Toros

"Merece la pena ser torero por pisar plazas como la de Sevilla"

  • El Juli asegura sentirse feliz con la lidia al segundo toro y lamenta no cortar oreja en el quinto

Tras la tempestad, llegó la calma y, con ella, las figuras y el triunfo de un Juli más que satisfecho que regresó a Sevilla tras dos años de ausencia. Julián López estaba feliz anoche tras salir del coso de la Maestranza y llegar a su habitación del Hotel Vincci La Rábida, donde no paró de recibir felicitaciones y múltiples llamadas que atendía su mozo de espadas. De este primer paso por la arena hispalense se lleva una oreja que le sabe a gloria y una ovación de recompensa tras acariciar un segundo trofeo.

"He disfrutado mucho durante toda la tarde y estoy tremendamente agradecido al publico de Sevilla por el trato que me ha dado", señalaba al preguntarle por sus primeras impresiones. Una tarde, la séptima de abono de la temporada maestrante, que le dejó una primera faena de la ganadería Victoriano del Río muy ligada en un palmo de terreno donde supo encontrar las velocidades al toro con formidables naturales y remates de pecho. "He estado muy a gusto. Ha sido un toro con mucha fijeza, que tenía a veces poca fuerza pero a la vez era muy bravo. He tenido que torearlo por abajo, engancharlo con los vuelos, pero con mucho temple y medida para que no perdiera las manos. Ha sacado mucho fondo y la verdad es que he disfrutado toreándolo", aseguraba el diestro madrileño de la actuación que le valió una oreja.

En chiqueros, ante la puerta de toriles y de rodillas. Así quiso recibir El Juli al quinto toro de la tarde -su segundo- como agradecimiento a la afición concentrada en el coso sevillano. "Viendo cómo me había recibido el público, creo que se lo debía. Era una cosa muy íntima y personal que la he sentido así", indicaba. Un segundo oponente con embestidas desordenadas que empleó un exceso de minutos importantes en el peto equino. "Al toro le ha perjudicado estar tanto tiempo en el caballo, pero ha sido un toro con clase, con profundidad, y he podido hacer el toreo que a mí me gusta, en la tauromaquia que yo creo", relataba el matador, que se marcó varios pases de gran nivel ante un toro que definió de "bueno". Sin embargo, dejó escapar un nuevo trofeo: falló en la estocada y se atascó en el descabello tras un aviso.

Contento por su regreso a la plaza hispalense después de dos años, tuvo palabras de agradecimiento a la afición: "Ha sido muy duro no torear en Sevilla y la verdad que para los toreros es una falta grandísima el no pisar esta plaza. Gracias a Dios la he podido pisar y estoy tremendamente agradecido por el trato que he recibido del publico", apuntaba el torero, quien aseguraba haber puesto todo de su parte a cambio. "Ha sido algo muy emocionante que he intentado compensar con mi total entrega", recalcaba.

El Juli será de los pocos lidiadores que hará doblete esta temporada en Sevilla. Tras su primer paso por la plaza del Arenal, la próxima cita será el viernes de farolillos junto al joven diestro Roca Rey y de nuevo con Morante. "Con lo mismo que esperaba de esta corrida, espero poder encontrarme también a gusto el 15 de abril, poder sentir la tauromaquia en la que yo creo en  la que considero que es la plaza más bella del mundo y corresponder con la entrega a la actitud que ha tenido el publico conmigo, que es de mi total admiración", apuntaba. "Es impresionante la categoría de la afición de Sevilla. Merece la pena ser torero para torear en plazas como ésta", añadía.

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