La puerta de un garaje en Triana convertida en obra de arte que no ha dejado indiferente a nadie: "Qué cosa más bonita y más nuestra"

El artista Fabian Bravo ha realizado un homenaje a la esencia cerámica del barrio de Triana que se ha hecho viral en redes.

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La obra se ubica en el número 55 de la calle San Jacinto
La obra se ubica en el número 55 de la calle San Jacinto / X (@KatoArt2)

Triana es un barrio que se explica mejor caminándolo: sus calles estrechas y vivas, el bullicio que se escapa de los bares, la luz que se refleja en el Guadalquivir y el mosaico de fachadas que mezclan historia y vida cotidiana. En ese paisaje reconocible y lleno de identidad, donde la cerámica forma parte del ADN visual del arrabal, ha irrumpido estos días la obra de un artista que no ha dejado indiferente a nadie.

El autor es Fabian Bravo, quien ha compartido el resultado en su perfil de X (@KatoArt2) y también en Instagram (@artkat0). La intervención se encuentra en el número 55 de la calle San Jacinto, en pleno corazón de Triana, sobre la puerta de un garaje convertida ahora en una pieza artística que dialoga con el entorno.

La obra presenta un acabado vistoso y llamativo que, sin embargo, encaja con naturalidad en la estética sevillana. El motivo central es inconfundible: el Puente de Isabel II, con el barrio al fondo y el rótulo “TRIANA” presidiendo la composición. El conjunto imita la cerámica tradicional trianera, heredera de los históricos alfares de la zona: el azul cobalto sobre blanco evoca los azulejos que decoran patios, bares y fachadas, mientras los tonos anaranjados remiten a los motivos geométricos mudéjares tan presentes en la ciudad.

El propio artista explicaba en redes que se trata de una “decoración de puerta de garaje con efecto azulejo y la imagen del puente de Triana”, subrayando el valor personal del encargo: “Para mí haber realizado este diseño para esta persiana ha sido algo especial; me crie en Triana, pasando cada mañana por los talleres de alfarería y viendo cómo pintaban azulejos a mano”, señalaba, definiendo la obra como “un bonito homenaje y recuerdo a parte de la esencia de mi tierra”.

La publicación ha generado numerosas reacciones entre vecinos y usuarios, que destacan el vínculo emocional y estético de la intervención con el barrio: “Qué cosa más bonito por favor. Eso es arte y el resto teorías”, comentaba un usuario; “Es preciosa. Anda que no le cambia la cara un ‘azulejo’ así a una fachada. Enhorabuena por tu trabajo”, añadía otro; mientras que muchos coincidían en resumir la sensación general con un mensaje claro: “Qué cosa más bonita y más nuestra”.

En un barrio donde cada esquina guarda memoria, la pieza de Fabian Bravo se suma ahora al paisaje cotidiano de San Jacinto como un recordatorio de que la tradición trianera sigue encontrando nuevas formas de expresarse sin perder su esencia.

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