante y que no hemos introducido en nuestros modelos es nuestra capacidad de adaptación a los nuevos escenarios, que ya está contribuyendo a reducir nuestra vulnerabilidad frente a las temperaturas».

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