"Con bailar bien no es suficiente, esto es tele y hay que enganchar"
Marta Moure
La periodista vuelve a estar al frente de la selección de bailarines del 'talent show' de Cuatro, que ya ha estrenado su quinta edición.
Hace caso de sus pálpitos y no puede evitar llevarse el trabajo a casa. Marta Moure es el corazón de realitys tan consolidados en la televisión de este país como Fama, ¡a bailar! o Gran Hermano. Programas de éxito que sin el trabajo de la periodista, al frente de su equipo de casting, nunca hubieran sido lo mismo. Ahora, lleva a las pantallas a veinte nuevas caras, que vienen a dar guerra, y pronto formarán parte de la familia del famoso talent show de Cuatro. El espacio favorito de los amantes del baile, que acaba de estrenar su quinta edición.
-¡Qué responsabilidad!
-Mucha. Aunque el formato de un programa de televisión es fundamental y su éxito es una suma de muchas cosas, lo cierto es que en un programa como Fama la selección de los concursantes es todo.
-¿Qué tienen que tener esos bailarines para sorprenderle?
-Es un tópico, pero energía, ganas, personalidad, además de amor por el baile, claro. Tampoco podemos olvidar que esto es un reality y la personalidad no sólo hay que mostrarla en el escenario. Con bailar bien no es suficiente, esto es tele y hay que enganchar. Su forma de ser es también parte del programa.
-Los concursantes de Fama tienen unas características muy llamativas. ¿Hay un perfil?
-Para nada. No buscamos perfiles, estos nos llegan solos. Lo que sí está claro es que tienen que ser personas capaces de expresar, transmitir y, sobre todo, generosos.
-¿Y se puede conocer a alguien en pocos segundos?
-Evidentemente no. Te mueves mucho con pálpitos, aunque también hay un equipo de profesionales que se preocupan de conocer más a fondo a los chicos. También hay casos que desde el principio se ve clarísimo, para eso también están los profes y coreógrafos. El programa son ellos, y son los artistas, porque por mucho que uno aprenda ese arte se lleva dentro. Por supuesto, tienen que formarse a lo largo del concurso esto no es una compañía de danza sino una escuela, por eso todo el mundo tiene las puertas abiertas.
-¿Y no le da un poco de miedo dejarse a alguien atrás?
-Siempre, sobre todo en la última fase de los casting siempre tengo intranquilidad. Llevar caras nuevas y válidas... algo de miedo da. Es más, sueño y todo con los chicos, aunque en este país con tanto talento no hay problemas.
-¿Se prepara de algún modo especial para cada edición?
-No me gusta prepararme, ni hacerme ideas preconcebidas. Prefiero dejarme sorprender. Y te digo que, mira que he visto a gente, y aún me sorprendo. La gente es una fuente de riqueza infinita, me encanta. Siempre me ha encantado.
-Quizás por ello no es el primer casting en el que trabaja...
-Llevo muchos casting a la espalda, aunque si uno me fascina es el de Gran Hermano. Es el casting por excelencia, el más difícil. No hay técnicas ni arte, es mucho más profundo. Te agarras a la personalidad y hay que entender su psicología.
-La quinta edición de Fama acaba de aterrizar en la parrilla de la nueva Cuatro con Tania Llasera al frente. ¿Contentos con el cambio?
-Es imposible no acordarse de nuestra Paula, la echamos de menos. Pero Tania es guapísima, simpatiquísima, divina... Cuenta con nuestro apoyo y encaja con el formato. Tengo ganas de conocerla más. La marcha de Paula Vázquez es una decisión de la cadena y le deseamos lo mejor en sus nuevos proyectos.
-Al frente del concurso desde la primera edición. ¿Cómo se siente?
-Feliz, satisfecha... Al principio, reconozco que no lo vi, pero cuando nos pusimos a trabajar en el proyecto, pionero en España, me enamoré. Estos chavales curran mucho, son gente muy joven que cumplen su sueño. Todo un fenómeno.
También te puede interesar
Lo último