Daniel Luque: resistencia o ataque...

ESPECIAL MATADORES 2025 (V)

El diestro de Gerena, que arrastra aún un veto sin resolver, ha mantenido un gran nivel global en una temporada de transición que le debe llevar a las primeras líneas de frente

Daniel Luque en 2024: rebelde con causa

Daniel Luque será apoderado por Antonio Barrera

Daniel Luque en la Feria de Abril de 2025.
Daniel Luque en la Feria de Abril de 2025. / José Ángel García

RESISTIR o atacar. Ése podría seguir siendo el dilema del torero de mayores dones naturales del actual escalafón de los matadores de toros. Daniel Luque ha sido noticia reciente por el nuevo rumbo que ha puesto a su trastienda: Antonio Barrera, en nombre de la FIT, sustituye a Luis Manuel Lozano que, desde ahora, refuerza la carrera de Roca Rey. Ahí empieza la paradoja: el peruano es, o era, enemigo declarado del diestro de Gerena que, con un veto inoperante, ha contribuido a orillar el excelente momento profesional de Luque que no siempre ha tenido reflejo en el número ni la categoría de sus actuaciones.

Dicen que la entrada de Lozano en el equipo de Roca podría cambiar esas tornas pero el pique, de tantas veces aplazado, llegaría tarde, sin pulso, perdida la oportunidad... En cualquier caso, Luque es un torero fundamental para reforzar la línea argumental del circuito de las ferias ante las ausencias de El Juli y Morante de la Puebla, que promete ser más breve. 2025, a la postre, ha sido otro año de resistencia, una temporada quizá no tan apabullante como la anterior que sí certifica su sólido fondo de la primera figura que estaría destinado a ser.

¿Qué ha pasado en 2025? Después de calentar la maquinaria en un compromiso menor, Luque iba a abrir fuego en Fallas mostrándo una plenitud que se iba a desbordar en Castellón al cortar las dos orejas de un gran ejemplar de Santiago Domecq, mano a mano con Tomás Rufo. La agenda ya apuntaba a la plaza de la Maestranza, anunciado como uno de los toreros base del abono. Con el famoso veto sin caducar, las estrategias de Roca Rey -que prefirió renunciar a Resurrección- sí habían dejado la pista libre para que el de Gerena, por fin, pudiera ocupar la plaza que se había ganado los dos años anteriores en la lujosa tarde pascual.

Daniel Luque salió a hombros en Málaga en uno de los triunfos más resonantes de su temporada.
Daniel Luque salió a hombros en Málaga en uno de los triunfos más resonantes de su temporada. / EFE/Jorge Zapata

Daniel completaba un cartel de componendas taurinas que los Pagés, lógicamente, habían encabezado con Morante. Pero Talavante, apuntalado por la feble Puerta del Príncipe lograda el año anterior, desplazaba a Juan Ortega contra todo pronóstico. Cosas de entre bastidores. Luque, al final, iba a ser el único en puntuar. El diestro de Gerena mezcló arte, ciencia y sentido de la escena para envolver la sosa y declinante embestida del tercer cuvillo. Cortó una oreja; le llegaron a pedir la segunda. Salía reforzado.

En su segunda cita maestrante, el 3 de mayo, había apostado por los victorinos pero la bola premiada iba a ser, una vez más, para su paisano Escribano. En el tercer bolo, finalmente, volvía a coincidir con Morante en un cartel rematado por Rufo. Fue la tarde de los últimos esplendores morantistas en la Feria -aún no podíamos atisbar su retirada otoñal- en la que los caprichos del palco dejarían sin premio la compacta faena de Luque al segundo y compensaría con una oreja el trasteo del quinto, que tuvo menores decibelios. En cualquier caso, el matador de Gerena había cumplido en Sevilla con solidez de primer actor; su agenda aún guardaba una cuarta cita en San Miguel...

Tocaba mirar a Madrid, ese castillo famoso, en el que le esperaban dos contratoscon los toros de La Quinta y Alcurrucén que le iban a brindar escasas opciones. Había que seguir... Luque se iba a reencontrar con la senda del triunfo en su adorada Francia abriendo la Puerta de los Cónsules del Coliseo de Nimes con un buen lote de toros de Victoriano del Río. El torero mantendría un buen nivel en Alicante y Algeciras; abriría la puerta grande en Segovia; sustituyó a Cayetano en Burgos...

En Pamplona llegaba el primer gran puerto del verano. Daniel iba a firmar la actuación más convincente de una tarde anodina. El feeling, eso sí, se mantuvo a alto nivel en Azpeitia antes de viajar a Huelva para reivindicar sus galones con una nueva salida a hombros. Ese tono triunfal se iba a mantener en Pontevedra, donde hizo un doblete triunfal. Lo enhebró con la doble cita de Dax, una de sus plazas talismán, aunque el triunfo más resonante lo anotaría en Málaga, sustituyendo al gran ausente. Luque paseó tres orejas en una tarde rotunda y maciza que enseñó el tono del último tramo de su campaña. Esa alto nivel se mantendría en ruedos como Cuenca o Arlés, y de nuevo en Dax, mano a mano con Clemente el 14 de septiembre. Albacete o Murcia también fueron testigos de ese sprint final -no podemos olvidar la faena de alquimista de Sevilla- que iba a tener una clausura épica en Zaragoza, donde no se libró de una fortísima voltereta. Daniel Luque puede, debe y está más que preparado para saltar la última órbita en un año, 2026, que necesitará un refuerzo extra en las ferias. El nivel de su temporada, ajustada en contratos pero cuidada en calidad, resiste pocas comparaciones. Poquísimas.

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